OBSERVATORI

El maestro polarizador Aznar se 'modera'

El gran polarizador de la política española hasta ahora –en el uso del nacionalismo, el terrorismo y la política internacional- retorna… moderado

Aznar sigue en el ruedo. Pero no como antaño. El pasado jueves, un día antes de que el Partido Popular presentara este viernes 3 de junio el aval de 1,24 millones de euros para cubrir la responsabilidad civil subsidiaria en el caso Bárcenas o contabilidad B del PP, el presidente de honor del partido y presidente de FAES, se ha cambiado la chaqueta.

El gran polarizador de la política española hasta ahora –en el uso del nacionalismo, el terrorismo y la política internacional- retorna… moderado. Critica de manera oblicua y soterrada, pero a buen entendedor pocas palabras, a Mariano Rajoy por su estrategia electoral extremista y excluyente.

En su intervención en la clausura del Instituto Atlántico de Gobierno, que preside, Aznar  explicó la encrucijada que él ve en las próximas elecciones generales y el papel de todos los partidos, “de izquierda a derecha, partidos de los que dependerá después del 26 de junio que el gran proyecto nacional que los españoles pusimos en marcha hace casi cuarenta años tenga continuidad por el bien de todos”.

Dijo que “ahora mismo no hay trabajo más importante que hacer a favor de EspanÞa que el de recuperar la voluntad de concordia para evitar un descarrilamiento històrico que a día de hoy no es en absoluto imposible”.

¿Qué hacer?

“A mi juicio, eso implica abandonar de inmediato cualquier tentación de polarizar, de amedrentar, de extremar, de excluir, de radicalizar, de dividir, de enfrentar a unos espanÞoles contra otros. Porque en esa competición siempre ganan los mismos, que son siempre los peores...”

Insta el expresidente de Gobierno a “retomar de inmediato y con el màximo empeño todas las tareas destinadas a vincular, acercar, consensuar, ayudar, incluir, confiar y acordar entre españoles... Podemos tener opiniones distintas, pero compartimos un mismo país y debemos tener la voluntad de procurarle el mejor futuro. Es sobre ese suelo común sobre el que deben descansar siempre los desacuerdos y en eìl deben encontrar siempre su liìmite”. Aznar no elude la crítica: “Hemos avanzado demasiado por el camino equivocado. Debemos dar la vuelta y debemos hacerlo ya”.

Aznar tira a dar en el blanco de Rajoy. Ya lo ha hecho al criticar el pasado 20 de mayo la política económica, alejándose de la comprensión del diario 'The Wall Street Journal' con Rajoy a propósito de relajar las medidas contra el déficit, y exigir el cumplimiento estricto de los objetivos. Pero con la crítica al extremismo, Aznar completa un programa político y económico alternativo al de Rajoy.

¿Por qué?

Porque mientras Rajoy y el PP han apostado por el hundimiento del PSOE y quieren poner la guinda el 26-J, Aznar dice: “Hemos avanzado demasiado por el camino equivocada. Debemos dar la vuelta y hacerlo ya”.

Rajoy ya coqueteó con Pablo Iglesias el pasado día de la Constitución. “Vais muy bien en las encuestas”, le dijo. El 9 de diciembre, a raíz de la caída del PSOE en las encuestas, musitó: “Puede haber alguna sorpresa”. Se refería a los resultados del 20-D. Ya acariciaba la posibilidad de que Podemos superara al PSOE.

Y ahora el PP se dispone a una campaña extremista, casi macartista , para polarizar entre la derecha y la izquierda auténtica, el PP y Podemos-Izquierda Unida, relegando al PSOE al papel de su partido hermano, el PASOK griego. Este tipo de campaña ya la ensayó en las elecciones municipales Esperanza Aguirre en Madrid y favoreció a la “comunista” Manuela Carmena.

Y Aznar dice: un momento. Por ahí no. El expresidente de Gobierno teme que en la situación de crisis social y corrupción política la polarización beneficie la marea de Podemos-Izquierda Unida.

En su discurso del pasado jueves, Aznar mencionó una sola vez la palabra corrupción de manera general, sin referirse a España, como caldo de cultivo del “populismo”. Su cautela en este tema, un día antes de la presentación de los avales de 1,24 millones de euros, es comprensible. La cúpula del PP le critica 'sotto voce' porque Francisco Correa y su trama “son cosas suyas”.

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