Catalunya sufre un segundo pico de exceso de mortalidad en septiembre

Entre marzo y mayo las defunciones superaron en un 111% las previstas

Desde que empezó la crisis sanitaria por el coronavirus, en marzo de este año, Catalunya ya ha vivido dos momentos en los que la tasa de mortalidad real ha superado con creces la esperada por los demógrafos. El pico más importante de este “exceso de mortalidad”, como lo determinan los expertos, se produjo entre los meses de marzo y mayo, coincidiendo con las peores semanas de la emergencia sanitaria. Aquellos días se registraron un total de 11.600 muertes más de las esperadas, un 114% más. El segundo repunte no fue ni mucho menos tan acentuado como el primero: la mortalidad observada superó en un 18% la esperada, pero se produjo ya a principios de septiembre -entre los días 9 y 12 del mes pasado- y anticipaba, así, el otoño “complicado” del cual advertían los epidemiólogos y la Generalitat desde hace meses. En solo cuatro días se detectaron 111 muertes más de las estimadas, hecho que volvió a disparar las alarmas.

Estos son los datos que constan en las estadísticas del último informe MoMo, el Sistema de Monitorización de la Mortalidad diaria en España, actualizado a principios de octubre y que agrava las cifras de los balances anteriores. Para ver el impacto total que ha tenido esta segunda oleada, sin embargo, habrá que esperar unas semanas más.

Este informe acumula las defunciones por todas las causas que se obtienen cada día desde 3.929 registros civiles informatizados por el ministerio de Justicia, que corresponden al 93% de la población, hecho que lo convierte en una de las estadísticas más exhaustivas actualmente. Según estos datos, Catalunya no es la única comunidad con dos picos de exceso de mortalidad durante este tiempo. Al frente de este desafortunado ranking está Andalucía, con cuatro repuntes de exceso de mortalidad. Madrid se sitúa con tres periodos y hasta una decena de comunidades más registran dos picos (entre las cuales están el País Vasco, el País Valenciano, las Baleares o Castilla y León y Castilla-La Mancha). Solo las ciudades autónomas Ceuta y Melilla se quedan dentro de la media esperada.

Las conclusiones del estudio remarcan que este exceso de mortalidad afecta sobre todo a la población de más de 64 años, que se da en otros países del entorno y que la causa de los repuntes es sustancialmente el impacto del covid-19. Pero no es el único motivo.

Los autores del informe, coordinado por la Universidad Carlos III, han explicado al ARA que, “más allá de las muertes directas causadas por motivo de la enfermedad que causa la epidemia”, también hay causas indirectas que afectan a la estadística. “Puede haber diferentes motivos, por ejemplo, la influencia de patologías previas, la reticencia o el retraso de acudir al sistema sanitario -ya sea para evitar saturaciones o posibles contagios- y la vulnerabilidad de algunos colectivos concretos ante medidas como las del confinamiento”, explican los autores.

Desde Catalunya, el departamento de Salut asegura que también hace sus propios estudios de mortalidad para poder “desgranar”, precisamente, estos aspectos. El último estudio publicado hasta ahora, sin embargo, es del mes de junio.

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