Trabajar en el campo y dormir en la calle

Denuncian la presencia de temporeros con contrato laboral en el refugio habilitado por la Paeria

El nuevo presidente de la Diputació de Lleida, Joan Talarn, anunció medidas para favorecer la estancia de los temporeros en Ponent a partir de 2020. Y ese mismo año el nuevo alcalde de Lleida, Miquel Pueyo, ponía en marcha un nuevo refugio con literas y duchas para dignificar el día a día de estas personas. Pero han llegado a contabilizar hasta un centenar de personas durmiendo en la calle algunas noches en que las altas temperaturas se hacían insoportables en el interior del recinto habilitado para la Paeria. "Me ducho y me voy", nos anuncia un de los afectados, que entra a toda prisa en el refugio. Su compañero le espera fuera porque ha agotado el vale para tres días que el consistorio facilita a todos los temporeros que solicitan alojamiento.

Pero hecha la ley, hecha la trampa, ya que nos avisan de que hoy será con contrato laboral que dormirán al refugio en detrimento de otros que no lo tienen. En este sentido, el jefe de la oposición en la Paeria, Félix Larrosa, que cifra en 54 las personas en esta situación que han hecho uso de estas instalaciones algunas noches de verano, emplazó al departamento de Trabajo a hacer cumplir la normativa laboral, que obliga a los empresarios a facilitar alojamiento a aquellos temporeros que viven a más de 75 kilómetros del lugar de trabajo.

Decenas de inmigrantes acumulan cada noche a la entrada del refugio para temporeros de la ciudad de Lleida para no quedarse sin ducha ni cama.

Sin embargo, para Larrosa, la creación del refugio "no ha servido para sacar a la gente que duerme en la calle" en la capital del Segrià en relación con otros años, una afirmación susceptible de ser desmentida después de un largo paseo por los puntos de la ciudad en que se producen la mayoría de pernoctaciones: hay menos gente durmiendo al raso que otros veranos. Pero sigue habiendo, decenas de personas que hacen de las calles y las plazas casa.

Por ello, la Fundación Agricultors Solidaris y la Unió de Pagesos han querido recordar a los empresarios agrarios su obligación a la hora de cumplir los convenios laborales vigentes, según los cuales deben facilitar un alojamiento "digno" a los temporeros que contraten si viven en una determinada distancia. A través de un vídeo también repasan los derechos y deberes de campesinos y trabajadores, y piden una "corresponsabilización" a las dos partes a la hora de cumplirlos. De hecho, el vicepresidente de Agricultors Solidaris, Salomón Torres, señaló que su objetivo es asegurar una buena praxis en la gestión de la campaña de la fruta y ha dejado claro que, de manera mayoritaria, "se está haciendo bien", pese a que "siempre hay algún caso en el que no".

Oportunidad para los 'mena'

Seis menores extranjeros no acompañados (mena) del centro de acogida de Raimat (Segrià) han participado en una prueba piloto que les ha permitido trabajar desarrollando labores agrarias tras obtener una autorización temporal de trabajo. Con la intermediación laboral de la Fundació Agricultors Solidaris, los jóvenes han llevado a cabo trabajos de poda en los viñedos de la bodega de Raimat, que de esta manera los pudo contratar.

En este sentido, Torres ha hecho un llamamiento a las administraciones para que, puntualmente y cuando la demanda de mano de obra lo requiera, abran la puerta de manera temporal a colectivos en riesgo de exclusión social o inmigrantes sin permiso de trabajo. "No se entiende que haya colectivos que no pueden trabajar y que exista demanda de mano de obra en el sector agrario", ha señalado.

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