De Gispert renuncia a la Cruz de Sant Jordi y el Govern lo acepta

La expresidenta del Parlamento lamenta que su tuit fuera "tergiversado"

La expresidenta del Parlament Núria de Gispert se ha prestado este lunes a renunciar a la Cruz de Sant Jordi si el Govern lo considera oportuno. En una carta, publicada por 'El Punt Avui', De Gispert lamenta la polémica suscitada por su "maldito tuit" y comunica que ha puesto la distinción —que todavía no ha recibido— a disposición del presidente de la Generalitat, Quim Torra, y su ejecutivo. Pocos minutos después, la portavoz del ejecutivo, Meritxell Budó, anunciaba a Twitter que el ejecutivo aceptaba su renuncia. "Esta tarde hemos recibido la carta de la expresidenta del Parlament, Núria de Gispert. El Govern le agradece la renuncia a la Cruz de Sant Jordi, un gesto que la honra y avala su trayectoria de compromiso con las instituciones de Cataluña".

En la carta, la expresidenta del Parlament explicaba que "por un sentido institucional y porque creo, además, que la Cruz de Sant Jordi, como distinción, debe estar lejos de toda polémica que puedan avivar aquellos a los que, sobre todo, molesta cualquier forma de catalanidad expresada de manera normal, pacífica y festiva, asumo el error cometido, lo lamento, y os anuncio que he puesto la Cruz de Sant Jordi, que todavía no he recibido, a la disposición del M. H. Presidente Quim Torra y de su gobierno, para lo que crean más conveniente".

De Gispert considera que los "profesionales de la crispación tergiversaron" su tuit y se muestra preocupada por que se pueda "restringir y coartar la libertad de expresión", un valor que considera "básico".

Hace tan solo cuatro días el grupo parlamentario socialista presentaba una propuesta de resolución en la que instaba al Govern a revocar la concesión de la Cruz de Sant Jordi a De Gispert al considerar que no reúne las condiciones de idoneidad "necesarias para ser merecedora de tan alta distinción". El motivo de la petición, a la que también se sumó el grupo parlamentario de Ciudadanos, era un tuit de la expresidenta en que equiparaba a Juan Carlos Girauta, Enric Millo, Dolors Montserrat e Inés Arrimadas con cerdos. El tuit levantó una polvareda y la expresidenta lo borró de su cuenta. 

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, quiso cortar en seco la polémica y aseguró al día siguiente del tuit que no tenía ninguna intención de revocarle el galardón. "Doy la polémica por cerrada", afirmó. Pero las críticas a De Gispert no cesaron y llegaron también de compañeros de filas. El presidente del grupo parlamentario de ERC, Sergi Sabrià, lo hacía el mismo día ("son comportamientos que nuestra sociedad no debería tolerar") y le seguía el vicepresidente del Govern, también de ERC, Pere Aragonès, que este mismo lunes se había mostrado partidario de que la expresidenta del Parlament hiciera un paso atrás.

Continuadas polémicas

"Cuando se hace un retuit es un impulso rápido", se justificó De Gispert al día siguiente del alboroto. Pero, más allá del último episodio, De Gispert ya había protagonizado otras polémicas en Twitter en las que instaba a otros líderes políticos a regresar a sus lugares de trabajo o, incluso, de origen. La líder de la oposición, Inés Arrimadas, ha sido objeto principal de gran parte de estos comentarios por los que el Parlament de Cataluña reprobó a la expresidenta de la cámara en octubre de 2018 con los votos de todos los partidos excepto JxCat y ERC y la abstención de la CUP. 

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