El día en el que Punset y Cruyff se encontraron en el ARA

Un encuentro entre dos tipos tan originales se tenía que grabar

Un día de octubre de 2013 Carles Capdevila me comentó que entrevistaría a Eduard Punset en la redacción del diario, y yo le dije que precisamente a la hora a la que él tenía que empezar, yo estaría acabando una entrevista con Johan Cruyff. Ante la coincidencia, los dos tuvimos el mismo pensamiento de forma simultánea: un encuentro entre dos tipos tan originales se tenía que grabar porque los resultados eran imprevisibles, de modo que avisamos a Marta Masdeu para que tuviera la cámara a punto.

No nos equivocamos: después de darse la mano y de escucharse un ratito, Punset le explicó a Cruyff su asombro por el hecho de que los humanos fueran bípedos y no cuadrúpedos, y Cruyff compartió con Punset su idea sobre la buena obra que se multiplicaba exponencialmente. Concluyeron que en esta vida hay que ser optimista.

Hoy, cuando se ha sabido la noticia de la muerte de Punset, me ha venido a la cabeza inmediatamente aquel momento tan exuberante, que tengo inmortalizado en una fotografía en mi mesa del diario.

Personalmente, y como se pueden imaginar, hoy el recuerdo de aquella secuencia va mucho más allá de la nostalgia, pasa por el dolor personal y me recuerda lo frágil que es la vida. Pero me invita a concluir, casi seis años después, que en esta vida hay que ser optimista.

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