Trump reconoce a Marruecos la soberanía sobre el Sáhara Occidental

A cambio, Rabat se compromete a restablecer relaciones diplomáticas con Israel

Es la política de los hechos consumados, la del imperio de la fuerza. Lo que el yerno y asesor de Donald Trump, Jared Kushner, calificó ayer de “inevitable”. Lo fue para los palestinos y lo es desde ayer para los saharauis. Estados Unidos anunció el jueves que reconoce la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental. A cambio, Washington consigue de Rabat la normalización de sus relaciones diplomáticas con Israel, el país más mimado por la administración Trump. La Casa Blanca le ha facilitado a Tel Aviv cuatro acuerdos diplomáticos con países árabes en los últimos cuatro meses, además de haberle otorgado la soberanía sobre los Altos del Golán sirios o, la joya de la corona, el traslado de su Embajada a Jerusalén.

Marruecos se suma así a una lista en la que figuran Emiratos Árabes Unidos, Bahrein y Sudán y a la que Washington aspira a sumar más pronto que tarde a Arabia Saudí. Todo ello ignorando a Naciones Unidas y la ley internacional. Según informó la Casa Blanca, el presidente Donald Trump y el rey marroquí, Mohammed VI, mantuvieron ayer una conversación telefónica, tras la cual se anunció la proclamación sobre el Sáhara del republicano. En ella, Trump califica la propuesta de Marruecos para esta región como “la única base para una solución justa y duradera” y reconoce “la soberanía marroquí sobre todo el territorio del Sáhara Occidental”. Tras los supuestos enfrentamientos sobre el terreno, el presidente estadounidense urge a las dos partes a retomar conversaciones aunque advierte de que “el plan de autonomía de Marruecos es la única solución viable”.

Jared Kushner, principal responsable de la política de la administración en Oriente Medio, calificó lo anunciado de “un gran día para la paz” e incluso se atrevió a sugerir que la proclamación de Trump ayudará a que “la gente del Polisario tenga una mejor oportunidad de tener una vida mejor”. Entre otros puntos acordados, Marruecos e Israel se comprometen al establecimiento de relaciones diplomáticas, a la apertura de oficinas en Tel Aviv y Rabat -previa a la futura apertura de embajadas-, al uso del espacio aéreo marroquí por parte de las aerolíneas israelíes, así como al establecimiento de vuelos directos entre ambos países. “Unir a judíos, musulmanes y cristianos ha sido un eje fundamental de los esfuerzos del presidente”, aseguró Kushner en una llamada telefónica con la prensa. 

Enterados por twitter

Preguntado por si Naciones Unidas y España, como antigua fuerza ocupante, estaban al tanto del anuncio, Jared Kushner eludió responder directamente. Minutos más tarde, Stéphane Dujarric, portavoz del Secretario General de Naciones Unidas, António Guterres, admitió ante la prensa que la institución se había enterado de la noticia a través de Twitter. Donald Trump ignora así a la ONU y a su máximo representante que, según Dujarric, mantiene “invariable” su posición sobre el conflicto en el Sáhara Occidental. “Las resoluciones las aprueba el Consejo de Seguridad,” explicó el portavoz, “el Secretario General y su equipo trabajan para implementarlas”.  Desde España, la ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, ha reconocido que el anuncio de Trump no la ha “cogido por sorpresa”, pero ha pedido “respeto” a las resoluciones de la ONU tanto en la cuestión del Sáhara Occidental como en el conflicto entre Israel y Palestina, donde, precisamente, estaba de viaje oficial.

Sobre este punto, Mohammed VI ha remarcado en un comunicado que el restablecimiento de las relaciones con Israel “no afecta de ninguna manera el compromiso permanente y sostenido de Marruecos a favor de la causa palestina". Por su lado, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha agradecido a Trump sus “increíbles esfuerzos para traer la paz a Israel” y ha asegurado: “No lo olvidaremos nunca”.

El acuerdo entre Marruecos e Israel supone la recuperación de unas relaciones diplomáticas que ya se habían establecido con motivo de los Acuerdos de Oslo en 1993 pero que se rompieron, al menos de manera oficial, durante la Segunda Intifada en el año 2000. A menos de mes y medio del final de la presidencia de Trump, el presidente le deja a su sucesor en el cargo, Joe Biden, otra patata caliente por resolver en materia de política internacional, aunque el demócrata se había mostrado favorable a los Acuerdos de Abrahám, firmados recientemente por Israel, Emiratos Árabes y Bahréin. Según Jared Kushner, Arabia Saudí también podría establecer relaciones diplomáticas con Tel Aviv próximamente. Según afirmó ayer el yerno de Trump, “es algo inevitable”, solo cuestión de tiempo.

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