Los afiliados de JxCat hacen presidenciable a Borràs por amplia mayoría

Calvet solo consigue el 20,5% de los votos con el apoyo de los ex 'consellers' del PDECat presos

Desde las elecciones del 21 de diciembre de 2017 conviven dos almas en JxCat: la proveniente del mundo convergent y la que encarnan los independientes que se sumaron a las listas después del 1 de Octubre. Ayer, en las primarias para escoger presidenciable a la Generalitat, se impuso claramente la segunda de estas almas con el triunfo de Laura Borràs frente a Damià Calvet.

La actual portavoz en el Congreso de los Diputados obtuvo un 75,9% de los votos de la militancia frente a un 20,5% de los sufragios del conseller de Territorio. 2.954 votos ante 799 de un censo de 5.128 -145 personas votaron en blanco-, una victoria amplia que la sitúa como candidata de manera incontestable y legitimada para orientar el rumbo del partido. “Independencia, claro que sí. Y gestión, claro que también”, proclamó Borràs en una comparecencia pública después de conocer los resultados, en la que también hizo un llamamiento a todos los partidos independentistas para hacer un gobierno “nítidamente” favorable al estado propio después de las elecciones. Calvet también tomó la palabra para felicitar a la ganadora y mostrar su compromiso con JxCat, a pesar de la derrota.

Los dos candidatos, durante la campaña, no solo se han distinguido por la trayectoria -Calvet viene de la JNC, de CDC y el PDECat, y Borràs no tiene experiencia de partido-, sino también por el discurso. Han marcado distancia en cuanto a Madrid y también en el ritmo del Procés. Calvet ha apostado por la mesa de diálogo, aseverando que el referéndum acordado (la única manera para él de lograr la independencia) depende de la “fortaleza” interna del soberanismo, mientras que Borràs ha asegurado que Madrid “nunca” acordará una consulta con Catalunya y se ha mostrado contraria a aprobar presupuestos del Estado o facilitar investidures. El conseller de Territorio también ha hecho más énfasis en las cuestiones sectoriales y, en cambio, Borràs se ha centrado más en el 1-O, a pesar de que no ha propuesto una hoja de ruta clara para hacer la independencia.

Rull y Turull, debilitados

Ahora bien, las cifras de las primarias no solo son una pérdida para el conseller: también quedan debilitados los ex consellers del PDECat encarcelados, que habían apoyado públicamente a Calvet. Esto significa que el mundo post convergent ha cambiado mucho desde 2016: el llamado rullismo fue uno de los triunfadores del congreso de fundación del PDECat ahora hace cuatro años -evitó que Turull fuera el secretario general-, mientras que ahora no ha conseguido dominar el nuevo artefacto de Carles Puigdemont. No lo ha hecho no obstante la alianza con el turullismo, a pesar de que también es cierto que se encuentra dividido entre JxCat, el PDECat y el PNC de Marta Pascal.

De hecho, la victoria de Borràs no pasó desapercibida ayer en la calle Calàbria, donde, además de Esquerra, también tiene la sede el Partit Demòcrata. El partido de David Bonvehí considera que la victoria de la portavoz del Congreso les puede dar margen de cara a las elecciones para diferenciarse de Junts, con la ex consellera Àngels Chacón de candidata, una diferencia que habría quedado absolutamente diluida si Calvet hubiera sido el candidato, con un discurso similar a Chacón y también al vicepresidente y candidato de ERC, Pere Aragonès.

Además de la división del mundo post convergent, hay otro factor en la victoria de Borràs: ha sumado a independientes pero también a exmilitantes del PDECat. La trayectoria de Calvet en CDC, que le ha permitido organizarse internamente para movilizar los votos, también le ha generado adversarios internos en estas filas que ahora, en estas primarias, han preferido a la portavoz en el Congreso. “Hoy no ha perdido nadie. Ha ganado la democracia [...]. Ahora tenemos que estar todos”, cerró Borràs ayer visiblemente emocionada.

A partir de ahora se abre la segunda ronda de primarias para escoger los lugares de salida de todas las demarcaciones, y en el caso de Lleida, Girona y Tarragona los militantes también escogerán quién será el cabeza de lista. Esta será la siguiente prueba de fuego para el mundo procedente del PDECat y los diputados independientes que se incorporaron con Puigdemont a las elecciones de 2017.

El rol de Puigdemont

Una vez resuelta la incógnita de quién será el presidenciable de JxCat en las elecciones, queda por definir el rol del ex president Puigdemont, que ayer felicitó a los dos candidatos por haber hecho una “gran campaña” de primarias, un mensaje neutro siguiendo la línea que ha mantenido durante toda la campaña. Él mismo ha dejado claro que estará en la lista para “liderar” la candidatura para las elecciones, pero no ha aclarado en qué posición. Una de las posibilidades es que se presente en esta segunda ronda de primarias que se abre hoy -por Barcelona o para encabezar Girona-, pero hay otra que gana más peso: que sea la dirección del partido quien proponga al ex president para encabezar la lista (o ser el número dos) una vez hechas las dos rondas de primarias y hacer tándem con Borràs. También lo tendrían que validar los militantes.

Después de meses de debate interno, JxCat elige a una candidata a presidir la Generalitat -convertir a Borràs en la primera presidenta será uno de los lemas de campaña- y se autodefine algo más después del divorcio con el PDECat.

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