1-O: El montaje de las 8:15 horas

Ferrán López desvela detalles de la provocación para quebrar la coordinación

Aunque el fiscal Pedro Rubira interrogó con guante de seda a Ferran López, al menos durante la mayor parte de la declaración -¿acaso no lo merecía quien fue la más alta autoridad policial catalana del régimen del 155?-, el comisario describió con pelos y señales lo que se puede calificar como el montaje o provocación para justificar la ruptura -planificada de antemano- de la coordinación entre las tres fuerzas policiales, montaje que afloró a primera hora de la mañana del 1-O. Es lo que llamó la "quiebra" de la coordinación policial.

No, no se vaya a creer que fue una provocación creativa. Que nadie imagine un montaje tipo el incidente del Golfo de Tonkín en 1964 para justificar una mayor implicación de EE.UU en la guerra de Vietnam. 

La orden a la Guardia Civil y Policía de entrar en acción muy temprano vino de Madrid. Según respuesta de Pérez de los Cobos a la letrada Olga Tubau el pasado martes 28, esa instrucción la impartió el secretario de Estado de Seguridad, José Antonio Nieto.

López estuvo reunido hasta muy tarde el sábado 30 de septiembre con Pérez de los Cobos. Prepararon los escenarios del día siguiente. Durmieron poco.  Al despertar, el domingo 1, sobre las 6:30 horas, López envía al coronel un listado de actuaciones previas realizadas. 

Pero he aquí que sobre las 8:00 /8:15 hora López y otros comisarios ven por televisión las imágenes de la represión de los ciudadanos por parte de guardias civiles y policías. ¿Qué está pasando? Estas actuaciones de ayuda, se había acordado, debían ser respuesta a una petición de los Mossos. Y todavía no se ha cursado esa solicitud. López llama al coronel y le pregunta qué ocurre.

-Lo desconozco, no sé lo que está pasando, ya te informaré – apunta Pérez de los Cobos.

Todavía sin respuesta alguna, sobre las 9:11, López pide, ahora sí, apoyos de la Guardia Civil y Policía. López sabe que cuentan con 200 unidades de 30 agentes cada una. 6.000 fuerzas de orden público. Se solicita apoyos para 233 centros de votación en los cuales los Mossos no pueden cumplir su misión.  

El coronel no responde por qué se ha actuado al margen de lo que estaba planificado.

A las 10 de la mañana, según lo convenido, López se presenta en la delegación del gobierno en el Palacio Montaner, carrer de Mallorca, para asistir a la reunión, la primera de cuatro convocadas ese día, con el coronel, y los representantes de la Guardia Civil y la Policía Nacional. 

El coronel se sorprende. 

¿Por qué ha venido? 

López le recuerda que tienen reunión. El coronel se disculpa. Se ha despistado. Hablan de la gravedad de las imágenes, de “como afectaba la actuación de la Policía a la ciudadanía”, según dijo ayer López. Las cuatro reuniones previstas, dice el coronel, se han cancelado. Hablarán por teléfono durante el día.

A las 12:00, el mayor Trapero solicita a la magistrada Mercedes Armas una reunión para analizar la situación. Se reúnen Trapero y Pérez de los Cobos en el TSJC, en la avenida Lluís Companys. El coronel anuncia que se ha roto la coordinación.

A esas horas, aproximadamente, el delegado del gobierno, Enric Millo, ofrece una rueda de prensa y explica que la Guardia Civil y Policía Nacional están interviniendo a petición de los Mossos y exhibe el correo electrónico en el que López solicitaba ayuda, el de las 9:11 horas.

López, según ha explicado ayer, supo que la decisión de romper la coordinación había sido previa al 1-O.

¿Cuál es el motivo real de la quiebra de la coordinación policial?

¿Por qué usan la petición de dar apoyo a los 233 centros de votación solicitados por los Mossos como excusa para hacer el montaje?

La abogada Olga Tubau tiene el balón plantado desde ayer en la línea de penalti.