La posible mayoría soberanista llevó a Llarena a mantener la prisión de Oriol Junqueras

El presidente y ponente del recurso, Miguel Colmenero, respaldará al instructor

El magistrado instructor del Tribunal Supremo, Pablo Llarena, verá confirmado por la Sala de Recursos, según fuentes judiciales, el auto de prisión del vicepresidente cesado Oriol Junqueras y diputado número uno electo por ERC. Llarena, precisamente, valoró la posible mayoría soberanista el 21-D para justificar, diecisiete días antes de las elecciones autonómicas, la decisión de mantenerle en prisión.

Este jueves, día 4 de enero, se celebrará la vista en la Sala Segunda del Supremo para revisar la situación de Junqueras a raíz de un recurso de apelación de su abogado, Andreu Van den Eynde, contra el auto dictado por Llarena el pasado 4 de diciembre. La Sala de Recursos está presidida por el magistrado Miguel Colmenero, quien también ha sido designado ponente en este recurso de apelación; completan la sala Alberto Jorge Barreiro y Francisco Monterde.

Ya desde su auto del 9 de noviembre sobre Carme Forcadell y los miembros de la Mesa del Parlament, Llarena planteó el contexto político para examinar la posible reiteración delictiva, una de los tres riesgos, junto con la posibilidad de fuga y destrucción de pruebas, que justificarían, según la ley de Enjuciamiento Criminal, la prisión preventiva.

Escribió el magistrado al dictar la prisión eludible con fianza para Forcadell y cuatro miembros de la citada Mesa: “En todo caso, lo que se evalúa es el riesgo de reiteración en ese comportamiento, lo que debe hacerse considerando que el devenir político más próximo y cercano pudiera propiciar la persistencia en la actuación fuera del marco constitucional ytransformar la próxima legislatura, en un ilegal proceso constituyente”.

A la luz del “devenir político más próximo”, es decir, del desenlace del 21-D, Llarena se pronunció el 4 de diciembre pasado, a favor de mantener a  Junqueras en prisión, junto a Joaquín Forn, Jordi Sánchez, y Jordi Cuixart. Apuntó que el peligro de reiteración del delito sigue vigente a pesar de que Junqueras, Sánchez, Cuixart y Forn afirmasen haber abandonado su actuación anterior.

Según el magistrado, ese peligro “exige constatar que la posibilidad de nuevos ataques  haya efectivamente desaparecido o que paulatinamente se vaya confirmando que el cambio de voluntad es verdadero y real”. Se refería con “nuevos ataques” a la manifestación del 20 de septiembre de 2017 frente a la consejería de Economía, cuando la Guardia Civil fue enviada por el juez Juan Antonio Martínez Sunyer a registrar los despachos, entre otros hechos.

Y a continuación, Llarena vuelve a fijar en el auto, su atención sobre el posible resultado del 21-D. “Sólo entonces [cuando se haya confirmado que el cambio de voluntad es real] se justificará rebajar la intensidad de la medida cautelar adoptada contra estos inculpados... Y la rebaja de las cautelas no puede precipitarse bajo el argumento de que los investigados -con posterioridad a la adopción de la medida cautelar-, hayan asumido su participación como candidatos en unos comicios democráticos. El riesgo de reiteración delictiva va expresamente unido a las responsabilidades públicas a las que aspiran…”. Llarena, por tanto, subrayaba el riesgo de reiteración delictiva con la posible mayoría soberanista el 21-D.

Lo enuncia muy claramente en el caso de Junqueras – y en el de Forn y Sánchez- cuando señala: “El riesgo de reiteración delictiva va expresamente unido a las responsabilidades públicas a las que aspiran…”. Fuentes consultadas señalan que este jueves 4 se juega una partida simultánea: el auto de la Sala de Recursos será una guía para la actuación de Llarena el 11 de enero, cuando tomará declaración sobre los hechos de la querella por rebelión a Forn, Sánchez y Cuixtart, a petición propia. Porque tras esa comparecencia, la Fiscalía del Supremo, como lo hará este jueves 4 en el caso de Junqueras, solicitará el mantenimiento de los tres querellados en la cárcel.

La vista de este jueves 4 de enero, por tanto, es muy importante para la instrucción. Llarena verá, como hemos apuntado, confirmado su auto de prisión de Junqueras, y al tiempo también podrá utilizar los argumentos de la Sala de Recursos sobre Junqueras el 11 de enero para la situación de Forn, Sánchez y Cuixart.

Ello, según las fuentes consultadas, no presupone que la fiscalia pida prisión o que Llarena la vaya a conceder para los nuevos seis imputados (Rovira, Mas, Pascal, Gabriel, Boya y Lloveras) pendientes de ser citados para prestar declaración en el Supremo. Y al tiempo, tampoco excluye que una vez formado el nuevo Govern, a la luz de su política, se modifique la situación de Junqueras, Forn y los Jordis.

Mientras, se espera que el juzgado de instrucción 13 de Barcelona ordene en los próximos días levantar el secreto de las actuaciones sobre la pieza de las intervenciones telefónicas ordenadas por el juez Juan Antonio Ramírez Sunyer en julio pasado a solicitud de la Guardia Civil. Fuentes consultadas por ARA señalan que ya no se mantienen esos pinchazos por lo que se puede dar traslado a las partes de las conversaciones grabadas.

Según esas fuentes se trata de la intervención de los teléfonos de siete u ocho personas. Ninguna de ellas sería de un consejero del anterior Govern. Afectan a las conversaciones de Josep María Jové, número dos de Junqueras en la vicepresidencia económica, con el director de Estrategia e Innovación del CTTI, Josuè Sallent y el responsable del área de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, Xavier Puig Farré, de la Consejería de Exteriores, y otros técnicos, en relación a todos los aspectos técnicos, incluyendo un proyecto de votación telemática, en el referéndum del 1 de octubre. Jové también mantuvo conversaciones con la dirigente de ERC Marta Rovira. 

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