CUARTO DÍA DE JUICIO AL PROCÉS

Turull: "Los ciudadanos de Cataluña no son ovejas, no son gente militarizada"

El ex conseller acusa a la Fiscalía de tener un relato "delirante" sobre la violencia

MARIONA FERRER I FORNELLS / OT SERRA

Duro y largo cara a cara –de casi tres horas– entre Jordi Turull y el fiscal Jaime Moreno durante el cuarto día del juicio al Procés en el Tribunal Supremo. El ex conseller de Presidencia, que combinó una defensa técnica con un contundente discurso político, defendió el "pacifismo" del movimiento independentista, después de que el fiscal le preguntara si a partir del 20 de septiembre se generó un clima de "violencia". "No, de ninguna manera", apuntó Turull, que calificó de "operación fracaso" cualquier intento de un partido político que "insinúe que para lograr su objetivo se necesita violencia, aunque sea pasiva". "Por mucho relato que se quiera introducir, por mucho que se presente a la sociedad catalana como violenta, no sólo no se sostiene, sino que es delirante", añadió.

Tras el turno del fiscal y la abogada del Estado y un receso para comer, tomó la palabra el abogado de Turull, Jordi Pina, que hizo un breve interrogatorio muy técnico de sólo un cuarto de hora y leyó una serie de tuits en que el ex conseller pedía una actitud "cívica", "pacífica" y de "serenidad". Turull terminó leyendo las palabras de Carles Puigdemont antes de la declaración de independencia, en las que vuelve a apelar al diálogo con el Estado. Recordó que la consigna era "invocar siempre la paz" y el "civismo". 

"Me considero un preso político" y "La autodeterminación es legal": Romeva calca el interrogatorio de Junqueras

El ex conseller de Presidencia también negó que tuvieran intención de pagar campañas publicitarias y las desvinculó del referéndum, al igual que los presuntos contratos con Unipost. "Las facturas ni se han pagado ni se tienen que pagar, porque la campaña era gratuita", señaló sobre los spots de la vía del tren en TV3 y Cataluña Radio. Precisó por primera vez que no se trataba de la campaña oficial para el referéndum porque la prevista no les gustó ni a él ni a Carles Puigdemont: no era suficiente "neutral" porque aparecía un "pájaro dentro de una jaula".

Las réplicas y contrarréplicas entre Turull y el fiscal fueron constantes: "Los ciudadanos de Cataluña no son ovejas, no son gente militarizada; sean independentistas o no, tienen criterio". Así censuró que la acusación haya querido construir un relato contra el independentismo de arriba abajo y no de abajo hacia arriba. Desde un primer momento Turull aseguró que era la ciudadanía la que empujó a los partidos políticos hacia el referéndum y puntualizó que las formaciones independentistas "siempre apostaron por el diálogo con el Estado". Sobre la declaración de independencia del 27 de octubre, a diferencia del ex conseller de Interior, Joaquim Forn, defendió que se votó en su totalidad. Evitó, en este sentido, decir que no fuera efectiva, pero sí insistió en que se trataba de una "declaración política".

Turull situó el Pacto Nacional por el Referéndum, que buscaba una votación pactada con el Estado, como "la única concertación entre 4.000 asociaciones". En este sentido, preguntado por si se buscaba aumentar el "nivel de conflictividad" -según dice el documento 'Enfocados', que Turull ha asegurado no conocer-, el exconseller preguntó retóricamente cómo se puede pretender buscar "conflictividad" si agrupan 4.000 asociaciones para encontrar una solución con el Estado. "En Cataluña la palabra 'resignación' no existe en el diccionario", añadió sobre la vía pactada. En relación a las posibles "dudas sobre a quién obedecerían los Mossos", el ex líder parlamentario de JxSí subrayó que Carles Puigdemont, entonces presidente de la Generalitat, "siempre dijo" que la policía catalana cumpliría con las funciones de policía judicial.

"Esto de ser constitucionalista debe ser una ganga"

Turull intentó alejarse de las acusaciones de delito de desobediencia y afirmó que el gobierno español ha incumplido unas "25 veces" sentencias del Tribunal Constitucional "sin recibir ninguna notificación ni reproche penal". "Esto de ser constitucionalista debe ser un chollo, porque te permite desobedecer la Constitución cuando quieras –señaló–. Yo, por un auto que no tiene ningún reproche penal [insistió en que la organización de un referéndum es legal], llevo un año en prisión, y luego dirán que no nos persiguen por nuestras ideas".

Sobre el delito de malversación, insistió en que "no se gastó ni un euro en el referéndum". Moreno le mostró el documento del Govern en el que se acordaba que todos los consellers asumían de manera "solidaria y colegiada" todas las acciones destinadas a hacer posible el 1-O, entre otras cosas "contrataciones" y compromisos de gastos. Turull advirtió, sin embargo, que no hay ningún "elemento fáctico" que muestre que todo aquello se llevó a cabo, y precisó también que en aquel momento la ley del referéndum tampoco estaba suspendida por el TC. "¿Y todas las resoluciones anteriores no lo estaban?", le preguntó el fiscal en relación a la comisión de estudio del proceso constituyente y de otras resoluciones, que Turull señaló que "no tienen que ver" con el referéndum.

El presidente del tribunal, Manuel Marchena, intervino varias veces. Pero a diferencia de la semana anterior, no para blindar al acusado del fiscal, sino para pedir a Turull que "no use el turno del interrogatorio para hacer juicios de valor". El ex conseller se mostró desafiante con el fiscal y, preguntado por si es socio de Òmnium, recordó que serlo no era delito ni durante el franquismo y que le "sorprendía" la pregunta. Además, explicó que también es socio de muchas otras organizaciones sociales o humanitarias.

El ex conseller de Presidencia también censuró la decisión de Marchena de no permitir la traducción simultánea del catalán durante el juicio y le reprochó que lo avalara, en el caso de ser consecutiva, sólo por una cuestión "emocional". A su juicio, hablar en catalán en un juicio debe ser una cuestión de "garantías". En este sentido, recordó que "todo está inventado" hoy en día para que por televisión se pueda escuchar la declaración al momento en castellano. "No vea el tema de los auriculares entre el público como un gasto, sino como una inversión", señaló.

La previsión del tribunal es que esta semana puedan declarar todos los acusados porque ya ha puesto calendario a las comparecencias de los testigos. Uno de los primeros testigos será el ex presidente del Gobierno Mariano Rajoy, el próximo martes por la tarde.

Més continguts de

El + vist

El + comentat