LA GOVERNABILITAT DE L’ESTAT

Sánchez encarrila la legislatura de la mano del bloque de investidura

Da un revulsivo a la coalición con Iglesias pero mantiene la intención de buscar a Arrimadas

El equipo del ministerio de Hacienda daba por hecho a finales de agosto que los presupuestos estatales se aprobarían con Ciudadanos. Pedro Sánchez empezó el curso político reuniéndose con la líder de los naranjas, Inés Arrimadas, antes de reunirse con el portavoz de ERC en Madrid, Gabriel Rufián. En ese entonces, el presidente español transmitió a los republicanos que Cs le aceptaría cualquier cosa. El precio de los presupuestos era muy bajo, pero ERC decidió jugar: la pandemia había alejado un poco el escenario de elecciones y empezó una cursa para decantar la balanza. La photo finish se ha visualizado esta semana con un acuerdo con ERC y el PNB, y el de EH Bildu a las cuentas, que ha comportado el no de Cs. Sánchez encarrila así la legislatura con el bloque de investidura y da un revulsivo a la coalición con Podemos, pero mantiene la intención de continuar buscando Arrimadas.

Sánchez extiende la mano a Cs a pesar del no a los presupuestos

Tener unos nuevos presupuestos al bolsillo, y más en un contexto de crisis grave debido a la pandemia, supone un balón de oxígeno para la Moncloa, que insiste en la voluntad de que la legislatura sea larga: hasta el 2023. Durante dos años Sánchez ha sobrevivido con unos presupuestos prorrogados de la etapa de Mariano Rajoy, incluso creando todo de ministerios como el de Ciencia o Igualdad, que ni tenían partidas. Estas cuentas, según insisten desde el ministerio de Hacienda, serán la pieza angular de la legislatura. Pero esto no implica que los apoyos que los harán prosperar se mantengan hasta el final. A pesar de la elección por ahora de la vía de ERC, el presidente español no renuncia a la vía de Ciudadanos.

Sectores del PSOE alertan del “desgaste” electoral que supone acabar atendiendo las demandas de Unidas Podemos. A pesar de que los presupuestos estaban inicialmente diseñados para gustar a Ciudadanos -que se ha mantenido en la ecuación hasta una semana antes de que pasen al debate final en el Congreso antes de ir al Senado-, el partido lila ha generado una gran campaña de comunicación durante los últimos meses para traerlos a su terreno. El último ejemplo, el compromiso del ministro de Transportes, José Luis Ábalos, de prorrogar la moratoria anti-desahucios después de las presiones del vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, con la presentación incluida de una enmienda por sorpresa en las propias cuentas.

¿Una crisis de gobierno?

El portavoz del PNB en el Congreso, Aitor Esteban, pronosticó ayer, en una entrevista en Euskadi Irratia, que Sánchez acabará el mandato gracias a estas cuentas. Con todo, auguró un cambio en la dinámica del gobierno de coalición, porque el PSOE ya no estará “tan ligado” a Unidas Podemos en los próximos meses. Es más, añadió que los socialistas buscarán otras mayorías una vez aprobadas las cuentas del 2021 -el pleno definitivo en el Congreso, cuando vuelvan del Senado, será el 29 de diciembre.

Desde Podemos admiten que tendrán que rebajar la presión a partir de enero, también para evitar el desgaste de la coalición, informa Ot Serra. Los últimos días ha sonado otra vez una posible crisis de gobierno para eliminar algunos ministerios. Sánchez lo descartó el pasado domingo y lo mismo apuntan desde el partido lila por lo que hace su cuota de poder en el ejecutivo español. Después de los presupuestos, se divisa una etapa muy parlamentaria, con el debate de leyes significativas como la de la eutanasia, la ley de libertad sexual -que comporta el consentimiento explícito para relaciones- y la de cambio climático, después de la aprobación en el Congreso de la reforma educativa.

Pero la Moncloa también prevé tener que hacer frente a una grave crisis económica. Los fondos europeo de reconstrucción puede ser que acaben trayendo condiciones, y por eso busca mirar hacia la derecha. La vía de Ciudadanos no ha muerto: con el PNB y los cuatro diputados del PDECat -que todavía no han confirmado qué votarán en los presupuestos-, y algún diputado del grupo mixto.

Las principales contrapartidas para las cuentas

ERC

El acuerdo con Esquerra es el que más polémica ha generado, sobre todo por el compromiso de abordar la vía para eliminar el dumping fiscal de Madrid. Más allá de esto, que ha indignado al PP, los republicanos pactaron un incremento de las transferencias e inversiones en Catalunya de hasta un total de 2.339,4 millones de euros. Es un 17,2% de lo que recibirán las comunidades, 0,7 puntos más del previsto.

PNB

Lo más destacado del acuerdo entre el PNB y el PSOE para las cuentas es no tocar la bonificación del impuesto del diésel que inicialmente Hacienda quería rebajar. Además, los nacionalistas vascos pactaron que los terrenos donde se encuentra el cuartel del ejército en Donostia, en Loiola, pasen a manos del Ayuntamiento y se puedan destinar a otros usos. También hay inversiones en renovables e innovación.

EH Bildu

La formación abertzale, satanizada por la derecha, ha conseguido que se apruebe una enmienda para destinar 10 millones de euros al sector aeronáutico. También tres millones a un plan de reactivación de los Pirineo orientales de Navarra y 48 millones para modernizar una línea ferroviaria entre Irún y Brinkola, en Guipúzcoa. Además, se hace suyo el acuerdo para alargar la prohibición de los desahucios.

Grupo plural y mixto

Sánchez cuenta con el voto de Compromís gracias a las inversiones en infraestructuras e instituciones culturales valencianas. El PDECat debate el voto de sus cuatro diputados y lo condiciona a incrementar la inversión, más competencias en universidades e infraestructuras y situar Catalunya como “región pionera” en la innovación.

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