01/02/2020

Adiós, Jaume, adiós (1995)

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Adiós, Jaume, adiós (1995)

De Manuel Vázquez Montalbán (Barcelona, 1939 - Bangkok, 2003) a El País (2-II-2020). Avui fa vint-i-cinc anys de la mort de Jaume Perich (Barcelona, 1941 - Mataró, 1995). Vázquez Montalbán li va dedicar aquesta necrologia d’urgència. Dues imatges representatives de l’obra de Perich (amb gat inclòs): una autocaricatura i un acudit amb un missatge que encara és actual.

[...]

Esta noche, una de las más tristes de mi vida, escribo a vuela máquina para dejar constancia de la muerte de Jaume Perich y de la mutilación que para mí representa. Con él desaparece uno de los pensadores críticos más innovadores de este país, no sólo por el lenguaje que utilizó, sino por su posición ante la realidad, una posición perichiana en buena parte anarquista, y lo que en Perich no era anarquismo era la ironía de la dosis de sentido común que le correspondía. Tuve ocasión de admirarlo cuando se convirtió en una revelación cultural mediante Autopista y de colaborar estrechamente con él en la dirección de Por Favor durante cuatro años, en aquella irrepetible redacción en la que cohabitábamos un puñado de forcejeadores con las avaras condiciones del transfranquismo, con sobresaltos un día sí y otro no, en correspondencia con los estertores de bestia. […] Si Perich tuvo un debut espectacular y arrasador a comienzos de los años setenta, demostró su casta a lo largo de veinticinco años poniéndose a prueba cada día como conciencia crítica e irónica de su propia condición de crítico. Son muchos los que me han oído comentar, tras descodificar el chiste de Perich de cada día: “Este tío no se equivoca nunca”. Amaba a los gatos porque él mismo tenía algo de gatazo entre lo huraño y la esperanza de ternura, de poder darla y también de poder recibirla. Tal vez dentro de unos días se me ocurra una lectura más cultural que ayude a situar a Jaume en el lugar de la memoria histórica que le corresponde. Pero esta noche sólo siento impotencia y fragilidad, y esa sensación de pérdida irreparable que se tiene cuando se muere alguien sin el cual no te explicas una buena parte de ti mismo.

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