¿Tienes fiebre y mocos? Distingue el covid de la gripe y el resfriado común

No hay indicadores inequívocos pero algunos síntomas y su gravedad pueden dar pistas

La llegada del frío crea las condicionas óptimas para la propagación de los virus respiratorios, entre otras razones porque la población pasa más tiempo en interiores, donde es más fácil contagiarse. Ahora bien, ¿es posible distinguir el covid-19, la gripe y el resfriado común? Las tres enfermedades comparten algunos de los síntomas, y como la pandemia del coronavirus se expandió fuera de la temporada de las patologías respiratorias de invierno en el hemisferio norte –al cual pertenece Cataluña–, identificar la causa es muy importante para su gestión. Lo es tanto para hacer un buen diagnóstico como para las medidas de aislamiento y prevención, la vigilancia de la evolución y el uso de los recursos asistenciales.

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Las expertas consultadas por el ARA explican que hay varias características que permiten a los profesionales sanitarios y a los propios enfermos saber ante qué virus se encuentran. Estos aspectos se basan, eminentemente, en la presencia o la ausencia de determinados síntomas. Con todo, la catedrática de medicina preventiva y salud pública de la Universitat de Barcelona (UB) Ángela Domínguez advierte que no hay un cuadro clínico inequívoco para cada una de las enfermedades y que, como se teme que los virus puedan coexistir, los mocos, la pérdida del olfato y la diarrea no permiten por si solos hacer un diagnóstico preciso.

Los síntomas pueden proporcionar pistas. La médica de familia y comunitaria del CAP Ramon Turró de Barcelona Montse Pimienta explica al ARA que el resfriado común, también denominado rinitis aguda porque afecta especialmente al sistema respiratorio superior (nariz y garganta), es el más fácil de diferenciar. En el argot sanitario, los constipados causan una "sintomatología banal", como por ejemplo congestión nasal y goteo de mucosidad, dolor de garganta y de cabeza, tos productiva (acompañada de moco), estornudos y ojos llorosos. La evolución es lenta y la persona suele percibir un empeoramiento gradual. A diferencia de la gripe y el covid-19, no causa fiebre, a pesar de que sí puede provocar febrículas que no superan los 37,7 grados.

Diferencias "imprecisas" entre gripe y covid

En cambio, clínicamente la gripe y el covid-19 se parecen mucho. En ambos casos la persona sufre una "síndrome gripal", que puede incluir fiebre superior a los 38 grados, tos seca persistente y una sensación de malestar general, que provoca dolor tanto en las articulaciones como de cabeza. La diferencia suele marcarla la intensidad de estos síntomas y el tiempo que tardan en aparecer y desaparecer. Mientras que la gripe se manifiesta de manera repentina pero acaba remitiendo a los siete días desde el inicio de la sintomatología, el covid se incuba más lentamente y puede alargarse algo más, hasta diez días.

Por otro lado, el coronavirus puede pasar desapercibido (asintomáticos) y la gripe casi siempre provoca fiebre, pero la temperatura corporal es mucho más alta en el caso del contagio sintomático de covid. Ahora bien, las expertas avisan de que no hay ninguna indicación clara que confirme o descarte la infección por covid-19, pero hay algunas consideraciones que pueden hacer inclinar la balanza. Los mocos, que no son frecuentes en casos de covid-19, indicarían que se sufre un resfriado, y la tos muy seca y profunda, que no es gripe. No se trata de una carraspera superficial, sino que proviene desde el pecho y provoca mal torácico, entre el diafragma y la base del cuello.

El coronavirus también puede causar fatiga o una sensación de falta de aire, una mala señal porque significaría que no llega el aire a los pulmones y que hay riesgo de que la sangre no se oxigene como es debido. En caso de la gripe esto solo suele pasar en personas de edad avanzada o con complicaciones respiratorias de base, que desde la atención primaria se intenta que se sometan a las pruebas muy precozmente. En otros perfiles, por lo tanto, este síntoma también podría ayudar a considerar a un paciente como sospechoso de covid. 

Además, la mitad de los contagiados de coronavirus pueden experimentar alteraciones transitorias que se podrían considerar propias de este virus como la pérdida del olfato (anosmia) de manera repentina y sin tener la nariz tapada, o del sabor (ageusia). Las diarreas y los vómitos son síntomas que también se registran en las dos enfermedades, pero no de manera generalizada en el covid y, en caso de la gripe, sobre todo en niños. 

Aislarse y vigilar la evolución 

"No es sencillo identificar la causa, pero dependiendo del caso tienes dos opciones: esperar un par de días para ver la evolución del paciente, que es el que realmente te dirá qué tiene, o bien valorar la necesidad de prescribir una prueba PCR y salir de dudas", explica Pimienta, que apunta que por precaución se suele elegir la segunda opción. Las expertas aseguran que es clave que la población sepa cuándo hay que recurrir a los servicios de urgencias y cuándo es posible esperar en casa para que los síntomas remitan con reposo y algún tratamiento farmacológico que aligere su intensidad.

"Lo más importante es que ante la duda te aísles en casa y, si empeoran los síntomas, llames al 061", explica Domínguez. "La fiebre es un buen indicador: si en 48 horas no remite, hay que llamar a la atención primaria para que te valoren telefónicamente y te indiquen la PCR", apunta Pimienta. También piden que este año las tasas de vacunación crezcan para evitar coinfecciones y reducir la carga asistencial que la gripe puede generar en los centros sanitarios si se mantiene o aumenta el ritmo actual de contagios de covid. "Es necesario que las personas con riesgo de complicaciones, todos los profesionales sanitarios, los trabajadores sociosanitarios y los convivientes de personas de edad avanzada y patologías previas se vacunen", sentencia Domínguez. 

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