MÚSICA

10 imprescindibles del Primavera Sound

Miley Cyrus, Rosalía y J Balvin sobresalen en un festival abonado a las nuevas tendencias urbanas

Rosalía / EDUARDO MUÑOZ ÁLVAREZ / EFE

Después de que el año pasado el Primavera Sound se fijara el objetivo de llegar a tener un cartel paritario, este jueves empieza la mayor parte de una nueva edición, la decimonovena, en la que las mujeres ya son mayoría. Esta tendencia en la programación ha ido acompañada de un eslogan, The new normal, que no solo ha mostrado la apuesta por tener igualdad de género en el escenario, sino también por el afán de los programadores de acercarse a las tendencias urbanas del planeta pop. Todo esto sin hacer trampas: ellas actúan en escenarios grandes y a buena hora.

Los nombres del cartel, más de 300 llegados de 40 países diferentes, son muchos y variados, y muestran una de las virtudes del festival: hacer de archivador de las músicas de este siglo. Desde estrellas adolescentes a grupos de grindcore. De la última tendencia trap a iconos indie. Un mapa sonoro que simboliza la riqueza de un Primavera Sound que ha sabido adaptarse con buena cintura a las tendencias que han llegado para quedarse. De entre todas las actuaciones que empiezan hoy, estas diez son imprescindibles.

Courtney Barnett

La cantautora indie del siglo XXI para los clásicos del festival

A pesar de formar parte de la generación millennial, la australiana Courtney Barnett cumple todos los tópicos canónicos del artista indie de los años 90: gasta una apariencia de extrema timidez, versiona a sus héroes con reverencia —por ejemplo, Evan Dando, de los Lemonheads—, tiene un microsello interesantísimo (Milk! Records, con su novia) y todavía lo fía todo a la guitarra. Barnett presenta disco en Barcelona y sacia parcialmente las quejas de parte de los espectadores clásicos del festival, que han visto relegado el indie a una segunda categoría.

Ella no es la única indie con una buena posición en el cartel: su amigo Kurt Vile, Snail Mail, Built to Spill —que rememoran su disco más exitoso ( Keep it like a secret)— y la reunión de Stereolab son parte del line-up a seguir para el visitante histórico del Primavera Sound.

Nas

La joya de la corona del rap de los 90 sigue en buena forma

Si los Beatles de la Nova York de finales de siglo fueron Wu-Tang Clan, Nas fueron los Kinks. Su debut, Illmatic, es la biblia del rap de la Costa Este, una concatenación de artistas —un jovencito Nas Escobar, DJ Premier, Pete Rock, Large Professor— en su máximo esplendor y dejando para la posteridad un trabajo prácticamente perfecto. El de Queensbridge jamás ha hecho un mal disco, y tampoco lo es el último, Nasir, producido por Kanye West. Rap y trap tienen una importancia vital en esta edición, no solo por la alta presencia en algunos escenarios principales, sino también por la programación de nombres como Lizzo, Princess Nokia y el clásico Tony Touch en un espacio formado íntegramente por artistas de esta rama que acogerá una veintena de actuaciones en la zona Primavera Bits.

Terry Riley & Gyan Riley

Cuando el minimalismo es un asunto familiar

Disponer del auditorio del Fòrum permite al Primavera Sound programar conciertos que contribuyen a diferenciarlo de otros festivales. Un buen ejemplo es el de Terry y Gyan Riley, padre e hijo. Uno es uno de los impulsores del minimalismo norteamericano, compositor de piezas fundamentales para entender la música de vanguardia del siglo XX como In C. El otro, Gyan, es su heredero. Y juntos, con piano y guitarra, tocan libres.

Jawbreaker

El retorno de unos clásicos del indie rock norteamericano

A pesar de lo que pueda parecer entre tantos beatos, las guitarras y la distorsión también tienen su espacio destacado en esta edición. Los mejores ejemplos son la presencia —poco habitual fuera de los Estados Unidos— de Guided By Voices y el retorno de Jawbreaker. La banda del imprevisible Blake Schwarzenbach ha vuelto a los escenarios, contra todo pronóstico, buscando mejor suerte comercial que en su primera etapa, en la cual siempre contaron con el beneplácito de la militancia y la crítica pero estuvieron alejados del gran público. Habrá más clásicos de la edad de oro del ruido, como el inefable Stephen Malkmus, de Pavement, y Shellac, tan habituales en el Primavera Sound como las baldosas del Parc del Fòrum. Pero también Messthetics (con dos ex-Fugazi entre sus filas), y todavía otro retorno, el de los vascos Lisabö, que han publicado nuevo disco después de siete años de silencio.

Janelle Monáe

Futurismo robótico entre el pop y el urban

Si una aspirante a artista quiere construirse una carrera modélica, haría bien en mirarse la de Janelle Monáe. Residente en Atlanta, se ganó primero el respeto de la industria —fue apadrinada por nombres tan dispares como Prince, OutKast y Amy Winehouse y se llevó el título honorífico de mejor disco del año según The Guardian por su debut, en el 2010— para después ir conquistando el éxito comercial. Amante de las distopías futuristas, Monáe ha seguido explorando los sonidos negros, el pop y la música urbana en Dirty Computer, un disco lleno de robots, androides y narrativas cinematográficas. Quien vaya a ver a Monáe tampoco se debería perder el concierto de Erykah Badu, que seguro que es uno de sus referentes más directos, y el delicado británico James Blake, que llega a Barcelona con nuevo disco bajo el brazo, Assume form, en el que ha colaborado Rosalía.

Miley Cyrus

La entrada del Primavera Sound al pop de masas

Cuando los organizadores del Primavera Sound anunciaron la llegada de un nuevo paradigma, todo el mundo apuntó hacia la música urbana, pero también había que fijar la mirada en el pop de masas. Miley Cyrus entró en el cartel supliendo la baja de Cardi B para encabezarlo como nombre de más entidad de entre todos los que se verán este año en el Parc del Fòrum.

Si hace una década nos hubieran dicho que Hannah Montana sería headliner del festival no nos lo habríamos creído, pero la de Cyrus, como la del Primavera Sound, es una trayectoria llena de sorpresas: de heroína adolescente a joven imprevisible. De acercamientos al indie (vía Flaming Lips) a hacer colaboraciones country con Dolly Parton. Miley llega a Barcelona como máxima estrella de las tres noches justo después de aparecer en la quinta temporada de Black mirror, con nueva música y la expectación de averiguar cuál será su próximo movimiento.

Rosalía

El nombre más esperado por fin vuelve a casa después de viajar por el mundo

Hace justo un año se publicaba el vídeo que cambiaría para siempre la vida de Rosalía: Malamente, dirigido por Canada, y con coproducción musical de El Guincho. Era el inicio del ascenso imparable de la de Sant Esteve Sesrovires a escala planetaria después del ascenso local con Los Angeles, su trabajo junto a Refree. Desde aquella canción han pasado muchas cosas en el día a día de Rosalía Vila. Por ejemplo, ganar Grammys latinos, hacer colaboraciones con J Balvin y James Blake (los dos actúan en el Primavera Sound) y tener uno de los discos más aclamados por la crítica y el público de los que se han hecho nunca en Cataluña. Solo le falta una cosa: presentar El mal querer en condiciones en Barcelona después de haber hecho gira americana y algunas actuaciones en el Estado. Seguramente, la cabeza de cartel nacional más esperada de toda la historia del Primavera Sound. Y pasarán años antes de que llegue otra.

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Solange

El disco menos accesible de una autora clave de este siglo

Hace dos años la hija pequeña de la familia Knowles firmó una de las obras más destacadas de la década, A seat at the table. Aquel hito la llevó a la cima del R&B y barrió de golpe todos los prejuicios que alguien podía tener sobre ella por su genética: es hermana de la omnipresente Beyoncé. Al principio de este año publicó el nuevo disco When I get home, un álbum que la aleja todavía más de cualquier tipo de visión comercial. Solange empieza a estar más cerca de cierta vanguardia que de dar conciertos en el Primavera Sound, donde dos ediciones atrás presentó uno de los espectáculos más recordados del festival.

J Balvin

La estrella del reguetón como símbolo de una nueva mirada

The new normal, el eslogan del que tanto se ha vanagloriado este año el Primavera Sound, es la constatación de la apertura de miras de sus programadores y del reconocimiento de la hegemonía de la música urbana. Y ya que se han decidido por reforzar un género musical, nada mejor que jugarse el dinero a la carta más alta: J Balvin.

El artista colombiano llevó el reguetón a cimas inesperadas hace pocos años gracias a Vibras, una joya que conecta un género a menudo injuriado con la cultura popular de masas. Balvin es un artista universal y la punta del iceberg de las muchas propuestas urbanas del festival, que este año tienen una larga representación en escenarios grandes y pequeños, como lo que ha comisariado Yung Beef. Allí veremos conciertos como los de Somadamantina, el pionero Japanese, La Zowi y Kodie Shane.

Jarvis Cocker

El icono pop vuelve a su festival preferido

Ir a ver a Jarvis Cocker es una máxima que sigue casi cualquier habitante del festival. Su último disco pop, Further complications, ya ha cumplido una década, y las aventuras posteriores no han sido precisamente continuistas, pero Cocker se ha ganado la atalaya de la que disfruta en París, su lugar de residencia. Allí pone en marcha todo lo que le apetece sin pensar mucho en la salida comercial del producto.

Jarvis Cocker fue una leyenda del britpop con su banda de toda la vida, Pulp, con quien facturó discos maravillosos — His’n’hers, Different class, This is hardcore— y tuvo una carrera en la que hizo de altavoz de clase mientras iba colando hits en la radiofórmula. Al Primavera Sound, su festival predilecto, llega con un nuevo y enigmático espectáculo: Jarvis Cocker introducing JARV IS...

Aperitivo ‘indie’ gratis de apertura

Big Red Machine, el proyecto de indie relativamente experimental Justin Vernon (Bon Iver) y Aaron Dessner (The National) cerró la noche del miércoles la tradicional jornada gratuita del Primavera Sound en el Parc del Fòrum. El festival propiamente dicho que empezará hoy presenta una programación que trata de ampliar la base de las músicas urbanas, pero ayer lo que prevaleció fue la sensibilidad indie que ha caracterizado la historia del Primavera Sound. Y en una edición —la decimonovena— que luce paridad en número y calidad, en los horarios nobles el aperitivo lo protagonizaron hombres. Eso sí, de la media docena de conciertos, uno de los más interesantes fue el de la australiana Hatchie, dream pop más expresivo que introspectivo. Justo después, el californiano Omar Banos, alias Cuco, adornó un indie heterodoxo con pasajes progresivos, detalles acertados de trompeta y un final para ampliar otra base con una versión punk de Sufre mamón de Hombres G. La noticia, sin embargo, es que la marca Primavera Sound se expande con, de momento, un nuevo festival en Benidorm en noviembre.

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