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ABANSD’ARA

De “facha” universitario a directivo del Barça

Del reportatge de Xavier Horcajo (Barcelona, 1958) i Andreu Missé (Barcelona, 1947) a El País (23-V-1999). Avui fa 40 anys de la formació del Govern presidit per Josep Tarradellas després de retornar de l’exili. El nomenament del conseller Juan José Folchi (Saragossa, 1947) va ser el més controvertit. El 2009 va entrar a presó, amb diverses condemnes pel cas KIO.

Juan José Folchi Bonafonte era un chico de extracción humilde que llegaba con malas notas del bachillerato a la Universidad. La primera vez que pudo expresar su opinión mediante el sufragio, lo hizo votando en contra de una huelga en la facultad. Aquello le radicalizó en una posición contracorriente, minoritaria entonces en la Universidad e identificada con la ultraderecha. […] Folchi acabó la carrera en 1970, después de enfrentarse, según gusta de contar, con lo que calificaba de “manipuladores de asambleas” del movimiento democrático universitario, a los que miraba por encima del hombro, presumiendo de haber leído a Marx. La audacia de aquel hijo de un comandante del campamento de milicias de Castillejos era singular. […] En el reparto de papeles del primer Gobierno de la autonomía catalana, el presidente Tarradellas, por recomendación de Sánchez Terán, incorporó a Folchi como consejero de Economía pensando en su pasado de hombre de Fraga. Su pasado universitario le costó una salva de bienvenida del diario Catalunya Exprés [propiedad de Sebastián Auger]: “¿Un nazi en la Generalitat? ” [6-XII-1977]. […] Folchi se mantuvo hasta 1980 como consejero y pasó a ser jefe de campaña de Centristas, junto al que acabaría siendo su cuñado, Josep Miró y a Joaquim Molins. Pero tuvo un fuerte enfrentamiento con la dirección del partido en el Congreso de Girona que obligó a Suárez a intervenir para zanjar la crisis. […] Folchi peregrinó por el PDP de Oscar Alzaga, con el que se encaramó a los cargos electos de Coalición Popular. […] Luego intentó acceder al CDS de Adolfo Suárez y finalmente a CiU, donde le guardaban rencor porque en 1980 les había dejado sin representación parlamentaria en Tarragona y Lleida. Finalmente en 1987 se retiró de la política y se permitió identificarse como ácrata. La amistad con Núñez le franqueó la entrada a la Junta del Barça (1988), donde desempeñó una vicepresidencia y asesoró al club sobre el uso de sociedades holandesas libres de impuestos para maquillar fiscalmente los fabulosos salarios de las figuras del fútbol. Sin embargo, el carisma de aquél Folchi todopoderoso se apagó a los ojos de Núñez cuando el F.C. Barcelona no pudo eludir los problemas fiscales por estas sociedades y, también en buena medida, cuando dejó de ser miembro de la corte de Javier de la Rosa. […]

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