Juguetes sin género: el mejor regalo de esta Navidad

Cada vez más familias se implican y se organizan contra el sexismo

Juguetes sin género: el mejor regalo de esta Navidad.

En una pausa publicitaria puede pasar de todo, y más si es durante la campaña de Navidad. Hace pocos días Ester y su hijo mayor, de cuatro años, miraban la televisión, seguramente los dibujos de un canal infantil. Pero llegaron los anuncios y, por suerte para los fabricantes de juguetes que se promocionan todo durante esta época del año, no desconectaron. El bombardeo de futuros regalos duró unos minutos y, entre otros spots, apareció el típico en el que un grupo de niñas sonrientes anuncian una muñeca. "Ah, mira, ¡Pol [el hermano pequeño] ha pedido una de estas para Reyes!", Comentó entonces ella cuando se dio cuenta, pero la respuesta que obtuvo la dejó parada. "¡No puede ser! ¡Esto es de niñas! ", saltó el mayor de golpe, muy convencido, como si los niños no pudieran jugar a tener un hijo. Ester tuvo que maquinar, en cuestión de segundos, una respuesta.

"Fue uno de esos días en que te das cuenta de que el trabajo empieza ya con los juguetes: ahora es el momento de cambiar las cosas", sostiene esta madre. Ella y su marido ya hace tiempo que tratan de compensar estas desigualdades de género a la hora de comprar los regalos de Navidad, pero situaciones cotidianas como ésta demuestran que la batalla de los juguetes requiere tiempo: "Si no queremos seguir viviendo en una sociedad sexista es necesario que las familias nos impliquemos, porque los niños lo absorben todo", dice pensando sobre todo en los estereotipos que les inculcan desde pequeños los mismos juguetes, los anuncios, los catálogos, la familia, los otros niños y niñas... Con todo ello les hacen creer que los juguetes de niña (y, por tanto, las niñas) deben ser tranquilas y de cuidarse, y los juguetes de niño (y ellos) deben ser de aventuras y acción.

La psicóloga Aina Lliteras asegura que, a pesar de que a veces cuesta ver la relación, los juguetes que reproducen estos estereotipos terminan perpetuando las actitudes machistas de nuestra sociedad. El motivo, explica, es que "el juego es el primer material de aprendizaje que los niños tienen de la vida real: por ejemplo, si hay juguetes que muestran un tipo de amor romántico en que la niña se queda en casa arreglandose y él tiene éxito, este será muy probablemente el modelo de amor que reproducirán los niños cuando se hagan mayores". En conclusión, dice: "Tenemos que dejar de regalar juguetes pensando en lo que el niño tiene entre las piernas".

Razonar con los niños

Pero mientras los fabricantes no muevan ficha -el Consejo del Audiovisual de Cataluña denunció que la campaña de Navidad del año pasado fue más estereotipada que la anterior después de seis años de tendencia a la baja-, ¿que pueden hacer las familias si, además, son los mismos hijos los que las piden? Según Ester, la solución para luchar contra los juguetes sexistas pasa por no callar cuando el hijo suelta alguna frase como la que ella escuchó. Dice que hay que cargarse de argumentos y compartirlos con ellos con un lenguaje comprensible.

Y muchos piensan como ella. Este año más que nunca, muchas familias se están movilizando a través de las asociaciones de familias de sus escuelas (AFA). Algunas han organizado charlas como las que imparte la activista feminista Ana Tutzó, que esta Navidad ya tiene la agenda llena. Pero los vídeos de la asociación de familias de la Escuela Fructuós i Gelabert son los que más han corrido por los grupos de WhatsApp de las escuelas. Aparecen juguetes como protagonistas de una supuesta manifestación: "Los juguetes no somos de niños o de niñas, ¡somos de quien quiera jugar con nosotros!", exclama una Barbie alada con voz robótica. "Y tú, ¿qué harás por nosotros?", pregunta al espectador un Playmobil vestido de romano. El vídeo fue una idea de la comisión de género del centro -un órgano cada vez más habitual en las AFA-: "Queríamos provocar un debate para que los más pequeños estén tranquilos jugando a lo que juegan y para que los adultos seamos conscientes de lo que regalamos" , aseguran. Pero los videos se hicieron virales y escuelas como la 9 Graons también los recomendaron a las familias: "Tenemos muy asumido el discurso de la educación igualitaria, pero a la hora de la verdad seguimos comprando juguetes sin pensar en lo que hay detrás ", dice una representante de la comisión de género en este centro. Los vídeos de la Fructuós i Gelabert ya acumulan más de 20.000 visualizaciones en YouTube.

Ya sea a través de vídeos, charlas o fotografías que se viralizan por WhatsApp, el mensaje de la comunidad educativa siempre es el mismo. Tal como dice la campaña de Abacus, la única gran cadena que apuesta abiertamente por un catálogo igualitario: "No nos digáis qué juguetes son de niño y cuáles de niña". Y este es, de hecho, el argumento estrella que padres y madres como Ester no se cansan de repetir con mucha paciencia.

La tarde que su hijo mayor se quejó de la muñeca que había pedido para Reyes el hermano pequeño, Ester le explicó que los juguetes son los mismos para todos. "A pesar de que la televisión no te lo explique, las muñecas son tanto para unos como para otros", recuerda que le dijo. Pero él no quedó muy convencido: "No, en mi clase no hay nadie a quien le gusten", le contestó. Y ella insistió: "¿No? ¡Pues yo recuerdo que en mi clase había un niño al que sí que le gustaban!". Y entonces sí, Martín se quedó pensando.

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