Situación crítica en las UCI de Madrid

Los hospitales ya tienen ocupadas más camas que antes del confinamiento

Protesta de enfermeras el lunes en el Hospital de La Paz de Madrid / EMILIO NARANJO / EFE / EMILIO NARANJO / EFE
MARIONA FERRER I FORNELLS / NÚRIA RIUS MONTANER

"La situación es crítica. Nos estamos jugando vidas. Todas las camas de UCI ya están ocupadas por coronavirus y lo que venga a partir de ahora irá en detrimento de la actividad normal del hospital". Es el grito de auxilio de Manuel de Castro, jefe del área de atención hospitalaria del principal sindicato de médicos de Madrid, AMYTS. Alejados de los focos del choque institucional abierto entre el gobierno español y el de Isabel Díaz Ayuso, los hospitales madrileños luchan para que la segunda oleada no desemboque en un fracaso igual que el de la primera. Con una incidencia de casi 800 casos por cada 100.000 habitantes en los últimos 14 días, la capital española se ha convertido en el epicentro del coronavirus no solo en el Estado sino también en Europa. Y la sanidad es la primera que está pagando el pato de la falta de entendimiento político para aplicar medidas más contundentes.

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El ejemplo más paradigmático es el del Hospital Infanta Leonor, en el barrio de Vallecas, uno de los confinados por las primeras medidas de Ayuso, que ya se encuentra con la UCI más que saturada, a un 175% de capacidad. Desde agosto el Hospital 12 de Octubre, también en el sur de Madrid, ha tenido que aplazar las operaciones urgentes por falta de espacio posoperatorio en las UCI. A fecha de ayer, según informaban al ARA desde el hospital, solo quedaba una plaza libre en la unidad de cuidados intensivos para covid-19 y ya tenían listos quirófanos por si necesitaban más. Pero no solo los hospitales del sur de Madrid tienen las UCI colapsadas. El Infanta Sofía, situado al norte, en Alcobendas, también se está desbordando, mientras que el de La Paz –al norte de la Castellana- ha tenido que volver a habilitar el gimnasio para pacientes de coronavirus, lo cual deja fuera de juego la estrategia de Ayuso de confinar solo los barrios humildes y con más densidad de población.

Choque de datos

Las descripciones que hacen los sanitarios de la situación hospitalaria contrastan con los datos oficiales que da la Comunidad de Madrid. El ministerio de Sanidad ha establecido una saturación del 35% de las UCI con enfermos de coronavirus como umbral para confinar las ciudades de más de 100.000 habitantes. Según los últimos datos del gobierno regional, Madrid tiene un 42% de este tipo de camas ocupadas. Pero los médicos alertan de que es un dato ficticio porque se calcula teniendo en cuenta el total de la capacidad hospitalaria, es decir, hipotecando por el camino a todas las personas que tendrían que pasar por la UCI con enfermedades que no son coronavirus. Según el último recuento independiente que hacen cruzando datos un grupo de 61 médicos madrileños, a fecha de 29 de septiembre, ya hay un 121% de camas de críticos ocupadas en los hospitales públicos, mientras que si se tienen en cuenta los privados -con un 42% de camas de críticas llenos-, la ocupación de las UCIs madrileñas es del 105%.

"Si estás hoy en Madrid intenta no infectarte con coronavirus pero también evita tener un infarto, un accidente de tráfico o requerir cirugía. Las UCI están saturadas", alertaba ya hace una semana el epidemiólogo de Harvard Miguel Hernán, miembro del comité científico que asesora al gobierno español. Pero a diferencia de las UCI, esta vez no está habiendo un tsunami en urgencias como pasó durante la primera oleada. Tampoco hay una saturación a nivel de ingresos por casos de coronavirus. De Castro señala al ARA la situación desigual por hospitales, lo cual le genera una situación de "incertidumbre" ante la "guerra de cifras" entre administraciones.

¿Menos ingresos?

Algunos hospitales están notando más presión, otros empiezan a ver que hay más altas que nuevos ingresos, lo que para el urgenciólogo Juan Armengol es una buena señal. Trabaja en el Hospital Clínico San Carlos y detalla que mientras que la semana pasada atendieron a 190 pacientes con neumonía, esta semana el número se ha reducido a 120. Admite que las UCI como tal están llenas, pero cree que en 10 días puede llegarse a un máximo y empezar a dar altas. Como presidente de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES), no es partidario de un confinamiento perimetral de la ciudad –en la línea de Ayuso– y afirma que Madrid está muy preparada para hacer frente a la segunda oleada porque no se puede hablar de saturación de las UCI en una situación de pandemia.

El hecho es que Madrid contaba con 500 camas de unidades de cuidados intensivos antes de la pandemia, de las cuales hoy solo quedan libres tres. Esta cifra de 500 camas se llegó a triplicar en marzo, cuando los hospitales dejaron de atender al resto de pacientes y el coronavirus monopolizó el 90% de los hospitales.  Ahora Armengol sería partidario de reorganizar todo el listado pendiente de operaciones porque cree que hay que asumir que durante un tiempo no será posible atender del mismo modo.

Para De Castro, del sindicato AMYTS, esto supone que no se han hecho los deberes, que se ha asumido que hay transmisión comunitaria -desde el momento en el que se han dejado de hacer PCR a los contactos estrechos de un positivo si no tienen síntomas ni son del núcleo familiar o vulnerables– y, sobre todo, que se está dejando morir a mucha gente por falta de atención. Recuerda con el corazón encogido que murieron pacientes de menos de 50 años por ataques al corazón en marzo porque no había sitio en las UCI y el gobierno madrileño no permitió traslados entre comunidades porque habría "quedado mal desde el punto de vista político". Todos coinciden, sin embargo, en que las medidas de los próximos días serán clave para que la situación no se acabe desbordando en toda la Comunidad de Madrid.