Forcadell: "Estoy siendo juzgada por ser quien soy y no por mis actos"

La expresidenta del ‘Parlament’ denuncia la voluntad de incriminarla con falsos testimonios

"Dicen que soy juzgada como presidenta del ‘Parlament’, pero mi conducta fue exactamente la misma que la de mis compañeros de mesa. Por ello afirmo que soy juzgada por mi trayectoria política, por ser quien soy y no por mis actos ni por mis hechos". La expresidenta del ‘Parlament’, Carme Forcadell, ha utilizado su último turno de palabra en el Tribunal Supremo para denunciar la voluntad de incriminarla en la presunta rebelión otorgándole "funciones que no tenía" en la cámara catalana, "sin pruebas y con falsos testimonios".

La expresidenta del ‘Parlament’ es acusada de rebelión por la Fiscalía, que le pide 17 años de prisión, y por sedición por la Abogacía del Estado, que rebaja la pena a 10 años. También por desobediencia, el único delito del que se acusa al resto de los miembros soberanistas que la acompañaban en la mesa del ‘Parlament’ la pasada legislatura. De hecho, el agravio comparativo entre Forcadell, por una parte, y Anna Simó, Lluís Corominas, Ramona Barrufet y Joan Josep Nuet, por otra, ha sido destacado especialmente por la expresidenta de la cámara: "Tal como han demostrado las pruebas documentales y testificales, mi conducta ha sido exactamente la misma que la de mis compañeros de mesa".

Forcadell está en prisión preventiva de sde el 23 de marzo de 2018 –ya había pasado la noche del 2 de noviembre de 2017–. "Después de 447 días de prisión injusta y después de 4 meses de juicio, en el que hemos visto pruebas y escuchado testigos, resulta totalmente incomprensible que se me acuse de rebelión", ha lamentado.

"Durante este juicio se ha realizado un extraordinario esfuerzo por visibilizar mi nombre, por diferenciarme del resto de la mesa, por incriminarme con falsos testimonios y sin ninguna prueba", ha continuado. "En las conclusiones, la Fiscalía dice que fui presidenta de la ANC desde 2011, aunque entré en abril de 2012; mantiene que hice un tweet dirigido a los Mossos cuando no lo supieron ni encontrar porque no existe; mantiene que hice llamamientos a ocupar los colegios cuando es falso porque no hice ninguno; e incluso el teniente Baena intentó situarme en una reunión policial y después dijo que era un lapsus. Qué casualidad que el único lapsus lo cometiera conmigo", ha descrito.

La mesa del ‘Parlament’ no puede ser un órgano censor

Forcadell ha concluido su último turno de palabra reivindicando su trabajo al frente del ‘Parlament’. "He defendido que la palabra sea libre", ha remarcado negando las acusaciones de haber vulnerado los derechos de la minoría. "No podemos convertir la mesa del ‘Parlament’ en un órgano censor que decida de qué se puede hablar y de qué no. La censura no debe entrar en el ‘Parlament’", ha indicado rechazando también las acusaciones de desobediencia que pesan sobre ella.

La expresidenta de la cámara ha apelado a la inviolabilidad parlamentaria, que permite que "los diputados puedan actuar y hablar libremente", y la ha definido como "la base de la separación de poderes". Ahora, retirada de la política, confía en salir en libertad condicional mientras espera la sentencia.

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