EPIDÈMIA

¿Puedes contagiar a alguien de covid a pesar de haberte vacunado?

Los expertos dudan de si la vacuna de Pfizer puede acabar con las nuevas infecciones

La vacuna de Pfizer que se está administrando en las residencias de gente mayor se diseñó para evitar que las personas enfermen en caso de contagiarse de covid. Pero prevenir la enfermedad no necesariamente para la transmisión del virus. Parece que las vacunas podrán minimizar el riesgo de sufrir un covid grave en un 95% de los casos y, por lo tanto, reducir los ingresos en el hospital y las defunciones causadas por el coronavirus. Ahora bien, su papel en la protección de grupo todavía es una incógnita: ¿Puede una persona vacunada contagiarse y ser potencialmente transmisora para otros individuos?

Tres expertos consultados por el ARA coinciden que no hay bastante evidencia para afirmar que estas vacunas cortarán la propagación. Con la información disponible, dicen, evitarán los síntomas de la enfermedad, tanto en su forma leve como grave, pero avisan que todavía es pronto para concluir que los vacunados podrían esquivar la infección y no contagiar a otros, como ya pasa con otras enfermedades como la difteria: el vacunado puede contraerla sin sufrir la enfermedad, pero sí puede transmitirla a alguien no vacunado.

La falta de neveras para trasladar las vacunas hace imposible mantener el ritmo previsto de inmunidad

“Prevenir la infección y prevenir la enfermedad son cosas diferentes”, resume el vacunólogo y director clínico de pediatría del Hospital Germans Trias y Pujol, Carlos Rodrigo. El experto descarta por ahora que el bloqueo de la infección -que sería la única manera de evitar la transmisión- llegue con la vacuna de Pfizer: “No parece que puedan ser capaces de inducir una respuesta de protección grupal”. Carlota Dobaño, directora del grupo de investigación de inmunología en el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) (centro impulsado por la Fundación La Caixa) coincide con esta declaración.

Efecto cortafuego

“Buena parte de las vacunas que tienen un efecto protector ante la enfermedad también ejercen de cortafuego para la transmisión, puesto que no desarrollarla se asocia a una menor carga viral y a una menor capacidad de transmisión, pero por ahora no podemos afirmar que en este caso seguro que se cumplirá”, admite la immunóloga. Hará falta que las vacunas -añade- o las segundas versiones sean eficaces para parar las nuevas infecciones. Ahora bien, Rodrigo recuerda que el objetivo de una vacuna es proteger a la persona que se la pone. “Es cuando una inmensa mayoría de la población se vacuna que indirectamente se protege el grupo o la comunidad”, dice.

Según los estudios de Pfizer, la eficacia de la vacuna en ensayos es del 95% y esto significa que prácticamente todo el mundo que se la pone se protege; un umbral “altísimo”, según los expertos. “Si después la efectividad baja un poco en la población, igualmente se protegerá mucha gente”, explica el director de microbiología de la Vall d'Hebrón, Tomàs Pumarola. La vacuna de la gripe, por ejemplo, funciona solo entre la mitad de los vacunados y, a pesar de poderse contagiar, “no suelen haber cuadros graves porque la vacuna siempre les confiere protección”.

Josefa Pérez, la primera catalana que recibe la vacuna del covid-19

Los expertos consultados confían que prácticamente ninguno de los vacunados del covid desarrollarán la enfermedad si se infectan. “Esperamos que la mayoría de la gente vacunada la curse de manera asintomática”, reconoce Dobaño, que apunta que así se reducirán las hospitalizaciones de críticos. “Evitar la enfermedad es el primer objetivo que podemos lograr y el aspecto más importante en términos de salud pública, puesto que evitará el colapso sanitario”, explica. Precisamente por eso la campaña de vacunación prioriza a la gente mayor. “Se considerará un éxito si se protege a los más frágiles”, sentencia Pumarola.

Dos dosis

La vacuna de Pfizer es de dos dosis que se ponen con una diferencia de 21 días y la máxima protección se obtiene una o dos semanas después de administrarse la segunda dosis. En el proceso, sin embargo, la persona puede exponerse al virus y contagiarse. “Creemos que la primera dosis podría proteger bastante para evitar cuadros graves, pero no lo sabemos”, reconoce Pumarola. Dobaño lo secunda: “Sería una protección breve y de baja intensidad”. “Además, los síntomas podrían confundirse con los de la infección o con efectos secundarios”, avisa Rodrigo.

Vacunarse no es sinónimo de relajamiento. Mientras no haya una tasa de vacunación de entre el 70 y el 90% de la población, lo que se conoce como inmunidad de grupo, habrá que llevar mascarilla, respetar la distancia física y extremar la higiene de manos, tanto si se ha recibido la vacuna como si no.