COMPAÑEROS DE VIAJE

Elogio del inconformismo

Es emocionante la pasión por la libertad de la que hizo gala Erasmo a lo largo de su vida

En la catedral de Basilea, ante la tumba de Erasmo, uno tiene la sensación de hallarse ante una de las huellas más decisivas de la cultura europea, o de la propia idea de Europa, cuando esta idea no transcurría por los fondos de los burócratas sino por el territorio marcado por la memoria de grandes creadores intelectuales. Antes de Goethe o Valéry, por citar dos nombres, la gran idea de Europa —la que puede suscitar ilusión y no rutina— asoma en Montaigne y en Erasmo de Rotterdam, siendo este último, quizá, el primer expositor profundo de una esperanza de unidad europea fundamentada en el humanismo. Ante la tumba de Erasmo uno puede evocar la figura de uno de los mayores inconformistas de nuestra cultura.

Elogio de la locura, su obra más conocida y la que mejor exterioriza su talante, además de ser leída siempre con provecho, debería ser un libro de cabecera obligatorio en los tiempos lamentablemente recurrentes, en que predomina el dogmatismo y el maniqueísmo. Lo más admirable en Erasmo es la fuerza y la ironía con que desenmascaró la "obligación de tomar partido", el lema favorito de los sectarios. Sometido a enormes presiones se negó a elegir en el conflicto religioso que oponía a Lutero y a la Iglesia romana. Veía aciertos y errores en ambos bandos. Prefería argumentar, matizar y, en la medida de lo posible, continuar siendo un hombre libre.

Para mí es emocionante la pasión por la libertad de la que hizo gala Erasmo a lo largo de su vida, tanto en sus escritos como —lo que es más difícil todavía— en sus actos. Una tras otra rechazó a las sucesivas instituciones que le ofrecían seguridad y se decantó por conservar siempre una independencia existencial, peligrosa para muchos pero progresivamente atractiva para quienes vieron en él la encarnación del espíritu libre que requería el futuro de Europa. Ningún libro como 'Elogio de la locura' para vencer la tentación de poseer la verdad.

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