Navalni tiene claro que Putin lo envenenó

El líder opositor ruso concede la primera entrevista y reafirma que volverá a Rusia

Una semana después de recibir el alta en el hospital de Berlín donde estuvo ingresado 32 días –con coma incluido–, el líder opositor ruso Aleksei Navalni tiene pocas dudas de quién lo envenenó. "Creo que Putin está detrás del crimen, no veo otra explicación", ha dicho, sin pelos en la lengua, en una entrevista con el semanario alemán Der Spiegel. Es la primera que concede desde que fue víctima de un envenenamiento con el agente nervioso Novitxok y casi pierde la vida.

Las sospechas de Navalni, archienemigo confeso de Vladímir Putin, son compartidas por mucha gente. Desde un primer momento todos los dedos apuntaron a la responsabilidad del Kremlin en el intento de asesinato. Pero la respuesta del presidente ruso siempre ha sido la misma: niega cualquier implicación en el caso. 

Unos cuantos países de la Unión Europea han pedido explicaciones a Moscú y han elevado la tensión diplomática. Sobre todo después de que unos laboratorios independientes de Alemania, Francia y Suecia confirmaran hace algunas semanas que la sustancia que se había usado para envenenar a Navalni era el Novichok, un agente nervioso desarrollado por la Unión Soviética durante la década de los 70 y que el Kremlin ya habría usado contra el ex espía ruso Serguei Skripal y su hija Julia en Reino Unido en marzo de 2018.

En la entrevista, el dirigente opositor –que sigue recuperándose en Berlín– ha explicado detalles del momento en el que fue envenenado, el 26 de agosto en el aeropuerto de Siberia justo antes de coger un vuelo hacia Moscú. "No sientes dolor pero sabes que te estás muriendo", ha dicho en referencia al momento antes de perder el conocimiento en pleno vuelo hacia la capital rusa, cosa que obligó al piloto a hacer un aterrizaje de emergencia. También dice que ahora se encuentra mucho mejor y que los equipos médicos que lo tratan piensan que su recuperación total es posible.

Tal como avanzó el 15 de septiembre, Navalni también ha anunciado que tiene claro que volverá a Rusia. "Mi trabajo ahora es continuar siendo esa persona sin miedo. Si me tiemblan las manos no es por miedo, es por esa cosa [el veneno]. No le concederé a Putin el regalo de no volver a Rusia. No quiero ser un líder opositor en el exilio", ha asegurado.