El coronavirus hace aumentar los desplazamientos en coche y a pie

El RACC critica las medidas de ampliación de aceras en Barcelona porque "no funcionan"

A pie y en coche. Son los dos modas de desplazamiento que más han aumentado en la Barcelona pandémica, donde los usuarios que se lo pueden permitir han renunciado al transporte colectivo para refugiarse en la individualidad y evitar mayor riesgo de contagio del coronavirus. La fotografía de la nueva movilidad la ha presentado este jueves el RACC con una encuesta hecha antes del cierre de la hostelería y el toque de queda nocturno en que se muestra cómo y por qué se mueve la ciudad y su área metropolitana. El cambio principal es que se hacen 1,1 millones de desplazamientos diarios menos, una reducción que se ha reflejado en una mejora de la calidad del aire.

Un tercio de los encuestados explican que han modificado el patrón de movilidad y casi un 20% se lo plantean. El uso del coche privado casi se ha duplicado en estos meses de restricciones, dado que ha pasado del 27% al 42% en días laborables. El incremento ha hecho que la ocupación por vehículo sea casi parecida a la de una moto, cosa que supone una "ineficiencia" según Lluís Puerto, director de la Fundación RACC. También han aumentado los usuarios que hacen desplazamientos a pie y ahora ya son el 34%, diez puntos más que antes de marzo. Para Puerto, "hay un deseo de movilidad individual para evitar coincidir con desconocidos" en el transporte público. En este sentido, la entidad pide mejoras en la limpieza de trenes y autobuses y aumentar la frecuencia de paso para que los usuarios vuelvan a confiar en él, e insiste que hay que reservar espacios para las bicis y los patinetes en los vagones para facilitar la movilidad dual.

El aumento del vehículo privado rompe la tendencia que, desde hacía años, se daba no solo en Barcelona, sino también en todo Europa, según la cual los centros de las ciudades reducen la circulación de coches en favor de los peatones y las bicicletas. La pandemia lo ha trastocado todo. Pero para el presidente del RACC, Josep Mateu, esta situación se mantendrá durante los meses de restricciones y recelos por el coronavirus, y en un futuro se recuperará el modelo de movilidad sostenible.

La bicicleta tiene un comportamiento diferente, según la encuesta, porque constata que triunfa durante el fin de semana pero su uso está por debajo del mes de febrero del 2019. Contrasta con los datos del Ayuntamiento de Barcelona, que señalan que hay un fuerte incremento de la circulación de bicicletas. Para el club automovilístico, la diferencia se debe al hecho de que el consistorio suma los usuarios sin hacer distinción entre días laborables y festivos. En cambio, los que utilizan los patinetes eléctricos han aumentado un 18%. Sin embargo, en lugares como la Travessera de Gràcia casi se han duplicado en las horas punta. El informe da un tirón de orejas a los usuarios porque son, de lejos, los que más incumplen las limitaciones de velocidad: por ejemplo, en la Diagonal "ninguno" respeta los 10 km/h y, de media, circulan a 22 km/h, más del doble de lo permitido.

En este aspecto, el RACC cree que las autoridades tendrían que ser más contundentes con los que corren demasiado y subir las sanciones para mejorar la seguridad viaria. Más mano dura, pero también anima al Ayuntamiento a hacer bajar de las aceras las bicicletas y los patinetes y reservar para estos usuarios carriles segregados en la calzada, como de hecho ya está haciendo. De este modo se pacificarán las calles, porque se ha constatado un aumento de conflictos con los peatones y, sobre todo, con los patinetes eléctricos.

Críticas a las aceras anchas

Si antes de la pandemia cada persona hacía una media de 3,5 desplazamientos, ahora es solo de 2,6. La gente se mueve casi por necesidad o para ir al trabajo y la escuela o para hacer los trámites indispensables, porque son precisamente los que salían más de casa (de tres a seis desplazamientos) los que más han reducido la actividad. Ahora aumenta el número de gente que hace solo entre uno y dos, y los que ya prácticamente no hacen ninguno. Las causas de esta tendencia son, según el RACC, las restricciones que la ciudadanía se autoimpone, la consolidación del teletrabajo para el 40% de los trabajadores –ya sea total o combinado con la presencialidad– y también por la parada económica. La cara positiva es que, con menos vehículos en circulación, también se han reducido los accidentes de tráfico.

En la encuesta, el RACC aprovecha la ocasión para analizar las nuevas medidas de urbanismo táctico que ha introducido el Ayuntamiento durante los meses de pandemia, con el objetivo de dar más espacio a la bicicleta y los peatones en detrimento del transporte privado. Es el caso de las aceras ampliadas ganadas en cinco lugares de la ciudad y que el club insta a reformular porque el uso que hacen los usuarios es o muy bajo o "nulo", como en el caso de la Gran Vía. Tampoco ha servido, cree el RACC, para que los vehículos motorizados adapten la velocidad a las limitaciones, y asegura que un tercio de coches y motos se la saltan, a pesar de que en la Vía Laietana es del 80%. De hecho, para Mateu, solo ha tenido éxito la actuación que se ha hecho en la calle Girona. Por lo tanto, en el resto de casos que "no funcionan" apunta que se tendrían que buscar alternativas, como por ejemplo permitir el estacionamiento de carga y descarga, o volver a la distribución original.

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