Un policía nacional a dos detenidos: "Podéis acabar como los Jordis y saludarles"

Los dos arrestados tras la manifestación del sábado niegan que agredieran a ningún agente

Detención tras una manifestación

Aina Altimir y Adrià Corbella, dos chicos de 24 años de Taradell y Tàrrega, fueron detenidos el sábado por la noche. Ambos, que son pareja, acababan de asistir a la manifestación de Barcelona por el retorno a casa de los Jordis y pasaban por delante de la Delegación del Gobierno en Cataluña. Entonces, según cuentan, un agente de la Policía Nacional que custodiaba la delegación desde la calle se dirigió en castellano a uno de ellos: "¿Y tú qué miras?" Y terminó la frase con un insulto. Ellos le respondieron diciendo: "No os queremos aquí". A continuación, relatan, el agente se acercó a Adrià, le cogió del brazo y otros policías se lanzaron sobre él, formándose "una montaña de agentes". Añaden que dos agentes echaron a Aina al suelo y la estamparon contra una furgoneta.

Los policías llevaron a los chicos al interior de la delegación, donde éstos esperaron dos horas esposados hasta que una furgoneta les trasladó a la comisaría de la Policía Nacional de la Verneda, en Barcelona. Afirman que allí recibieron insultos y provocaciones. El momento más tenso, cuentan, fue cuando un jefe de la comisaría les hizo firmar un papel con las manos esposadas. "La próxima vez os lo pensáis mejor. Si no, podéis terminar como los Jordis y de paso saludarles ", aseguran que les dijo.

Reconocimiento médico esposados

Según explican, Adrià tenía un ojo morado y el antebrazo inflamado; a ambos también les dolían las cervicales y la espalda, además de haberles quedado los pantalones desgarrados. Los chicos lamentan que, cuando les hicieron el reconocimiento médico, el agente que les acompañaba –que no les quitó las esposas– no les dejó solos con el médico, como pedía el doctor. Aina y Adrià también critican el asesoramiento que recibieron del abogado de oficio. Tras pasar la noche en la comisaría de la Verneda, el domingo por la mañana les llevaron a la Ciudad de la Justicia. El letrado les recomendó dar por buena la propuesta de la fiscalía: reconocer la culpabilidad para reducir la pena de seis a cuatro meses de prisión y la multa de 150 a 120 euros. Los jóvenes, que aceptaron la conformidad y quedaron en libertad sin antes poder hablar entre ellos, descubrieron después de que Aina debe pagar 200 euros de indemnización y Adrià 280 euros por la supuesta agresión a los policías.

Por su parte, la Policía Nacional informó el sábado de que los detenidos habían agredido a un agente con un empujón y un puñetazo, acusándoles así de desobediencia y de agresión a la autoridad.

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