El récord de contagios de covid-19 desborda los hospitales de Francia

Ya es el país de Europa más afectado por la pandemia

El propio director general de Salud Pública francés, Jérôme Salomon, lo ha reconocido: Francia ya es el país de Europa más tocado por la crisis sanitaria, con 1,8 millones de casos de coronavirus, en plena segunda oleada en el continente. Si bien hace más de una semana que el país vive al ritmo de un segundo confinamiento –a pesar de que menos estricto que el primero–, la epidemia continúa propagándose a pasos de gigante: el domingo se diagnosticaron casi 39.000 nuevos casos. Actualmente 30.000 personas están hospitalizadas por esta causa en el país, 4.500 en unidades de cuidados intensivos. Desde marzo han muerto 40.439 personas según el recuento oficial. 

De hecho, habría todavía más contagios de los que se han anunciado desde el 28 de octubre, cuando las autoridades identificaron un problema informático que impedía contabilizar correctamente los datos. El incidente se habría producido por culpa de un tipo de atasco en los servidores de la Asistencia Pública de los Hospitales de París (AH-HP) que centralizan los datos que les envían los laboratorios de todo el país, antes de que se reenvíen a Salud Pública. El desmesurado volumen de pruebas habría paralizado el sistema. “No hemos perdido ninguna prueba”, quisieron tranquilizar desde Salud Pública, en declaraciones a la emisora Franceinfo. Hoy se tendrían que publicar nuevas cifras con los datos actualizados.

La semana del 28 de octubre se hicieron más de 2 millones de pruebas en Francia según el ministerio de Salud, 550.000 más que a mediados de octubre. Esto evidencia que el gobierno presidido por Emmanuel Macron se centra ahora en aislar rápidamente a los positivos asintomáticos y cortar las cadenas de transmisión. Una estrategia de detección del covid-19 que el ejecutivo fue incapaz de poner en marcha con éxito durante los primeros meses de la pandemia, cuando solo se hacían 165.000 pruebas por semana, por ejemplo, en el mes de abril.

De rebote, el problema informático dificultaría la valoración que el gobierno tiene que hacer sobre la eficacia del segundo confinamiento, que se inició el viernes 30 de octubre y que tendría que durar hasta el 1 de diciembre si no se tiene que alargar. El sábado el Parlamento aprobó la prórroga del estado de emergencia sanitaria hasta el 16 de febrero.

A pesar de que no se han cumplido los quince días reglamentarios de reconfinamiento para que las autoridades puedan valorar los primeros resultados de esta medida, el número de muertos y de pacientes en las unidades de cuidados intensivos (UCI) sigue siendo preocupante. El sábado las cifras oficiales comunicaban 306 defunciones en el hospital en solo un día. Además, en la última semana ha habido 20.009 nuevas hospitalizaciones, de las cuales 3.003 en las UCI.

“La presión es muy fuerte, con el 85% de las camas de hospital ocupadas. Ya se han empezado a desprogramar las curas no urgentes”, aseguraba el titular de la cartera de Salud, Olivier Véran, en rueda de prensa la semana pasada. De hecho, él mismo lo ordenó el 29 de octubre. Ese jueves las direcciones de los hospitales recibieron un correo de Véran en el cual se les indicaba que tenían que poner en marcha el llamado plan blanco, que permite a los establecimientos movilizar inmediatamente todos los recursos de los cuales disponen para afrontar una situación sanitaria excepcional. Véran también les pedía que desprogramasen las operaciones que no fueran urgentes para liberar las camas que podrán necesitar los enfermos del coronavirus.

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