La mesa vuelve a vetar que el Congreso investigue las irregularidades de Juan Carlos I

Pisarello denuncia una "arbitrariedad escandalosa" que "supone reírse en la cara de la ciudadanía"

Después de la regularización de más de 678.000 euros, Juan Carlos I espera si la justicia lo llamará. Lo que sabe seguro que no pasará es que lo investigue el Congreso, a pesar de los enésimos intentos de las formaciones soberanistas de la cámara baja y de Unidas Podemos. Este martes la mesa ha vuelto a vetar que se constituyan dos nuevas comisiones de investigación: una por el uso de tarjetas de crédito opacas y una más genérica para indagar en las irregularidades supuestamente cometidas por miembros de la Casa Real. 

"De acuerdo con los antecedentes existentes y los informes de los letrados", ha informado la mesa del Congreso en relación a la negativa, poco antes de que el secretario tercero, Gerardo Pisarello, denunciara en rueda de prensa una "arbitrariedad escandalosa" de los representantes de PSOE, PP y Vox. "No ha habido ningún argumento jurídico", ha criticado el diputado de En común Podemos, que ha reiterado que la intención de su grupo es que como mínimo se investiguen las actividades del rey emérito después de la abdicación, cuando perdió la inviolabilidad. Así, Pisarello ha lamentado que la mayoría de la mesa haya repetido el artículo 56.3 de la Constitución -el que estipula la inviolabilidad del jefe de Estado- como argumento inamovible para negarse a dar luz verde a las comisiones de investigación.

"Nos ha dejado estupefactos. Es fundamentalmente una negativa política que degrada al Congreso, supone reírse en la cara de la ciudadanía. Implica tratar a España no como una monarquía parlamentaria sino como una monarquía absoluta. Llevar el apellido de Borbón parece que implique tener carta blanca para delinquir hasta el final de los días. En cualquier monarquía parlamentaria habría supuesto la apertura inmediata de una comisión de investigación. Ya no va de ser más o menos republicano, va de cumplir la ley y no reírse en la cara de la ciudadanía como si viviéramos en una monarquía saudí", ha afirmado con contundencia Pisarello.

Las palabras del dirigente de los comunes entroncan con la campaña que Podemos elaboró la semana pasada a través de las redes sociales, en la cual comparaba la monarquía española con el cártel de la droga de Pablo Escobar emulando la carátula de la serie  Narcos con el título de Monárquicos. Este lunes el secretario de organización del PSOE, José Luis Ábalos, calificó la iniciativa "de innecesaria e inoportuna". 

Más País y Compromiso también han criticado la decisión de la mesa y el diputado de Íñigo Errejón ha utilizado el argumento que en su momento la expresidenta del Parlament Carme Forcadell usó en el juicio del Procés: que la mesa no puede admitir o inadmitir iniciativas en función de su constitucionalidad. "Esto es competencia del Tribunal Constitucional", ha subrayado Errejón en rueda de prensa, y ha insistido en que si lo hace la mesa está vulnerando el derecho de los diputados a la participación política. Junto con el diputado valenciano Joan Baldoví, ha anunciado que volverá a registrar una proposición de ley de responsabilidad de la corona para que se la pueda controlar como al resto de instituciones.