El Gobierno balear inicia los trámites para desahuciar a la familia de Fèlix Millet

En julio de 2018 caducaron las concesiones de 30 años de las dos casas en Fornells

La entidad pública Puertos de las Islas Baleares ha aprobado iniciar los trámites para desahuciar a la familia de Fèlix Millet y proceder a la recuperación de las dos casas de veraneo que tiene en una zona afectada por la Ley de Costas en la localidad menorquina de Fornells. La familia del ex presidente del Palau de la Música Catalana condenado por corrupción es una de las afectadas por la Ley de Costas que se han negado a entregar sus propiedades y han optado por la vía judicial, según ha informado este martes el consejero de Movilidad y Vivienda del Gobierno balear, Marc Pons. El conocido empresario Javier de la Rosa, que también consta entre los afectados, es uno de los dos que ha optado por entregar las llaves de la casa que tenía en concesión, en este caso en Portocolom, a Mallorca. En total, hay 11 viviendas en esta situación, siete en Portocolom y cuatro en Fornells. Según Pons, en el caso de que alguna de las construcciones fuera la vivienda única de una familia se detendría el procedimiento, pero la información que consta en consejero es que en todos los casos se trata de segundas residencias, construidas alrededor de los años cincuenta. Las de Fornells serían de características más diversas, mientras que las construcciones de Portocolom son casas más grandes y seis de ellas son iguales, de cerca de 200 metros cuadrados. La que ha entregado De la Rosa, Son Marroig, podría ser destinada a algún tipo de función museística del Consejo de Mallorca, pero todavía está en estudio. Las dos casas de la familia de Fèlix Millet, de 150 y 50 metros cuadrados, son a primera línea de costa, en la calle Governador de Fornells, en una zona afectada por la Ley de costas. En estas viviendas Millet había invitado a cenar a políticos como el ex presidente catalán Artur Mas y el ex presidente español José María Aznar, según publicó 'El Periódico'.

La familia Millet ha presentado un recurso para intentar detener el fin de la concesión que les obliga a entregar las propiedades a Puertos de las Islas Baleares. La lucha judicial para lograr que los concesionarios dejen estas viviendas puede alargarse mucho y, terminar, si se agotan todas las instancias, en el Tribunal Supremo. Por eso el consejero no ha querido pronunciarse sobre el tiempo que puede durar el proceso judicial. Según la Ley de Costas, las propiedades de la familia Millet afectadas están en una zona de servicio portuario. La entrada en vigor de la normativa hizo que las concesiones en zonas afectadas por la Ley de Costas, que hasta entonces eran a perpetuidad, fueran de 30 años. Estas tres décadas se terminaron a finales de julio. Aunque se hicieron modificaciones a la Ley que permiten prórrogas de hasta 75 años, no se han aplicado a las fincas utilizadas como viviendas porque quedan excluidas de esta posibilidad según la ley de puertos autonómica. Cuando se haya terminado el proceso de desahucio, los inmuebles y los terrenos pasarán a manos de Puertos de las Islas Baleares, que decidirá su futuro. El Gobierno, a través de Puertos de las Islas Baleares, envió en su momento una notificación a la familia de Fèlix Millet informándoles de que la concesión de 30 años había caducado y que las propiedades pasarían a manos del ente público. Desde entonces Puertos ha continuado la vía administrativa. Como la familia no ha entregado las viviendas de manera voluntaria, se iniciaron los procedimientos para la declaración formal de extinción de las concesiones. El empresario catalán Fèlix Millet presidió el Palau de la Música Catalana pero expolió la institución cultural e incluso la utilizó para hacer llegar comisiones ilegales a Convergencia Democrática de Cataluña a cambio de adjudicaciones de obra pública a la empresa Ferrovial. Así lo dejó claro la sentencia con la que la Audiencia de Barcelona que le condenó a nueve años y ocho meses de prisión por malversación de fondos públicos, apropiación indebida, falsedad documental, tráfico de influencias, blanqueo y un delito contra la Hacienda pública.

Millet salió de la cárcel en marzo del año pasado, cuando hacía 25 días que había entrado a raíz de la sentencia de la Audiencia. La sentencia no era firme, pagó una fianza de 400.000 euros y la Audiencia de Barcelona le retiró el pasaporte porque consideraba que todavía podía haber riesgo de fuga. En 2010 ya había pasado 13 días en prisión por orden del juez que investigaba el caso del Hotel del Palau.

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