"¿Soy la siguiente?" Sudáfrica protesta por los feminicidios con un Me Too autóctono

El asesinato de una estudiante de 19 años saca a la calle miles de mujeres en contra del machismo

El asesinato y violación de Uyinene Mrwetyana, una joven universitaria de 19 años, ha hecho salir a las calles miles de sudafricanos, la mayoría mujeres, para denunciar las altas tasas de feminicidios en el país austral. La chica había sido campeona de boxeo y fue vista por última vez el 24 de agosto entrando en una oficina de correos cerca del campus de Ciudad del Cabo donde estudiaba y su cuerpo apareció días después en uno de los barrios más empobrecidos.

El caso de Mrwetyana está siendo el catalizador en un país acostumbrado a la violencia. Desde que su cadáver se encontró, el 2 de septiembre pasado, y fue detenido un trabajador de correos como asesino y violador confeso, las muestras de rechazo y de rabia se han multiplicado a lo largo del país. Estudiantes, personalidades del mundo del espectáculo y políticos han roto el silencio habitual que hay en los casos de violencia en el país. Precisamente, el asesinato de la joven coincide con una ola de ataques xenófobos en Sudáfrica contra trabajadores y residentes de países africanos, a quienes se acusa sin ninguna prueba de delitos y de tomar el trabajo a los ciudadanos nacionales.

Siete personas muertas por ataques xenófobos en Sudáfrica

Las autoridades policiales no especifican la motivación de la violencia, así que no hay datos de la magnitud de los feminicidios, pero lo que sí queda confirmado en las estadísticas oficiales es que Sudáfrica es un país que convive y sufre la violencia. Con una población similar a la de España, entre el 2017 y el 2018 fueron asesinadas 20.930 personas, de las cuales 2.930 eran mujeres. Estos datos revelan que una mujer es asesinada cada cuatro horas, según el recuento que hace Africa Check, el grupo independiente que contrasta informaciones en el continente. En este sentido, el país es el cuarto con una tasa más alta de mujeres asesinadas, por detrás de Honduras, Jamaica y el vecino Lesoto.

A raíz de la violación y asesinato de la joven estudiante de la Universidad de Ciudad del Cabo, las redes también se han llenado de mensajes y denuncias por la situación de vulnerabilidad que sufren las mujeres por el hecho de serlo. Las internautas han puesto en marcha una campaña preguntándose si ellas serán las siguientes - #AmInext-, una especie de Me Too local en que se explican experiencias personales y se rompe el silencio sobre el machismo o el patriarcado.

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