El análisis de Antoni Bassas: 'Franquismo constitucionalista'

La vacuna por España no se ve en ninguna parte

El alud de noticias que nos afectan es tan grande que acaba siendo contradictoria. Hemos visto gentíos en las tiendas: bueno para el comercio, pero para la propagación de la pandemia, posiblemente, no será muy bueno. Empieza a ser realista pensar que no tenemos que forzar los encuentros navideños más allá de nuestra propia burbuja familiar de cada día. En los Estados Unidos celebraron el Día de Acción de Gracias, el gran encuentro familiar que para el país, mañana hará 15 días, y los casos se han multiplicado. Y a la vez, aquí la tienen, la señora Margaret Keenan, británica de 90 años (la semana que viene cumplirá 91) que ayer fue la primera persona del mundo en recibir la vacuna del covid-19, la fabricada por Pfizer/BioNTech. La mujer estaba muy contenta porque pronto podrá volver a estar con su familia, después de haber tenido que pasado un año sola en casa. Y minutos más tarde, un hombre de 81 años, de nombre William Shakespeare (no es una broma), recibió la vacuna y detrás de ellos decenas de británicos mayores de 80 años. La vacuna ha llegado el mismo 2020, lo cual es un éxito científico sin precedentes. Esperemos que nos haga provecho a todos.

Una mujer de 90 años, la primera en recibir la vacuna de Pfizer contra el covid

Junto a la pandemia, nos fuimos de puente con el Tribunal Supremo dejando a los presos políticos en la prisión, algunos por cuarta Navidad consecutiva. El Supremo les negó los beneficios a los que tenían derecho como si las decisiones de régimen penitenciario favorables a los condenados hubieran sido un desafío a su sentencia. Lo dice hoy Ramoneda, y se ve muy claro. Incluso piden a los presos políticos que se rehabiliten.

Mapa de situación

Y entonces, fijémonos: nos pintaron el juicio del Procés como un éxito del estado de derecho. La justicia había hecho un juicio tan justo que incluso habían accedido a que lo viéramos por la tele, todo el peso de la ley había caído sobre los sediciosos, los balcones de España se habían llenado de rojigualdas y el rey había estado fantástico con su discurso, tanto que era como su padre, ese gran defensor de la democracia el 23 de febrero de 1981. Los dos habían salvado a España de un golpe. Todo estaba en orden, ¿no? Pues no: manifiesto de militares retirados contra el gobierno español. Y atención, porque ya suma más de 600 firmas, 44 de generales. Y todo porque el gobierno de Sánchez e Iglesias aguantará con el apoyo de Esquerra y Bildu.

En este sentido, no se pierdan el artículo que firma hoy el filósofo Ferran Sáez Mateu: "Constitucionalisme franquista (o franquisme constitucionalista)". “Ahora ya quedan pocas dudas de que la Constitución del 78 no representó nunca el fin del franquismo, sino justamente la garantía legal de su continuidad histórica (Felipe VI) y social (los millones de españoles conscientes, todavía hoy, de haber ganado una guerra). Este diciembre de 2020, la Constitución del 78 encarna la impunidad de lo que ha perdurado del golpe de estado del 18 de julio de 1936”. 

Y acaba: “un emblema nazi en medio de una concentración para defender la Constitución española. Esto quiere decir, lisa y llanamente, que aquí hay un malentendido monstruoso, y los que lo tendrían que resolver son precisamente los constitucionalistas. No sé cómo lo harán: ahora mismo ya les empieza a resultar muy difícil liberarse de este entorno tóxico”.

Y aquí, la vacuna por España no se ve en ninguna parte.

Nuestro reconocimiento para los que trabajan en primera línea, un recuerdo para los que sufren, para los presos políticos, para los exiliados, y que tengamos un buen día.