El Congreso aprueba por amplia mayoría los presupuestos con más gasto social, que ahora pasan al Senado

Sánchez suma 188 'sí' con ERC, Bildu, el PNV y el PDECat, 12 por encima de la mayoría absoluta

Pedro Sánchez ya tiene en el bolsillo sus primeros presupuestos. Han costado dos años y todavía falta el trámite del Senado, pero con toda seguridad el gobierno español dispondrá de este balón de oxígeno hasta lo que dure esta legislatura. Después de una semana sin ningún tipo de sorpresa, en la que el debate de enmiendas parciales ha quedado sepultado por otros temas de la agenda política, el Congreso de los Diputados ha aprobado este jueves todas las secciones de las cuentas para el 2021 con la mayoría ampliada de la investidura. Salen adelante, pues, unos presupuestos expansivos con récord de gasto social y con un importante aumento en la inversión para Catalunya respecto a los del 2018 del ministro popular Cristóbal Montoro.

Del impuesto al diésel a la Casa del Rey: se acaba el baile de enmiendas al Congreso

ERC ha acabado retirando en el último momento la enmienda para dejar sin presupuesto a la Casa del Rey –que en estas cuentas tiene un aumento– y el Tribunal Constitucional después del acuerdo subscrito la semana pasada, y ha allanado, de la mano también del PDECat, el PNV, EH Bildu, Compromís, Más País, Nueva Canarias, el Partido Regionalista de Cantabria y Teruel Existe la aprobación de las cuentas. Una mayoría absoluta inédita que Sánchez poco se podía imaginar al principio de la legislatura. Un total de 188 votos a favor –al final ha faltado un voto para llegar a los 189 acordados por la ausencia de un diputado–, 12 por encima de la mayoría absoluta. A su vez, la triple derecha, con la incorporación a última hora de Ciudadanos otra vez, se ha atrincherado en el no, sumado a Junts per Catalunya, la CUP, Coalición Canaria y un BNG que ha dejado atrás la abstención con la que facilitó en enero la investidura de Sánchez. En este caso no ha habido ninguna abstención, sino entre 113 y 114 votos en contra, porque entre ocho y nueve diputados no han votado.

Rufián: "Bienvenidos a una nueva era"

Tal como enfatizaba el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, en el debate final de las cuentas, 17 de los 23 diputados independentistas catalanes han apoyado los presupuestos–sumaba al PDECat, a quien ha aplaudido en su intervención–. Es más, como señalaba el portavoz del partido post  convergent escindido de Junts, Ferran Bel, un 75% de los diputados escogidos en Catalunya los han acabado avalando. El portavoz de Unidas Podemos, Pablo Echenique, iba más allá y subrayaba que una mayoría inédita de hasta once partidos políticos ha apoyado las cuentas y que se tiene que mantener toda la legislatura para dejar de lado a la triple derecha. Si Rufián daba la bienvenida a una "nueva era" en la que la Moncloa pactaba con el independentismo catalán y vasco –con el catalán ya lo hicieron los gobiernos de Zapatero–, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha proclamado el inicio de una "nueva etapa". Ahora bien, ha evitado hablar de ERC y EH Bildu como "socios prioritarios" como hace con el PNV, y se ha encomendado a "consolidar" el apoyo de las once formaciones políticas y ha continuado "invitando" a Ciudadanos a sumarse.

La portavoz socialista en el Congreso, Adriana Lastra, ha cerrado el debate con duras críticas al PP por mantenerse en el no y deslegitimar al partido de Sánchez. "¿Creen que más de la mitad de los españoles somos la anti-España?", se ha preguntado en referencia a las polémicas declaraciones de ex altos cargos del ejército a favor de "fusilar a 26 millones" de españoles en un chat de WhatsApp y que el ministerio de Defensa ya ha puesto a disposición de la Fiscalía por si hay indicios de delito.

Ahora habrá que ver más allá de las cifras económicas si hay un cambio de posición desde la Moncloa para liberar a los presos políticos. Los presupuestos se aprueban a la espera de que el Supremo resuelva sobre su tercer grado, que puede comportar el fin del régimen de semilibertad de la expresidenta del Parlament Carme Forcadell y la ex consellera Dolors Bassa. Tanto los comunes como ERC y el PDECat han presionado al gobierno español en los últimos días para que los presos políticos sean liberados antes del 14 de febrero. Rufián no lo ha pedido abiertamente, pero sí ha lanzado una advertencia: la necesidad de que los que "apuestan por el diálogo" demuestren que "la política y el diálogo sirven de algo". "Tenemos que hacer lo posible para que sirva de algo", ha insistido. Sobre la mesa está la reforma del delito de sedición, que Podemos plantea que solo sea posible por la vía de las armas, así como los indultos. El PSOE descarta una ley de amnistía.

Sánchez encarrila la legislatura de la mano del bloque de investidura

Sánchez encarrila así la legislatura con el bloque de la investidura pasando de la abstención de ERC y EH Bildu al , pero continúa mirando hacia Ciudadanos, que mantiene una actitud de mano tendida a pesar de señalar que el presidente español ha escogido la vía "del separatismo y la radicalidad". Las cuentas se aprueban en el Congreso a solo tres días de la conmemoración del 42 aniversario de la Constitución, cosa que ha comportado un intercambio de discursos curioso en la cámara. La mayoría de los partidos que no asistirán el domingo a la recepción de pequeñas dimensiones por la pandemia en la Puerta de los Leones, ERC, EH Bildu y el PDECat, han votado a favor de las cuentas.

Sí del PP al presupuesto de la Casa del Rey

La votación final solo ha tenido una sorpresa, en parte esperada desde la bancada socialista. El PP ha votado a favor de los presupuestos respecto a las partidas de la Casa del Rey, el Tribunal Constitucional y el Consejo General del Poder Judicial. Quería dejar claro que con estas instituciones sí que contaba, porque sus diputados han aplaudido el resultado de la votación. La retirada a última hora de la enmienda de ERC, pues, no era necesaria. Los republicanos alegaron que podría haber dado munición a la derecha para hacer caer los presupuestos –porque si una sección no se aprueba, caen todas las cuentas.

Pero igualmente la recta final del debate de las cuentas en el Congreso lo ha protagonizado el rifirrafe entre el PP, Vox y Cs por quién había trabajado más las últimas semanas. El partido ultra ni participó en la comisión parlamentaria de presupuestos, cosa que le han reprochado los populares y el partido naranja. La líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, ha tenido dificultades para explicar su no. Si hace un mes aseguraba que eran unos presupuestos "moderados" y "progresistas", un puñado de enmiendas los han convertido en unas cuentas que "no son realistas". Ahora bien, desde la tribuna del Congreso ha sacado pecho de haber conseguido algunos cambios en el texto como la tarjeta sanitaria única en toda España. El expresidente de Cs, Albert Rivera, tampoco le está poniendo las cosas fáciles. Ayer miércoles afirmaba desde Andalucía, junto al vicepresidente de la Junta, que las cuentas eran "malas" para España desde un principio.

Ahora los presupuestos encaran la última tramitación en el Senado. Montero ya ha dicho que desde el PSOE y Unidas Podemos no tienen intención de tocar nada. Pero, por poca modificación que hubiera, las cuentas volverían al Congreso para aprobarlos definitivamente el 29 de diciembre. "Antes de finales de año el proyecto estará aprobado", ha asegurado la ministra de Hacienda, señalando que tenía intención de preparar unos nuevos presupuestos para el 2022 pero que "queda un año por delante". De momento ya ha conseguido un hito: nunca antes tantos partidos habían apoyado unas cuentas. También es cierto que nunca antes había habido un Congreso tan atomizado.

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