Exaltación del nazismo en el acto de Vox en Barcelona

Abascal pincha en la celebración del Día de la Constitución en Barcelona

18 minutos. Esto es lo que ha durado, en su totalidad, el acto que el presidente de Vox, Santiago Abascal, ha hecho este domingo en Barcelona para celebrar el Día de la Constitución. Suficiente tiempo, sin embargo, como para que la exaltación del nazismo y la simbología fascista hicieran acto de presencia en la plaza Sant Jaume de Barcelona. Un grupo de unos veinte nazis han estado todo el acto en un rincón de la plaza -apartados del resto de manifestantes- exhibiendo sin pudor una gran bandera del Frente Nacional identitario - Partido Nacionalsocialista Obrero Español, y haciendo el saludo fascista.

Al terminar el evento, el protagonismo ha sido para los nazis, que han querido fotografiarse haciendo el saludo fascista frente al Palau de la Generalitat. Ante estos hechos, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y el conseller del Interior, Miquel Samper, ya han anunciado que pondrán los hechos en conocimiento de la Fiscalía por si pudieran constituir un delito de odio. Al finalizar el acto, dos de los nazis han sido detenidos por los Mossos por haber roto una orden judicial de prohibición para participar en manifestaciones y reuniones.

Más allá de las veinte personas que lucían simbología nazi, Vox ha reunido poco más de 200 simpatizantes en un acto frente al Palau de la Generalitat en que Abascal ha acusado al gobierno de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias de ser "el mayor enemigo de la Constitución" por sus acuerdos con "separatistas y terroristas".

"Por primera vez desde el año 1978 recordamos el Día de la Constitución con ETA y el golpismo separatista incorporados en la dirección del Estado", ha lamentado Abascal, que ha sido recibido con gritos de "presidente" por los manifestantes que había en la plaza y con un fuerte encontronazo por parte de un grupo de CDRs que desde primera hora de la mañana habían intentado acceder a la plaza Sant Jaume para boicotear el acto de la ultraderecha.

Aun así, un fuerte dispositivo de los Mossos ha impedido en todo momento que las dos manifestaciones estuvieran en contacto. Los CDR han quedado encapsulados en las calles de Jaume I y de la Llibreria, y no han podido avanzar más porque una línea policial se lo ha impedido, motivo por el que se han limitado a lanzar petardos y pegar contra las persianas de las tiendas para protestar contra la presencia de la ultraderecha en Barcelona.

Antes de Abascal ha tomado la palabra el diputado de Vox en el Congreso y candidato para el 14-F, Ignacio Garriga, que ha acusado al gobierno español de promover un "régimen totalitario" con el aval de "terroristas y separatistas".

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