Acte al Congrés

Derecha e izquierda española pugnan por la patrimonialitzación de la Constitución

Batet insta a los políticos a hacer una lectura "integradora" del texto

El Congreso de Diputados ha celebrado este domingo una conmemoración atípica de la Constitución. En primer lugar, por la pandemia, que ha obligado a celebrar el acto en la calle, en la Carrera de San Jerónimo con la Puerta de los Leones como atril para el discurso de la presidenta de la cámara, Meritxell Batet, y que no hubiera el típico refrigerio posterior que permitía a los periodistas entender el clima político en Madrid con conversaciones informales. Y en segundo lugar, porque cada vez son más los representantes que se ausentan en el acto. Ya no son solo el independentismo y el nacionalismo vasco, sino también el líder de Vox, Santiago Abascal, y la de Ciudadanos, Inés Arrimadas, y ambos han conmemorado la Constitución en actos en Barcelona. El presidente del partido ultra ha pinchado en el acto organizado ante el Palau de la Generalitat, en la plaza Sant Jaume.

A esto se ha sumado que es la primera vez que en la Moncloa hay un partido plenamente republicano que apuesta por la reforma de la Constitución en sentido plurinacional. Pero este ya no es el debate, con un PSOE que se niega a cambiar carta magna, sino la patrimonialitzación de la interpretación de la carta magna. Durante el único discurso que se ha pronunciado en el acto, la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, ha instado a los políticos a hacer una lectura "integradora" del texto y a no tratarse "como enemigos", convirtiendo el texto en una "bandera y patrimonio partidista". "Hace mucho tiempo que sabemos de las consecuencias nefastas de considerar al adversario político como un enemigo, de negarle la legitimidad, de asumir un enfrentamiento constante e incondicional. El objetivo del debate político democrático no es eliminar al contrario, sino integrarlo y transformar sus posiciones", ha afirmado.

Las promesas incumplidas minan una Constitución superada

Pero el llamamiento de Batet ha servido de poco. El líder del PP, Pablo Casado, ha señalado que este es un "año especial", en "negativo" porque por "primera vez los que se declaran enemigos de la Constitución están dirigiendo el Estado". A su vez, el portavoz de Vox, Iván Espinosa de los Monteros, ha afirmado que la carta magna "está en peligro" porque "hoy los enemigos de la Constitución están en el gobierno y dirigiendo el Estado" –un discurso en sintonía con el que ha hecho Abascal en Barcelona–. En la otra cara de la moneda, el portavoz de Unidas Podemos, Pablo Echenique, ha señalado que la Constitución "está siendo asediada por dos quintas partes del Congreso", en referencia a Vox, así como también al PP, por negarse a desbloquear la reforma de la cúpula del Consejo General del Poder Judicial.

Sánchez: una Constitución que "salva vidas"

Pero si con algo se ha quedado Casado del discurso de Batet es con el llamamiento a cumplir la Constitución de arriba a abajo, un mensaje en línea con el presidente del gobierno español y que para el PP es una alerta para ERC y EH Bildu que, en este caso, comparte con la Moncloa. "Mientras el PSOE esté al timón del gobierno, la Constitución regirá de este a oeste", señala este domingo el presidente español, Pedro Sánchez, en una entrevista en el  Periódico. En unas breves declaraciones antes del inicio del acto, el líder socialista ha señalado que "sobran las razones y los argumentos para celebrar la vigencia y la fortaleza de la Constitución". Pero este año ha añadido dos argumentos. Por un lado, el hecho de que la carta magna ha brindado el instrumento del estado de alarma que está permitiendo dar una "respuesta eficaz a la pandemia". Del otro, la aprobación de unos nuevos presupuestos después de dos años de "bloqueo" que permiten elevar a una "máxima categoría la parte social de la Constitución". Para Sánchez, son argumentos suficientes para "celebrar la vigencia" de la Constitución y cumplirla "cada día del año", porque es un texto que "salva vidas".

El Congreso se ha despertado totalmente blindado, en parte también porque el partido ultra ha convocado una doble manifestación en la plaza Neptuno, cerca de las Cortes, y también en Sol coincidiendo con el acto, a pesar de que ha congregado a pocas decenas de personas –como la de Abascal en Barcelona– y solo se han oído algunas consignas durante los parlamentos. La noticia de la regularización fiscal del rey emérito que publica este domingo El País ha sacudido el inicio del acto, en que no suele participar Felipe VI. Pero ningún miembro del gobierno español ha hecho declaraciones sobre el asunto. "Ve qué día ha escogido Juan Carlos I para confesar que ha defraudado Hacienda, ¡el día de la Constitución!", ha dicho Echenique, mientras que Casado y diferentes presidentes autonómicos del PP se han querido ceñir al legado político del rey emérito.

Iglesias reclama una república

El vicepresidente segundo del gobierno español y líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, hoy no ha hecho declaraciones, pero sí que marca el camino de su partido en una tribuna en el diario digital Público, en la que señala que "el mejor homenaje que se puede hacer hoy a los héroes de la patria es aspirar a otra república". El líder del partido lila reivindica que la república es "el destino histórico  constante de los demócratas en los momentos de adelanto de España" y asegura que los republicanos celebran este 6 de diciembre las mejores sociales y democráticas de la Constitución.

En definitiva, la derecha y la izquierda española han reivindicado este 6 de diciembre su lectura de la Constitución. Si el acto durante los últimos años, cuando gobernaba el PP, era una manera del PSOE y Unidas Podemos de pedir la reforma de la carta magna, con Sánchez en la Moncloa el PSOE prefiere hoy no abrir este debate, si bien admite que es reformable. No hay mayorías para la reforma, e incluso el debate abierto por el mismo presidente español sobre la eliminación de la figura de la inviolabilidad del rey ha quedado sepultada. Curiosamente, el gobierno español ha sido el primero en abandonar el acto y la cúpula del PP, así como sus barones, han sido los últimos en abandonar la Puerta de los Leones. Una manera de reivindicar la defensa de la carta magna. "La Constitución la interpreta el Tribunal Constitucional, y no los políticos", ha dicho un alto cargo popular sobre el discurso de Batet y las declaraciones de Sánchez. El presidente español y el líder popular ni se han saludado.

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