JxCat ve margen en el reglamento de primarias para que Puigdemont lidere la lista

Laura Borràs, Damià Calvet y el abogado Jordi Farrés se disputan ser el presidenciable  

Carles Puigdemont anunció la semana pasada que no sería el candidato efectivo de Junts per Catalunya. En un vídeo se retiró de la batalla de las primarias y dejó en manos de Damià Calvet y Laura Borràs la disputa para ser el presidenciable, pero aclaró que se implicaría en la lista. ¿Con qué papel? La portavoz de Junts, Elsa Artadi, ha asegurado este lunes que lo anunciará el propio expresidente cuando lo crea conveniente, pero ha afirmado que el reglamento de primarias deja margen para que pueda ser jefe de lista en las elecciones aunque no sea el candidato efectivo. 

El reglamento que aprobó la militancia para escoger la candidatura de Junts en el Parlament prevé hasta tres momentos de elección: una primera urna para escoger al presidenciable el 29 y 30 de noviembre, una segunda urna para elegir los lugares de salida de la candidatura –incluidos los cabezas de lista de Girona, Lleida y Tarragona– y finalmente una tercera ronda para rellenar la candidatura con la propuesta de la ejecutiva de una serie de candidatos para cerrar las listas en las cuatro demarcaciones y que tendrá que validar la militancia. Sería en este último momento cuando aparecería Puigdemont. 

A pesar de que Artadi no ha aclarado cuál será el papel del ex president, sí ha venido a decir que la manera de encajar un cabeza de lista diferente del presidenciable que gane las primarias sería en esta tercera urna. De este modo, la ejecutiva propondría a Puigdemont para encabezar Junts el 14 de febrero haciendo tándem con el candidato efectivo, y los afiliados lo ratificarían en una nueva votación. 

Tres candidatos 

El domingo se cerró la recogida de avales para ser el candidato efectivo de Junts per Catalunya –se tenían que tener 100 para poderse presentar– y, según ha anunciado Artadi, tres candidatos han superado el umbral: la portavoz de Junts en el Congreso, Laura Borràs; el conseller de Territorio, Damià Calvet, y el abogado Jordi Farrés, un militante de base. 

Una vez proclamados los candidatos por parte de la sindicatura electoral, se iniciará la campaña, para la cual el reglamento prevé varios debates territoriales. En total, los candidatos tienen dos semanas para intentar reunir el apoyo de los afiliados, puesto que se someterán a votación el fin de semana del 28 y 29 de noviembre. 

Borràs se perfila como la candidata más popular entre las bases, pero Calvet hace semanas que prepara la campaña y recoge apoyos en el territorio. Será entre ellos dos que se dirimirá quién será el candidato efectivo de Junts. En definitiva, con el partido acabado de crear –el proceso congresual empezó el 25 de julio–, en estas primarias JxCat elige algo más que su presidenciable: la identidad de la nueva formación una vez consumado el divorcio con el PDECat.

Calvet es un dirigente forjado en las Joventuts Nacionalistes de Catalunya y después en Convergència, con una larga experiencia en la administración. En cambio, Borràs forma parte de la hornada de independientes que se incorporaron al espacio de Junts a partir de 2017, a pesar de que había sido relacionada ya con el espacio convergent a través de Ferran Mascarell, cuando era conseller de Cultura con Artur Mas, puesto que es quien la fichó como directora de la Institució de les Lletres Catalanes. 

Laura Borràs, la candidata más popular entre las bases

Ferran Mascarell llamó al despacho de Laura Borràs (Barcelona, 1970) en 2012. Él era conseller de Cultura y fichaba a una filóloga especialista en literatura comparada para pilotar la Institució de les Lletres Catalanes (ILC). Él le dijo que se acostumbrara al despacho, porque un día sería consellera de Cultura. Años más tarde, situada ya al frente del departamento de la mano del presidente Quim Torra y a punto de dar el paso como cabeza de lista de JxCat en Madrid, Mascarell le decía que esto era el preludio de ser la candidata a la Generalitat. Ahora Borràs concurre a las primarias para ser la presidenciable en las elecciones. Es una de las candidatas más populares entre las bases –quien va con ella por la calle lo nota– y los hay que la presentan como una especie de estrella del rock. En Madrid, promovida por Jordi Sànchez –Torra quería que se quedara en el Govern–, ayudó a mejorar ligeramente el apoyo a JxCat entre los comicios de abril y de noviembre, a pesar de quedar detrás de ERC y el PSC. Tiene un punto débil en su tarea en la administración: el Supremo la investiga por presuntas irregularidades en la ILC, por lo cual puede acabar inhabilitada.

Damià Calvet, la mano derecha de Rull y el aliado de Turull

Desde que el ex conseller Josep Rull entró en la prisión en noviembre de 2017, Damià Calvet (Vilanova i la Geltrú, 1968) lo ha ido a ver cada semana. Esta relación se forjó ya hace muchos años en la universidad: juntos fueron a la FNEC, se escindieron para hacer el sindicato Estudiants Nacionalistes, pilotaron la JNC, dieron el salto a CDC hasta la dirección y han roto el carné del PDECat a la vez para forjar JxCat. De hecho, Calvet entró de conseller como relevo de Rull cuando lo encerraron en la cárcel. Hay algo, sin embargo, que ha cambiado: el que había sido un rival dentro de CDC es ahora un aliado, el ex conseller Jordi Turull. La tensión Rull-Turull se apaciguó compartiendo celda en Estremera y ahora cierran filas para que sea Calvet el candidato a la presidencia de JxCat. Arquitecto técnico y graduado en tecnologías de la edificación, Calvet empezó de joven en el Govern como jefe de gabinete de Pere Macias, siguió de director general con Felip Puig –con quien mantiene contacto– y durante el tripartito trabajó en el sector privado. Su retorno al Govern en 2011 fue en Territorio y después fue regidor en Sant Cugat del Vallès hasta llegar a conseller en 2018.

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