Las mujeres con hijos tienen la mitad de posibilidades de conseguir una entrevista de trabajo que un hombre

Las candidatas que no son madres también sufren discriminación laboral, según estudio

Si eres mujer -y sólo si eres mujer- tener hijos es una penalidad a la hora de buscar trabajo. Las madres tienen hasta un 46% menos de posibilidades de conseguir una entrevista de trabajo en comparación con los hombres que tienen hijos, según un experimento que han hecho investigadores del Observatorio Social de La Caixa.

El estudio ha consistido en enviar 5.600 currículos ficticios de hombres y mujeres de entre 37 y 39 años en respuesta a más de 1.300 ofertas de trabajo reales de diferentes sectores y categorías profesionales en Barcelona y en Madrid.

Los resultados demuestran que las mujeres no sólo están discriminadas cuando tienen hijos, sino también por el hecho de ser mujeres cuando están en edad de ser madres. Según revela el estudio, la posibilidad de acceder a una entrevista de trabajo en igualdad de condiciones (mismo nivel de estudios y experiencia) es, en promedio, un 30% inferior en el caso de ellas. Las diferencias de género en los procesos de selección son más elevadas cuando los candidatos tienen hijos y se reducen, sin llegar a desaparecer, cuando el trabajo es de alta cualificación.

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"A las mujeres les cuesta acceder a puestos de trabajo. Existe un sesgo en el proceso de selección: se suele dar preferencia a los hombres", explicó una de las autoras del estudio y profesora de ciencias sociales de la Universidad Pompeu Fabra, María José González. "En el caso de las mujeres con hijos, se produce una doble discriminación: por ser mujeres y madres", subrayó González durante la presentación del experimento.

Perviven los estereotipos

La discriminación es aún más evidente si se tiene en cuenta que los hombres con hijos tienen más posibilidades de ser citados para una entrevista que los hombres sin hijos. La autora del estudio lo atribuye a la pervivencia de estereotipos de los roles tradicionales de hombres y mujeres. "Hay una clara penalización a las madres mientras que los padres tienen un premio a la paternidad. Se atribuye a la maternidad un menor compromiso o productividad porque a la mujer se le percibe como la principal responsable del cuidado de la familia. Al hombre, en cambio, si tiene hijos se le ve como una persona más responsable en el trabajo ", destacó la investigadora.

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