Los independentistas consiguen el servicio inicial en los periódicos internacionales

El Estado domina el relato en España pero no el global

¿El mundo nos mira? ¿El mundo nos mima? ¿El mundo nos mina? Hoy ya nadie defiende que la escena internacional se movilizará para salvar la causa catalana, pero esto no quiere decir que la prensa de todo el mundo haya desistido de seguir las peculiares evoluciones de este rincón de Europa. Hay una fuerte presencia internacional entre los 600 acreditados en el juicio del 1-O y, si bien los diarios de referencia mundial no anticipan ningún cambio histórico a raíz de la futura sentencia, sí son conscientes de que la tensión política entre Cataluña y España no desaparecerá a corto plazo, más bien al contrario.

La primera constatación es que el asunto está en la agenda global. Y que Cataluña no es todavía un sujeto político para el Estado, pero sí para la prensa internacional.

La segunda constatación es que el Estado tiene los resortes para dominar el relato en España (más dos diarios aliados en Cataluña), pero le está costando marcar el paso con los diarios europeos. Este martes día 12 de febrero el 'Süddeutsche Zeitung' amanecía con una entrevista a Quim Torra. No era una pieza amable, pero tampoco hostil. El periodista, corresponsal en Madrid del rotativo desde el 2012, dominaba el asunto y rebatía al presidente catalán cuando éste le hablaba del 80% favorable a un referéndum, recordándole que se reclamaba una votación acordada con el Estado. Pero en ningún caso traspasaba las líneas rojas periodísticas para convertirse en inquisidor o editorialista. Como mucho, se permitía sugerir que "políticos presos" era más adecuado que "presos políticos". El día antes el 'Süddeustsche' dedicaba un amplio reportaje a la manifestación de la triple derecha. Habrá que ver cómo responde la prensa alemana, alérgica a los nacionalismos, cuando empiecen a desfilar los abogados de Vox.

'The Guardian', mientras tanto, publicaba una carta de Puigdemont calificando el juicio de "acto alarmante de la represión estatal". Incluso cuando el diario británico le concedía un artículo a una acción del Estado ("España dice que la 'desinformación' rodea a los separatistas catalanes") a partir de la intervención del embajador en Londres, el diario contactaba con Alfred Bosch, 'conseller' de Acción Exterior, que podía ir desmontando punto por punto el argumentario unionista. Y, para acabar de hacerlo hiriente, se referían a él como "ministro de Asuntos Exteriores catalán". Los independentistas marcaban otro punto en Francia: 'Le Soir' publicaba una carta de Jordi Cuixart titulada "Un proceso contra la democracia".

La posesión del balón, por lo tanto, es del independentismo. Pero el partido no ha hecho más que empezar.

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