Cuatro muertos, diecisiete heridos y un atacante abatido en el tiroteo en los alrededores de la sinagoga central de Viena

El jefe de la comunidad judía explica que el centro estaba cerrado cuando se han producido los disparos

Al menos cuatro civiles muertos, dos hombres y dos mujeres, y un atacante también muerto es el resultado aún provisional del atentado terrorista que ha tenido lugar esta noche de lunes en el corazón de Viena. En conferencia de prensa durante la madrugada, el ministro del Interior de Austria, Karl Nehammer, había hablado de tres víctimas mortales, pero hace poco rato el propio gobierno austriaco ha confirmado la cuarta víctima mortal.

Diecisiete personas, entre ellas un oficial de policía, han resultado igualmente heridas, también según fuentes oficiales. Sobre el estado de los heridos, la agencia pública austriaca de noticias asegura en estos momentos que se teme por la vida de siete, en estado "crítico y potencialmente fatal", informó el doctor Michael Binder, director médico de la asociación sanitaria vienesa, KAV, al programa de radio austríaco Ö1 Journal. "Hay siete personas heridas graves y estamos ante heridas de bala y de arma blanca", dijo.

El ministro Nehammer ha descrito al asaltante como "un terrorista islamista, una persona radicalizada próxima a Daesh". Nehammer ha dado los primeros detalles sobre el atacante abatido en las primeras horas de este martes. Tenía 20 años y raíces familiares del norte de Macedonia. También tenía doble nacionalidad y antecedentes penales relacionados con actividades terroristas. En el momento de consumar el ataque, el terrorista llevaba un rifle automático, una pistola y un machete, además de un cinturón de explosivos que resultó finalmente falso. La policía ha hecho quince registros en domicilios de Viena, incluido el del sospechoso, y St Pölten, una localidad a aproximadamente una hora de la capital austriaca. Ha habido una serie de detenciones.

En una primera comparecencia, Karl Nehammer había afirmado que un posible segundo atacante seguía huido, lo que no se ha confirmado a estas alturas. El gobierno ha declarado tres días de luto por el atentado.

La policía analiza en estos momentos unas 20.000 filmaciones de los hechos. En una de las que se han podido ver en las redes sociales aparece un hombre vestido de blanco, armado con un fusil de asalto Kalashnikov. En alguna de estas imágenes también se puede ver el momento en el que la policía persigue a una persona, que podría ser uno de los asaltantes o el terrorista finalmente abatido.  El domicilio del sospechoso principal, que ha muerto a manos de la policía, ha sido registrado.

El ataque se inició hacia las 20 h (cuando empieza el toque de queda decretado por el gobierno para combatir el covid-19) en Seitenstettengasse,  una calle del centro de la capital austríaca donde está la sinagoga central de la ciudad, a pesar de que en esos momentos estaba cerrada.

Según la policía, hubo tiroteos en seis puntos diferentes, pero todos en la misma zona, posiblemente fruto de la fuga del terrorista o terroristas que desataron el ataque. Ante la posibilidad de que todavía haya algún terrorista libre, la policía ha pedido precaución a la población. 

Dudas sobre el objetivo

Las primeras informaciones apuntaban que la sinagoga de Stadttempel podría haber sido el objetivo de los atacantes, pero poco después Oskar Deutsch, presidente de la comunidad judía, ha dicho que tanto el templo como las oficinas que comparten el mismo edificio ya estaban cerradas cuando se produjo el tiroteo y que "no queda claro" que la sinagoga fuera el objetivo del ataque. Deutsch ha dicho al diario Kurier que no tenía constancia de que ningún miembro de la comunidad hubiera quedado herido en el ataque.

Un ataque "repugnante"

El canciller austríaco, Sebastian Kurz, ha dicho a través de Twitter que el país vive "horas graves". "Nuestra policía actuará decididamente contra los autores de este repugnante atentado terrorista", ha afirmado, y ha añadido que está "contento" de que los agentes hayan "eliminado" a uno de los autores del tiroteo. "Nunca nos dejaremos intimidar por el terrorismo y combatiremos decididamente estos ataques con todos los medios", ha sentenciado.

La capital austríaca se había salvado en las últimas décadas de los atentados que han afectado a las grandes ciudades europeas, como París, Berlín, Londres o Barcelona. En agosto un hombre de 31 años de origen sirio fue detenido por haber intentado atacar a un líder judío en Graz, la segunda ciudad del país, que resultó ileso. El peor atentado en Viena se remonta a 1985, cuando un pelotón palestino atacó el aeropuerto con granadas y rifles de asalto y dejó tres civiles muertos. En 1981 la sinagoga de Stadttempel fue atacada por dos palestinos con el resultado de 18 personas heridas.

El ataque en Viena llega pocos días después del atentado yihadista de la semana pasada en Niza y de la decapitación, el 16 de octubre, de un profesor francés que había mostrado caricaturas de Mahoma en clase. En este contexto, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha sido uno de los primeros en mostrar su solidaridad con Austria este lunes. A través de Twitter, Macron ha afirmado que los franceses "comparten la conmoción y la pena del pueblo austríaco, atacado este anochecer por un atentado en el corazón de su capital". "Después de Francia, un país amigo ha sido atacado. Es nuestra Europa. Nuestros enemigos tienen que saber con quiénes se las tienen. No cederemos", ha subrayado Macron. 

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