Mujeres de 43 años de media con síntomas durante más de medio año: el perfil más afectado por el covid-19 persistente

Cada paciente tiene más de 30 patologías, según la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia

Hasta ahora sabíamos, en términos generales, que los casos graves de covid-19 afectaban sobre todo a  hombres de avanzada edad con patologías previas, y que los pacientes más jóvenes eran los casos que no requerían ingreso hospitalario. Pero ¿qué pasa con los enfermos con síntomas de covid-19 persistente desde hace meses? Este colectivo, que podría estar formado por un tercio de los pacientes leves o moderados, no aparece en los registros oficiales y hace tiempo que lucha para tener respuestas y una atención adecuada. Es por eso que, pocos días después de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconociera su existencia y reclamara más estudios al respecto, toma especial importancia la encuesta publicada este miércoles por la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG). Los resultados, extraídos a partir de las respuestas de 1.834 enfermos de covid-19 persistente, señalan que el 79% de las personas afectadas son mujeres con una media de edad de 43 años. Y la duración mediana de los síntomas que sufren ya es de 185 días, es decir, más de medio año.

La encuesta, hecha a pacientes contagiados durante la primera oleada de la pandemia, se elaboró entre el 13 de julio y el 14 de octubre, ahora hace un mes, de forma que en muchos de los casos la enfermedad ya va más allá de los seis meses. Así lo destacan el colectivo de afectados en Catalunya –creado a raíz de un artículo en el ARA y que ya tiene más de un millar de adheridos– y los del resto del Estado, que han sido la base para la realización del estudio. La encuesta, que revela que la mayor parte de los afectados persistentes están tanto en la Comunidad de Madrid (35%) como Catalunya (30%) –los territorios más castigados por el virus–, señala que el 50% de los enfermos encuestados (917) tienen entre 36 y 50 años. La juventud –también hay menores afectados– cuadraría con el hecho de que sus patologías sean leves o moderadas, pero que la mayoría sean mujeres continúa siendo por ahora una incógnita.

"Para responder a esta pregunta todavía nos falta mucho por saber. Podría haber muchas circunstancias", ha respondido en rueda de prensa telemática la doctora Pilar Rodríguez Ledo, responsable de investigación de la SEMG, si bien ha apuntado que podría tener que ver con la diferente respuesta inmunitaria o inflamatoria que tienen las mujeres respecto de los hombres. Rodríguez Ledo ha apuntado que la prolongación de los síntomas se podría deber al hecho de que el covid-19 persista en zonas del organismo todavía no identificadas o a una fuerte reacción inflamatoria al virus, con una reacción inmunológica y una afectación multiorgánica. Al 78% de los encuestados se les hicieron pruebas diagnósticas (un 73% de los cuales dieron positivo) y, a pesar de que a muchos no se les hizo ningún test –al inicio de la pandemia no se hacían si el paciente no requería ingreso–, la SEMG no ve diferencias significativas entre la evolución de los unos y los otros.

Así se ha constatado también en el marco del grupo de trabajo que el departamento de Salud puso en marcha hace unos meses con el colectivo de afectados por el covid-19 persistente, que identificó una treintena de posibles síntomas de este tipo de enfermos. La encuesta publicada este miércoles eleva la cifra a los 200, y señala que cada paciente sufre una media de 36. Los más frecuentes son el cansancio (95,9%), el malestar general (95,5%), el dolor de cabeza (86,5%) y el estado de ánimo bajo (86,2%), así como los dolores musculares (82,8%), la falta de aire (79,3%), los dolores articulares (79%) y la falta de concentración o el déficit de atención (78,2%) –estos síntomas neurológicos son los que dificultan más el día a día de los afectados.

De hecho, si la sintomatología general afecta al 95% de los pacientes –el 50% tienen afectadas siete áreas del cuerpo–, las alteraciones neurológicas afectan al 86% del total. Con todo, el 72,52% tienen problemas para trabajar fuera de casa, al 74,65% les supone un esfuerzo o les resulta imposible el ocio con amigos y otras personas, el 70,12% tienen problemas para atender las obligaciones familiares diarias y el 30,43% incluso tienen que hacer esfuerzos para las tareas de higiene personal. "Nos enfrentamos cada día a una enfermedad desconocida, no reconocida y muy incapacitante", lamentaba en la rueda de prensa Anna Kemp, miembro de los colectivos de afectados en el Estado y enferma desde el 18 de marzo. "Tiene un grave impacto sobre nuestras vidas, que se encogen totalmente, y tenemos muchas dificultades para seguir el día a día", ha añadido.

La punta del iceberg

La principal reivindicación de los pacientes, recogida por la SEMG, es que se hagan más estudios sobre estos casos para sacar un diagnóstico claro y garantizar un tratamiento adecuado. "Los síntomas no mejoran y muchos nos sentimos incluso peor que cuando empezamos", alerta Kemp, que deja claro que se han sentido "invisibles" y "olvidados" por las instituciones, que no los cuentan en las estadísticas. "El covid persistente es un gran problema y se podría convertir en el poso que deja la pandemia [...]. Y podría convertirse en un problema grave estatal, puesto que somos gente joven en el pico productivo de nuestras vidas", ha concluido. La doctora Rodríguez Ledo, de hecho, augura que este tipo de enfermos podría ir en aumento con la segunda oleada de la pandemia. "¿Ha cambiado algo para que haya unos resultados diferentes?", se ha preguntado retóricamente, y ha añadido que, del mismo modo que aumentan los casos graves, también es previsible que crezca la persistencia de síntomas.

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