ATAQUE TERRORISTA EN CATALUNYA

Atentados del 17-A: la hora de la justicia

La Audiencia Nacional juzga a los tres únicos acusados sin querer atribuirles los asesinatos y con dudas pendientes

La lógica diría que el juicio de los atentados terroristas de agosto de 2017 en Barcelona y Cambrils giraría alrededor de los 16 asesinatos que se cometieron hace tres veranos. Pero esta no es la idea de la Audiencia Nacional, que este martes empezará a juzgar a los tres únicos acusados solo por pertenecer o colaborar con la célula de Ripoll, la fabricación de explosivos y el intento de causar grandes daños. El tribunal no quiere atribuirles los asesinatos: de momento ha descartado procesarlos por este delito, la misma posición que mantiene la Fiscalía y las acusaciones tanto de la Generalitat como del Ayuntamiento de Barcelona. Un razonamiento que las víctimas no entienden.

Los seis terroristas que actuaron en la Rambla, la Zona Universitaria de Barcelona y el Passeig Marítim de Cambrils están muertos. Todos ellos fueron abatidos por la policía. También murieron en la explosión en el chalé de Alcanar el imán de Ripoll y otro de los integrantes del grupo. Los que se sentarán a partir de esta semana en el banquillo de los acusados son Driss Oukabir, que se habría desdicho en el último momento del plan de atentar; Mohamed Houli Chemlal, herido en Alcanar, y Saïd ben Iazza, que habría facilitado la compra de explosivos. Pero a priori ninguno de los tres tendrá que responder por los asesinatos ni por los 140 heridos que reconoce la justicia.

Este debate ya viene de la fase de instrucción de la causa y ahora será uno de los ejes del juicio. La Asociación 11-M como acusación popular y la Unidad de Atención y Valoración a los Afectados por el Terrorismo (UAVAT) como acusación particular representan al grueso de las víctimas de los atentados de agosto de 2017. Siempre han reclamado y mantienen que se juzgue a dos de los acusados, Oukabir y Houli, por los asesinatos. Una posición compartida con el sindicato de Mossos USPAC, que representa a los agentes que intervinieron con los terroristas y la acusación particular de los padres del niño de Rubí muerto en la Rambla, así como la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), que es la otra acusación popular. El Ayuntamiento de Cambrils, a diferencia de la Generalitat y Barcelona, también incluye el delito de asesinato.

Momentos para resolver las incógnitas

Las varias acusaciones que piden que se juzgue a Oukabir y Houli por los asesinatos lo llevarán hasta el final del juicio. Esta no será la única batalla con el juez Alfonso Guevara, que es el presidente de la sección tercera de la Audiencia Nacional y el que conducirá las sesiones. En algunos momentos se querrán abrir las dudas que han quedado pendientes de resolver con la investigación. La incógnita que sobresale es la relación del imán de Ripoll Abdelbaki Es-Satty y el CNI, que hasta ahora no se ha aclarado públicamente. En la causa consta que el CNI y la Guardia Civil habían visitado al imán en la prisión de Castellón. También que Es-Satty habría confesado a un imán de Bélgica, con quien contactó en 2016, que hablaba por teléfono con los servicios secretos españoles.

Pero se hace difícil pensar que en el juicio se explicará si Es-Satty era confidente del CNI cuando planificaba atentar porque, a parte de este imán de Bélgica, no declararán los otros testigos que lo podrían responder, como por ejemplo el ex secretario de estado de Seguridad José Antonio Nieto, que incluso se había solicitado que declarara como acusado, o el exdirector del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (Citco) José Luis Olivera. No ayuda que el Congreso de Diputados haya rechazado hacer una comisión de investigación.

Otra de las preguntas que ellos podrían responder es si el hecho de que España tuviera un expediente de la UE en agosto de 2017 porque no controlaba la venta de material para hacer explosivos, cosa que incumplía la normativa europea, facilitó que los terroristas compraran este material y que no se detectara la célula de Ripoll. Tampoco se han concretado hasta ahora las conexiones internacionales del grupo y si podían estar relacionadas con los viajes que hicieron algunos miembros. Son unos vínculos que permitirían determinar si tuvieron contacto con combatientes del Estado Islámico y hasta qué punto Es-Satty es el cerebro o autor intelectual de los atentados.

Los dos detenidos que liberaron

El juicio tiene que durar hasta después de Navidad y Reyes. Unas semanas en las que se escuchará a los tres acusados y a unos 200 testigos. La mayoría son policías -básicamente de los Mossos- que participaron en la investigación. También estarán los dos detenidos después de los ataques que quedaron en libertad, puesto que descartaron que formaran parte de la célula. El primero es Mohamed Aalla, hermano de uno de los terroristas abatidos en Cambrils y de otro muerto en la explosión de Alcanar, que era el titular del coche que se utilizó en el ataque en el Passeig Marítim. El segundo es Salh el Karib, propietario de un locutorio donde el grupo había comprado vuelos de avión. Otros testigos son los responsables de la comunidad musulmana de Ripoll y personas del entorno de los terroristas.

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