Salvador Illa: “La pandemia no ha disuelto el problema catalán, sigue existiendo”

Entrevista al ministro de Sanidad

Salvador Illa (la Roca del Vallès, 1966) es ministro de Sanidad y secretario de organización del PSC. Nos recibe en la Moncloa con apariencia tranquila y un discurso moderado en la forma y ortodoxo en el fondo.

En la primera oleada ustedes optaron por la centralización y el estado de alarma. Ahora hay una gestión descentralizada. ¿Qué balance hace?

Hago un balance positivo, a pesar de que todo es mejorable. La pandemia ha tensionado los marcos institucionales de todos los estados, pero la gestión descentralizada ha funcionado razonablemente bien. Todas las autonomías han hecho un buen trabajo y sí se ha puesto de manifiesto que hace falta una tarea de coordinación, porque la pandemia no se circunscribe a un territorio. Hace falta coordinación dentro de nuestro ámbito y dentro de Europa.

¿Los datos de Madrid lo sorprenden?

No, mire, primero hay que decir que estamos en una situación inestable, y las cosas cambian rápido, a mejor y a peor, sobre todo a peor, y eso lo hemos visto en territorios de nuestro país y también en otros países europeos. Por lo tanto, siempre se tiene que tener mucha prudencia. Segundo, hay un marco de actuación común en todas partes: Madrid tuvo 21 días de medidas muy restrictivas de confinamiento. Tuvimos una discrepancia que fue pública y forzamos un confinamiento en nueve municipios de Madrid durante 15 días con unas medidas muy restrictivas cuando ya veníamos de seis días con medidas también restrictivas. Por lo tanto, hubo 21 días seguidos de medidas muy restrictivas que han provocado este descenso.

¿Qué le sugiere políticamente como ministro y como miembro del PSC oír que Madrid es “ España dentro de España ”?

En esto no entro, que cada cual diga lo que crea. No me gusta la confrontación porque creo que es negativa incluso desde un punto de vista epidemiológico, porque la gente piensa: “Mira cómo discuten”.

Una de las gestiones más difíciles de la pandemia en todas partes es la gestión de los datos. ¿Son fiables?

Nosotros proporcionamos los datos que nos facilitan las comunidades y yo le digo que son fiables. Puede haber errores puntuales, puesto que el sistema no estaba preparado para una pandemia que durara tantos meses y que tuviera este alcance, pero funciona razonablemente bien. De todas maneras, trabajamos para mejorarlo. Piense que en la primera oleada tuvimos unos 2,3 millones de casos, según el estudio de seroprevalencia, que no lo ha hecho ninguno otro país de nuestro entorno, y detectamos un 10% de los casos, una detección baja, unos 230.000 casos. En esta segunda oleada lo sabremos pronto, pero los técnicos me dicen que estamos alrededor del 60% o 80%, un nivel de detección ya muy importante.

¿Ha cambiado su opinión respecto a los tests serológicos?

No, todos los tests tienen una función. A la ciudadanía tenemos que decirle que la prueba de diagnóstico más fiable son las PCR o las TMA, que se hacen con criterios de análisis de plasma y son casi 100% fiables. Los tests serológicos calibran la gente que ha pasado la enfermedad, y bien interpretados y bien administrados, tienen su función.

¿Habrá tests de antígenos en las farmacias?

Mire, en Galicia hicieron una prueba piloto en farmacias y no han continuado. Yo sería muy prudente, los equipos técnicos no lo acaban de ver.

La Generalitat está a punto de flexibilizar algunas de sus medidas. ¿Qué opinión le merece eso?

Tengo una relación muy fluida con la consellera y mi equipo habla prácticamente cada día con el suyo. La Generalitat ha tomado medidas valientes, y los resultados se están viendo. Se tiene que actuar con mucha prudencia porque es verdad que ha habido un descenso importante de la incidencia acumulada, pero insisto en que la situación es muy inestable y nos equivocaríamos mucho si lanzáramos un mensaje de que esto ya se ha acabado. Estamos a las puertas del invierno, cuando las actividades se hacen cada vez más en el interior, y la contagiosidad aumenta muchísimo. Estamos también a las puertas de Navidad...

De cara a la Navidad, ¿el ministerio o el gobierno español tomarán alguna medida sobre movilidad, por ejemplo?

Hemos acordado crear un grupo de trabajo para estudiar todas las actividades vinculadas a la Navidad y generar un conjunto de recomendaciones.

¿Qué es lo que recomendaría?

Cuanto menos movilidad y menos contactos, mejor. Los encuentros de empresa este año no tocan. Pero entiendo que una persona que está en una residencia quiera pasar estos días con su familia. Quizás hará falta que se vayan con una PCR y al volver se hagan otra. Este otoño, cada vez que ha habido un puente o una actividad festiva, hemos visto que en los 10 o 15 días posteriores ha habido un aumento de casos. A partir de enero, sin embargo, podremos empezar a tener, si todo va bien, dosis para empezar a vacunar a población, y en mayo ya estará vacunada una buena parte de ella.

Tenemos ya siete proveedores de vacunas y usted habla ya de enero, que es dentro de cuatro días...

Ha habido una estrategia europea que ha sido la clave del éxito. La Comisión Europea ha negociado en nombre de toda la Unión y se ha decidido hacer una compra de siete vacunas. Tenemos contratos firmados ya con cinco de estas compañías.

¿Sabemos dónde se producirán y ustedes saben cómo las administrarán?

Sí, una se producirá en España, en unas instalaciones del grupo Zendal en Galicia. Probablemente habrá alguna otra vacuna que también tendrá su fase final en nuestro país, pero esto todavía no está cerrado. Nosotros ya hace meses que trabajamos en un plan de vacunación covid. Se creará un registro específico para esta vacuna.

¿Un registro específico?

Cuando una persona se vacune habrá un registro con los datos para poder hacer un seguimiento de cómo evoluciona, pero esto es habitual en vacunas. Nuestro país tiene experiencia en vacunas. Cada año por la campaña de la gripe se vacunan unos 10 millones de ciudadanos, hay trece mil puntos de vacunación con profesionales entrenados. Estamos preparados para hacerlo adecuadamente.

Hay un porcentaje de la población que siempre le dan miedo las vacunas. ¿Qué les diría?

Las vacunas salvan vidas, esto es una evidencia histórica. Y es verdad que alguien puede decir que se ha ido muy rápido, pero la normativa y el marco regulatorio europeo es muy exigente, como el norteamericano, y puedo decir que cuando administremos una vacuna habrá garantías de seguridad y de eficacia.

¿Cuál es la propuesta de su gobierno para solucionar el conflicto político catalán?

Defendemos una agenda para el reencuentro de Catalunya consigo misma y con el resto de España utilizando un mecanismo, el diálogo, que tan preciado era para Ernest Lluch. Como decía el presidente Tarradellas, Catalunya es lo bastante grande para que quepamos todos y demasiado pequeña para que sobre nadie.

¿Me puede concretar en qué consiste este reencuentro? ¿Es una mesa de negociación sin líneas rojas?

Los cuarenta puntos que puso encima de la mesa el president Torra y los veinte y tantos que presentó el president Mas en su momento excepto los unilaterales se pueden conversar todos. Yo pienso que tenemos que buscar un acuerdo entre todos y es verdad que en Catalunya hay un hecho singular y es que tenemos un Estatut que no es el que votamos los ciudadanos, y pienso que eso se tendrá que corregir.

¿Ve mesa de negociación después de las elecciones catalanas?

Veo imprescindible un esfuerzo de diálogo, de conversar y de compartir puntos de vista, sobre todo los próximos años. Es verdad que ha habido algunas personas que han pensado: “Mira, la pandemia ha disuelto el problema catalán”, y no es verdad. La pandemia no lo ha disuelto, el problema sigue existiendo. Pero tenemos que tener muy presente que en este momento hay otras prioridades como por ejemplo cómo protegemos la salud de los ciudadanos, cómo protegemos la economía, cómo garantizamos que nadie quedará atrás. Cómo garantizamos que Catalunya no pierda el tren de la renovación de nuestra economía con los fondos europeos. Estos días pienso cómo sería de importante que la Agencia Europea de Medicamentos estuviera en Barcelona. Y eso lo dejamos perder.

El auge del independentismo está vinculado también a la impotencia en la gestión y la infrafinanciación.

Sí, mire, yo querría que miráramos hacia adelante y no hacia atrás, y lo que ha pasado ha pasado, y me parece que no ha sido positivo para nadie. Por supuesto, para Catalunya el balance no es bueno, pero hay que mirar hacia adelante, y si hay problemas de financiación, razonémoslos. Si hay problemas de gestión, razonémoslos. Si se tienen que mejorar las herramientas que tenemos de autogobierno, reunámonos y hagámoslo. Lo que quiero lanzar es un mensaje de mirar hacia adelante.

¿Se tiene que repensar la arquitectura territorial de España?

Se tiene que mejorar, pero yo me siento bastante satisfecho, ya se lo he dicho antes, de cómo en un contexto muy complejo, una pandemia sin precedentes en 100 años al menos, nuestro marco institucional ha funcionado razonablemente bien. En todo caso, seguro que no ha funcionado peor que otros.

Usted ha hablado de reencuentro. ¿Se ría más fácil con los líderes políticos independentistas en la calle?

Mire, aquí se tienen que seguir los procesos. El nuestro es un estado con separación de poderes, y los acontecimientos que pasaron no han traído nada de bueno para nadie, ni para Catalunya ni para España. Tenemos que actuar con máximo respeto por el estado de derecho.

En todo caso, hay cerca de tres mil personas en Catalunya que tienen causas pendientes relacionadas con el Procés. ¿Ve viable una amnistía?

Yo creo que la amnistía no tiene cabida en nuestro sistema constitucional.

En Catalunya hay elecciones en febrero.

Yo espero que el PSC sea primera fuerza. Y pienso, si me lo permite, y con toda la modestia del mundo, que los hechos nos han dado la razón. No tiene futuro una sociedad catalana dividida, enfrentada, tiene futuro un ejercicio de reencuentro de la sociedad catalana. Pienso que nuestro planteamiento es ganador.

¿Con quién es preferible aprobar los presupuestos?

Hay una mayoría que hizo posible la investidura de Pedro Sánchez y la voluntad es mantener esta mayoría. Naturalmente, si se puede ensanchar, mucho mejor. Las formaciones políticas que no apoyen los presupuestos tendrán que explicar muy bien por qué no lo hacen, son unos presupuestos expansivos sin precedentes, muy excepcionales.

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