"Estaba de parto comiéndome el coco porque me echaban de casa"

Activistas de Badalona frenan el desahucio de un matrimonio con una hija de dos días 

En la foto que se hicieron desde el Hospital Sant Joan de Déu horas antes de que naciese su hija se adivina la sonrisa de Francisco detrás la mascarilla quirúrgica. Él y Rosario, su mujer, tuvieron a su primera hija el martes sin saber si tendrían un hogar donde criarla. Solo dos días después del nacimiento, este jueves por la mañana, estaba previsto un desahucio en el piso que ocupaban en el barrio de Sant Roc de Badalona que ni siquiera contaría con su presencia para defenderlo, a pesar de que una treintena de vecinos y activistas han conseguido pararlo. Con el alta desde hace tres días después de haber superado el covid-19 los dos, el matrimonio está ahora en el hospital, donde la mujer se recupera de la cesárea y de los días de estrés.

"Yo tenía que tener un parto natural hace cuatro días, pero estaba muy nerviosa y esto creo que me ha afectado. Los médicos me decían que corría mucho peligro, que la niña se ahogaba, y me tuvieron que hacer una cesárea de urgencia en quince minutos el martes", explica Rosario, de 18 años, al ARA por teléfono desde el hospital. La niña, dos días después de nacer, está un poco resfriada, pero la situación está controlada por los médicos.

La pareja cobra una renta mínima de 1.080 euros y aceptarían, explica Rosario, pagar un alquiler social. En este piso vivían con la madre de él. "Mi madre vive en un piso que es una habitación muy pequeña y no sabría dónde podemos ir si nos echan de casa. Yo estaba muy contenta por tener a la niña después de tanto de tiempo buscándola, pero en el mismo tiempo me he comido mucho el coco durante estos días, pensando que echarían a mi suegra y que nos encontraríamos con una puerta de hierro sin poder entrar cuando saliéramos del hospital", añade.

La trabajadora de los juzgados, que se ha personado pasadas las diez de la mañana acompañada de cuatro agentes de los Mossos d'Esquadra, ha sido contundente en una conversación con los activistas y la madre de Francisco, que también vive ahí: "Lo paramos ahora, pero volveremos el 8 de febrero y no nos podemos encontrar con esto, vendrán los antidisturbios", ha dicho, según ha podido oír el ARA. "¿Y dónde quieres que vayan, con una niña de dos días?", le ha respondido indignada una vecina.

A la espera del decreto

Hasta entonces, los miembros de la plataforma seguirán intentando negociar tanto con la justicia, a la cual han presentado un certificado de vulnerabilidad a través de los servicios sociales de Badalona, como con el propietario del piso, un particular de nacionalidad armenia que compró el piso recientemente al banco IMP 3 Pastor. De aquí al próximo día 8 de febrero podría haber entrado en vigor el nuevo decreto que redacta el gobierno de Pedro Sánchez para prohibir los desahucios durante el estado de alarma, al menos hasta que la Generalitat no encuentre una alternativa residencial que sea digna, un piso y no un albergue. A falta de concretar los detalles del decreto, Enric Marín, de la Plataforma Santo Roc Som Badalona, se mostraba desconfiado de que pueda afectar a este caso, porque es de un particular y no de un gran tenedor. El ARA ha intentado sin éxito contactar con la abogada del propietario y también con la de la familia.

La Plataforma Santo Roc Som Badalona intenta negociar entre propietarios y vecinos para evitar que los desahucien y se moviliza cuando la mediación no surte efecto. "Tenemos unos 3 o 4 por semana en el barrio, hubo un cierto alud en el barrio después del confinamiento, durante el cual estaban prohibidos", explica Carles Sagués, que calcula que consiguen parar o que se aplacen "la mitad", ya sea por la mediación o plantándose en la puerta. "Es un barrio donde hay mucha economía informal, gente que trabaja en las calles y en los mercadillos y las economías se han resentido mucho", añade.

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