El PSC se aferra a la “primavera socialista” para recuperarse en Barcelona y crecer en el territorio

Collboni se erige en dique de contención del independentismo en la capital catalana

El PSC ha perdido a lo largo de los últimos ocho años cerca de 1.300 regidores y 157 alcaldías, un balance demoledor para un partido que hace bandera de su fuerza municipalista. La resistencia en los principales bastiones del área metropolitana en las elecciones de 2015 no evitó que el partido obtuviera los peores resultados de su historia en unos comicios locales (con 837 regidores menos), y uno de los tropiezos más sonoros fue en Barcelona, donde quien vuelve a ser candidato, Jaume Collboni, tan sólo consiguió cuatro regidores, siete menos que en 2011. La generosa victoria del PSOE el pasado 28 de abril, así como el segundo lugar de los socialistas en Cataluña, da ahora alas a los de Miquel Iceta para volver a crecer el 26 de mayo. Es por eso que el PSC confía en la continuidad de lo que algunos en el partido denominan “primavera socialista” para, en paralelo a las europeas, hacer un buen resultado en Barcelona y recuperar músculo en el resto del país.

El arranque de campaña en Barcelona, agridulce por el grave estado de salud del exlíder del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha querido transmitir con la ubicación del acto un mensaje de remontamiento. El mitin se ha celebrado en Sant Martí, uno de los distritos que los socialistas volvieron a hacer suyo en las generales. Con el lema “Volvemos a ser Barcelona”, Collboni confía en recuperar el terreno perdido allí donde los comunes se impusieron en las últimas municipales, y por eso centrará una gran parte de la campaña en denunciar el “fracaso” de la gestión de Ada Colau al frente del gobierno municipal, del cual formó parte hasta que fue expulsado después de que los socialistas dieran apoyo a la aplicación del 155.

El PSC se juega el alcance de su remontada el 26-M

“¡Es necesario cambiar, pasar página al periodo de Colau y decirle que lo ha intentado, pero que o no ha querido o no ha podido, y que los socialistas cumplimos lo que decimos!”, ha dicho el alcaldable, que también ha criticado que la alcaldesa haya “subordinado” Barcelona al Proceso. “Ha estado más pendiente del procés que de Barcelona y más preocupada por los independentistas que por los vecinos”, ha afirmado. El alcaldable del PSC se ofrece como la única fuerza de izquierdas que combate las “trincheras” que asegura que quiere cavar a ERC y como “el único voto posible” para evitar una alcaldía de Ernest Maragall, tal como lo ha resumido por la mañana el jefe de campaña en Barcelona, Carles Prieto.

“¿Queremos una Barcelona que siga el camino del fracaso de Ada Colau o que Barcelona sea una pieza del juego del independentismo con el candidato de ERC?”, ha preguntado retóricamente en el acto el primer secretario del PSC, Miquel Iceta, y ha resuelto: “¡No queremos escoger entre dos daños!” Evidenciando que Collboni también venderá la experiencia de los gobiernos del PSC en la ciudad, Iceta lo ha señalado como el heredero de “la estirpe de alcaldes socialistas que han hecho grande a Barcelona y que queremos que vuelva”. Collboni ha explicado que su objetivo es hacer de Barcelona una ciudad de la que todos los ciudadanos se sientan “orgullosos”, que sea “segura y tranquila”, “alegre y cosmopolita”, la Barcelona del “Amigos para siempre”, ha dicho en referencia a la canción escrita para los Juegos Olímpicos de Barcelona 92. Reflejándose en aquel acontecimiento y en el Foro de las Culturas de 2004, de hecho, Collboni tiene como propuesta estrella de la campaña impulsar la candidatura de Barcelona para la Exposición Universal de 2030.

Colau y Maragall tienen quince días para desempatar en Barcelona

En el ámbito nacional, el partido también confía en que el aval a la gestión socialista en los municipios sirva para consolidar posiciones. Los socialistas encaran los retos de mantener el gobierno y ampliar mayorías en Tarragona y Lleida y en feudos tradicionales como L’Hospitalet de Llobregat, Santa Coloma de Gramenet, Cornellà de Llobregat y Granollers. Pero también resistir allí donde el procés les ha pasado más factura, como Terrassa, y hacer un buen papel en lugares estratégicos como Badalona, donde los socialistas gobiernan en minoría desde hace menos de un año después de haber ganado una moción de censura con el PP contra la alcaldesa, Dolors Sabater.

Pleno apoyo de Sánchez y los ministros

El gran activo de Collboni y de muchas candidaturas socialistas para sumar votos será la alianza del PSOE en la Moncloa. El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, y hasta siete de sus ministros —contando al candidato del PSOE a las europeas, Josep Borrell, que ha participado esta noche en el acto— se volcarán en la campaña del PSC en Cataluña, con una presencia especial en Barcelona. Y aquí el beneficio es recíproco: Sánchez, que mañana ya participará en un mitin en Barcelona y que volverá el día 23 para el acto central, tiene el convencimiento de que repetir un buen resultado en Cataluña —y sobre todo en la capital catalana— podría venderse como un refuerzo del aval en su apuesta por el diálogo y la distensión. Sobre todo después de que JxCat y ERC amenacen con bloquear su gesto simbólico de situar Iceta al frente del Senado.

Después de reivindicar precisamente la candidatura del líder socialista para encabezar la cámara alta, Borrell ha cargado contra los nacionalismos que quieren “levantar fronteras” en Europa, y ha afirmado que “los independentistas no saben que sus ideas son completamente contrarias a lo que representa Europa”. “Europa es derribar fronteras y reconocer que todos tenemos dentro una identidad múltiple”, ha añadido. Borrell, que ha relacionado en todo momento su discurso europeo con las críticas al procés, ha aprovechado para cargar contra aquellos que creen que en Cataluña solo caben “los catalanes de raíz”. “No, la gente que hemos venido de muchos lugares diferentes”, ha dicho entre aplausos.

Al llamamiento a “construir puentes” se ha sumado la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, que ha participado en el acto para llamar a “recuperar el esplendor de Barcelona” reproduciendo la victoria socialista de las generales en la capital catalana. Ha asegurado que la ciudad está “triste y no brilla”, y ha pedido hacer alcalde a Jaume Collboni para recuperar la “interlocución” que el Estado no ha podido tener con el gobierno municipal de Ada Colau en materia de comercio y de industria. “La ciudad está esperando a un alcalde comprometido que ha estado trabajando incansablemente estos cuatro años”, ha concluido.

El riesgo del cambio de paradigma

Al margen del apoyo del PSOE, la incógnita que hay que resolver para el PSC es si el auge del socialismo en las generales responde a un remontamiento genuino o si mayoritariamente fue el resultado del llamamiento al voto útil para evitar la alianza del PP, Cs y Vox. El discurso del miedo ya no tiene lugar en estas elecciones, y aunque todo juega a favor de los socialistas para obtener un buen resultado, el cambio de paradigma en las elecciones municipales podría frustrar las altas expectativas de crecimiento. El CIS de este viernes, sin ir más lejos, daba a Collboni entre 6 y 7 regidores, lejos del “triple empate” que él augura en Barcelona con ERC y Barcelona en Comú. La campaña determinará si la supuesta “primavera socialista” es real o queda en un espejismo.

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