ABANSD’ARA

Cómo se ganó la paz en el Ulster (1999)

De l’article de Xavier Batalla (Barcelona, 1948-2012) a La Vanguardia (5-XII-1999). Avui fa set anys de la mort d’aquest periodista, que havia sigut corresponsal a Londres. En un subtítol d’aquesta peça, publicada fa vint anys, Batalla remarcava que el govern britànic va admetre que només li correspon al poble d’Irlanda exercir el seu dret a l’autodeterminació.

[...]

Londres reconoce desde 1993 que no tiene interés económico para mantener el Ulster dentro del Reino Unido. […] El camino hasta llegar al acuerdo de Pascua empezó en el Ulster con una historia un tanto rocambolesca: el envío, por medio de un fax, de un mensaje del Gobierno británico en el que avanzaba al Sinn Fein, brazo político del IRA, el contenido de las propuestas de paz que un mes más tarde, en diciembre de 1993, se harían públicas solemnemente con el envoltorio oficial de la declaración de Downing Street. […] La declaración de Downing Street […] exigía que “la violencia terminara para siempre”, pero contenía una novedad. Hasta entonces, en todos los procesos negociadores, se había excluido al IRA, pero ahora sería distinto, si las armas callaban. Major declaró: “Sólo corresponde al pueblo de la isla de Irlanda, mediante el acuerdo entre sus dos partes, ejercer su autodeterminación [...], incluida la reunificación de Irlanda, si es este su deseo”. Para Gerry Adams, líder del Sinn Fein, la declaración fue la prueba de que su cambio de estrategia, el abandono de la violencia por la vía política, iba por buen camino. La declaración de Downing Street contenía una explicación sobre el derecho de autodeterminación -la clave de la nueva estrategia republicana- que resultaba satisfactoria para Adams. La oferta de Londres decía que el derecho de autodeterminación correspondía a la población de toda la isla, y no sólo de Irlanda del Norte, y esto, naturalmente, casaba con la visión del bloque nacionalista. Pero también aseguraba que el futuro del Ulster no podría decidirse sin el consentimiento de la mayoría de Irlanda del Norte, lo que daba satisfacción a los protestantes, mayoritarios en el Ulster. Sobre esta ambigüedad se construyó toda la negociación. En junio de 1996 se abrió la negociación entre todos los partidos del Ulster, excepción hecha del Sinn Fein, que quedó al margen a causa de sus conexiones con el terrorismo. […] El Sinn Fein fue admitido finalmente, tras el alto el fuego del IRA, en las negociaciones de Stormont, sede del Parlamento del Ulster. Y los gobiernos de Londres, encabezado por Blair, con una sintonía especial con el presidente norteamericano Bill Clinton, de raíces irlandesas; y el de Dublín, dirigido por Bertie Ahern, hijo de militantes del IRA y delfín de Charles Haughey, el irlandés más aborrecido por Londres en la segunda mitad del siglo, fijaron la fecha para concluir la negociación: el 9 de abril de 1998. El acuerdo de paz, firmado el 10 de abril de 1998, fue refrendado por la mayoría, tanto en el Ulster como en la República de Irlanda. Y en el mes de junio se eligió la Asamblea de la provincia. Desde el pasado 2 de diciembre [de 1999] el Ulster, con un Gobierno en el que participa como ministro un ex dirigente del IRA, ha pasado a controlar su futuro.