Aragonès quita hierro a las diferencias dentro del Govern: "Las coaliciones no son fáciles"

El vicepresidente defiende el acuerdo con el PSOE para acabar con el 'dumping' fiscal de Madrid

NÚRIA ORRIOLS / MIREIA ESTEVE / XAVI TEDÓ

El último pleno del Parlament estuvo protagonizado por un enfrentamiento público entre JxCat y Esquerra por las filtraciones de la desescalada. Este miércoles no ha habido tensión entre los socios del ejecutivo, pero sí han sobrevolado la sesión de control las diferencias en el discurso de la portavoz, Meritxell Budó, y la consellera de Salud, Alba Vergés, que desentonaron ayer a la hora de decir si el lunes se pasará o no a la siguiente fase de la desescalada. "Las coaliciones no son fáciles", ha justificado el vicepresidente, Pere Aragonès, interpelado por la jefa de filas de los comunes, Jéssica Albiach, que le ha reprochado las disonancias de comunicación del ejecutivo y también la "falta de diálogo" con la oposición, patronales y sindicatos.

Para Aragonès, las discrepancias en un gobierno formado por más de un partido son habituales, y, quitándole hierro, ha querido situar el foco en Madrid, donde gobiernan el PSOE y Podemos, que también mantienen diferencias. "Todo el mundo tiene que mirar cómo tiene su casa antes de criticar a los otros", ha espetado Aragonès a Albiach, después del tira y afloja entre el PSOE y Podemos para escoger socios en los presupuestos del Estado (finalmente Cs ha quedado fuera de la ecuación) o para buscar una solución a la situación de los presos políticos, teniendo en cuenta  que ayer el ministro socialista Juan Carlos Campo enfrió la reforma del delito de sedición antes de las elecciones del 14-F.

Asens urge a Campo a acelerar la reforma de la sedición o el indulto para liberar a los presos antes del 14-F

Aun así, Jéssica Albiach no ha quedado satisfecha con la respuesta y ha reclamado de nuevo diálogo al Govern para consensuar la desescalada con los sectores. "Ustedes dialogarán, pero lo harán después de la presión de los sindicatos, patronales y los grupos. Tarde y mal", ha lamentado. El líder del PSC, Miquel Iceta, se ha pronunciado en la misma línea, y ha puesto énfasis en el plan de recuperación económica para salir de la crisis. 

El dirigente socialista ha puesto de ejemplo a su compañero de filas y presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, que ayer se reunió con Aragonès y abrió la puerta a un gobierno del PSC y Esquerra -a pesar de que los dos partidos lo niegan-. Iceta ha dicho que Puig ha consensuado con todas las instituciones valencianas un plan de recuperación económica, a diferencia de la Generalitat, que lo hizo desde el Govern y lo presentó en el mes de julio. "Este ejecutivo no destaca por la voluntad de diálogo con los otros", ha dicho Iceta, mientras que Aragonès ha querido demostrar lo contrario exhibiendo la convocatoria del viernes a los partidos políticos para compartir el protocolo de votación del 14-F. 

Defensa del acuerdo ERC-PSOE sobre el 'dumping' fiscal

Otra de las cuestiones que han aflorado en el pleno, por voluntad de Esquerra, ha sido la del dumping fiscal de Madrid, uno de los puntos del acuerdo con el PSOE para aprobar los presupuestos del Estado. En respuesta a una pregunta del diputado republicano Ernest Maragall, Aragonès ha defendido que "las rebajas fiscales son una competencia desleal al resto de territorios", y ha justificado el pacto. A pesar de que JxCat no está de acuerdo con la armonización fiscal en el Estado que defiende Esquerra -creen que mengua competencias de las autonomías-, Aragonès ha apostado por la medida: "Queremos que los ricos que residen fiscalmente en Madrid paguen lo que les corresponde para romper el círculo vicioso en el que nos hemos instalado". 

Aragonès ha añadido que con el acuerdo con el PSOE no solo combaten el dumping fiscal sino también el proyecto "nacionalista" para Madrid del PP, que ha dicho que el expresidente español José María Aznar ideó para convertir la capital española en centro económico de toda "la América Latina". 

El pacto de ERC con el Estado para acabar con el dumping fiscal no gusta a su socio de Govern en la Generalitat. Y lo ha hecho evidente esta mañana en el pleno el presidente del grupo parlamentario de JxCat, Albert Batet, que ha asegurado que el "problema" para Catalunya no es el dumping fiscal, sino el "déficit fiscal". "Para frenar el dumping, no hay que aceptar una LOAPA financiera", ha espetado Batet en alusión a los republicanos. El diputado ha recetado acabar con el déficit fiscal para que el dinero de los catalanes "no se vaya" y ha añadido que la crisis sanitaria y económica derivada de la pandemia del covid-19 "ha hecho evidente que Catalunya necesita las herramientas de un Estado".

Tampoco gusta en el PP el intento de armonización fiscal pactada en la negociación de los presupuestos del Estado. El líder del PP en Catalunya, Alejandro Fernández, ha lamentado que Aragonès se dedique a "fastidiar" a la Comunidad de Madrid en lugar de "gobernar bien" la autonomía catalana. "Podrían bajar los impuestos catalanes y no meterse con los de Madrid", ha asegurado. 

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