ABANSD’ARA

Los 96 elementos químicos (1946)

De l’article del químic Miguel Masriera (Barcelona, 1901-1981) a Ibérica (7-IX-1946). Aquest investigador va destacar després de la guerra en el conreu del periodisme científic. En el món acadèmic la seva hipòtesi dels 96 elements no era prou acceptada. Fa vint dies l’IEC va cloure a Tarragona l’Any Internacional de la Taula Periòdica dels Elements Químics.

Este título, hace apenas algunos meses hubiera parecido a muchos o una anticipación injustificada, por lo gratuita, o una elucubración fantástica. Sin embargo, en este momento creo que lógicamente puede afirmarse que es una hipótesis científica muy plausible, dado el estado actual de nuestros conocimientos, el admitir que toda la materia de la naturaleza está formada por 96 elementos y sólo por estos 96. Dicho de otra manera: que el sistema periódico termina en el lugar de número de orden 96 o sea en la ekatríada del platino. El autor de tal hipótesis -no tengo más remedio que desengañar en seguida al lector- no es ningún prestigioso físico-químico extranjero, cuyo solo nombre sea una garantía, sino el humilde investigador español que firma estas líneas. Pero, por si ello tranquiliza al lector, le puedo añadir también que mi hipótesis tiene su base en la mecánica quántica de Dirac, especialmente en la forma de aplicación cosmológica de Eddington […]. Puede decirse que desde fines de siglo hasta el año 1940, se enseñaba la química general empezando por decir que, en la naturaleza, había 92 elementos, el más pesado de los cuales era el uranio, y que se distribuían en un sistema periódico […]. La física-química venía en seguida y nos aclaraba, al poner de manifiesto la estructura interna de cada átomo, el comportamiento de todos ellos y la justificación del lugar que ocupan en el sistema periódico. Había, sin embargo, entre otras muchas, una laguna que saltaba en seguida a la vista y es la falta de justificación de que el número de los elementos de la naturaleza -o sea el de lugares del sistema periódico o el de cargas nucleares posibles- fuese 92 […]. Dicho de otra manera: 92 era un número empírico, es decir, sin ninguna justificación teórica. Tan empírico era que, después de los trabajos de Fermi, Joliot, L. Meitner, O. Hahn y colaboradores, poco antes de la última gran guerra, se empezó a dudar de que fuese verdadero. […] Se empezó a hablar de la existencia de los llamados elementos transuranianos. Y en poco tiempo la duda se convirtió en certeza. Dos, por lo menos, de dichos transuranianos fueron puestos de manifiesto: los dos elementos de número de orden 93 y 94. […] Hoy día todo el que sigue estas cuestiones sabe que, al darse a conocer los resultados científicos de los trabajos de la bomba atómica, se ha establecido la existencia de los cuatro transuranianos que mi teoría preveía. Primeramente, los elementos de número de orden 93 y 94 son simplemente los llamados neptunio y plutonio, que intervienen en la bomba atómica. En segundo lugar, hace pocos meses, Seabor, James, Morgan y Jhiorso, de la Universidad de Chicago, han obtenido con el ciclotrón la prueba de la existencia de los elementos 95 y 96, a los que llaman american y curium. Es decir, se han encontrado los cuatro que faltaban. Y lo que es más importante: que yo sepa, no se ha encontrado ninguno más. […]