"Es un lugar muy acogedor para las mujeres, y si no tendría que estar en la calle"

Barcelona estrena el primer equipamiento municipal solo para mujeres sin hogar

La tienda de productos de belleza donde trabajaba en el centro de Barcelona es una de las decenas que tienen la persiana bajada desde que empezó la pandemia. María del Pilar Reyes, que hacía un año que vivía en la ciudad, se quedó los primeros días del confinamiento sin trabajo y sin lugar donde vivir, porque el hostel donde se alojaba también cerró. "Pedí ayuda", recuerda. De entrada la atendieron en el Centre d'Urgències i Emergències Socials de Barcelona (CUESB) y después fue a un hostal en la calle de Alí Bei, donde el Ayuntamiento abrió un espacio para atender a mujeres sin hogar. De ahí ha pasado, desde hace una semana, al centro La Llavor, en el distrito de Horta-Guinardó, que es el primer equipamiento municipal de la ciudad para mujeres sin hogar –hay otros que gestionan directamente entidades que también están dedicados al mismo colectivo.

"Es un lugar muy acogedor para las mujeres, y si no tendría que estar en la calle", explica Reyes, que piensa que "es mejor" que el centro solo sea para mujeres porque muchas han sufrido violencia machista. Según Reyes, el hecho de ser solo mujeres facilita la convivencia y el nuevo equipamiento ha supuesto un cambio "muy favorecedor", también porque ahora cada una tiene su propia habitación y el entorno es más tranquilo. El objetivo de Reyes, que se muestra "profundamente agradecida" por la atención que ha recibido, es encontrar un trabajo. De hecho, La Llavor se denomina centro residencial de inclusión y el director de Sant Joan de Déu Serveis Socials, Salvador Maneu, asegura que la finalidad es que los proyectos vitales de las mujeres "se puedan hacer realidad". El centro está gestionado por Sant Joan de Déu Serveis Socials con la colaboración de la Fundació Ared para ofrecer un servicio de formación e inserción laboral.

"Un espacio solo para mujeres es un acierto. Se sienten seguras, fuertes y valientes", argumenta Maneu. La idea, según el director, es que las mujeres salgan del equipamiento con un trabajo y también con una vivienda donde vivir. El centro tiene 40 habitaciones individuales y ahora ya acoge a más de 30 mujeres. Maneu dice que la primera planta está pensada para que puedan vivir mujeres con criaturas. En este sentido, la teniente de alcalde de Derechos Sociales de Barcelona, Laura Pérez, pone énfasis en el sinhogarismo femenino y recuerda que el 13% de las personas que están en situación de sinhogarismo en la ciudad son mujeres. "Todas tienen una percepción de inseguridad. Teníamos que revisar la mirada de género para ofrecer un espacio de tranquilidad", reivindica Pérez, que añade que la pobreza está feminizada y que la violencia machista "tiene un impacto" en las mujeres que han vivido en un hogar con su agresor.

Llamamiento a la Generalitat

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha aprovechado la presentación del nuevo centro para hacer un llamamiento a la Generalitat: "Que asuma sus competencias en vivienda y sinhogarismo. Es un problema que existe en toda Cataluña". El Ayuntamiento ha pasado de destinar 35 millones de euros anuales al sinhogarismo a 50 millones y ha ampliado las plazas de 1.200 a casi 3.000, según Colau, que asegura que el Govern ha aportado menos de un millón y que el consistorio no ha recibido ningún fondo extraordinario. "Es insuficiente y un desequilibrio insostenible", valora. La alcaldesa argumenta que casi la mitad de las personas en situación de sinhogarismo en la ciudad llevan menos de tres meses en la capital, y por eso alega que Barcelona "no puede hacer sola una política de sinhogarismo ".

De hecho, Colau ha mandado una carta al vicepresidente de la Generalitat y presidente sustituto, Pere Aragonès, en la que también le pide que el Govern abra un centro de atención de emergencias en el área metropolitana porque el grueso de los usuarios llegan de esta zona. "No pongo ni un número de plazas. Que se empiece a creer que en Cataluña el sinhogarismo no es de Barcelona y que lidere esta política", reclama la alcaldesa.