El Govern mantiene las elecciones del 14-F a pesar de las nuevas restricciones

Las medidas que entrarán en vigor, sin embargo, se acercan al aplazamiento previsto por el Procicat

Votación en las pasadas elecciones catalanas
NÚRIA ORRIOLS GUIU / ANNA MASCARÓ NADAL

Cuando empiece la campaña electoral, el 29 de enero, hará un año que Quim Torra dio por acabada la legislatura. Un año de incertidumbre sobre la fecha de las elecciones que, a pesar de que ya estén convocadas para el 14 de febrero, todavía no se ha acabado. El coronavirus ha sido uno de los factores determinantes durante todo este tiempo y lo sigue siendo ahora, con nuevas restricciones de movilidad anunciadas a partir del jueves que, aún así, no hacen mover los comicios. El Govern espera tomar una decisión definitiva el 15 de enero cuando se vuelva a reunir con los partidos políticos para tratar el asunto.

Este miércoles fuentes del departamento de Exteriores, encargado de pilotar el proceso electoral, aseguraban al ARA que las restricciones previstas por el ejecutivo no sitúan a Catalunya en uno de los escenarios previstos de aplazamiento de elecciones.

Ahora bien, las medidas que entrarán en vigor este 7 de enero y al menos hasta el día 17 se acercan a una de las hipótesis incluidas en los protocolos del Procicat para posponer la cita en las urnas. Hay dos situaciones que llevarían al Govern –el competente en la materia– a aplazar los comicios. La más clara es la del confinamiento total –similar al de la primera oleada–, que, de entrada, no puede decidir la Generalitat de acuerdo con sus competencias (necesitaría que el gobierno español modificara el estado de alarma actual). Pero hay otra, menos clara, que habla de posponer las elecciones en caso de "parada social", una expresión que utilizó este lunes la consellera de Salud, Alba Vergés. 

Según el protocolo del Procicat, la situación sería la siguiente: "confinamientos perimetrales y limitación de la movilidad nocturna", restricción "absoluta" de las actividades sociales, aforos "muy limitados" a menos del 50% y riesgo "muy elevado" de "desbordamiento sanitario". Estas características son interpretables y desde Exteriores consideran que no encajan del todo con las que hay decretadas por el Govern: es cierto que habrá un confinamiento perimetral en el municipio, toque de queda a las diez de la noche y cierre de los comercios no esenciales el fin de semana; pero remarcan que no hay una parada "absoluta" de la actividad social.

Los partidos cierran filas con los comicios

Además del posicionamiento que tome el Govern sobre las elecciones, una de las claves es la opinión que expresen los partidos en la reunión del 15 de enero. En el anterior encuentro las formaciones acordaron tomar una decisión cuanto antes mejor para evitar desembolsar gastos electorales y después tener que aplazar los comicios. "La idea es tomar una decisión y aguantarla", aseguran fuentes parlamentarias, a pesar de que puede haber otra reunión entre partidos también a finales del mes de enero.

Hoy por hoy, la mayoría de formaciones cierran filas con la celebración de los comicios del día 14. Este martes la candidata de JxCat, Laura Borràs, en una rueda de prensa, ha afirmado que su partido "trabaja con la idea" de que se celebrarán las elecciones. "Catalunya necesita un cambio de Govern", ha dicho, a pesar de que Junts forma parte del ejecutivo actual con Esquerra, que lidera en funciones el vicepresidente, Pere Aragonès. Desde ERC, fuentes consultadas por el ARA también aseveran que su voluntad es celebrar los comicios "garantizando el voto de toda la población". Avisan, además, de que no se puede repetir la privación de este derecho como se hizo en los comicios del País Vasco y Galicia en verano a unos centenares de personas contagiadas o confinadas. Las mismas fuentes creebn, por ejemplo, que se podría replantear la votación si hay una comarca entera que por el coronavirus queda limitada a la hora de hacer las elecciones.

En todo caso, los dos socios de Govern, a pesar de mostrar la voluntad política de celebrar las elecciones, se miran de reojo también en esta cuestión. Cuando les han preguntado sobre cuáles son las intenciones del otro, en privado, se acusan mutuamente de querer aplazar las elecciones. Desde Esquerra aseguran que JxCat tiene ganas de "suspenderlas" porque necesita más tiempo para consolidarse como partido y, en cambio, desde Junts dicen que los republicanos ya preparan el terreno para posponer los comicios por la tendencia al alza de Laura Borràs en las encuestas. El resto de partidos independentistas se mantienen al margen: el PDECat, que se presenta por primera vez en solitario y se juega el futuro en función de si consigue representación parlamentaria, ha afirmado este martes que no dispone de toda la información sanitaria para opinar sobre el asunto; mientras que la CUP ha reclamado hoy también al Govern "criterios objetivos" para tomar una decisión consensuada.

Tanto el PSC como el PP se muestran contundentes a la hora de priorizar el derecho de voto lo máximo que se pueda. El primer secretario socialista, Miquel Iceta, insistía esta mañana en el programa La hora de la 1: "Solo en un escenario de confinamiento total y absoluto podríamos aplazar las elecciones". "Yo soy de los que creen que las elecciones se celebrarán, porque no podemos decir a la gente que vaya a trabajar y no a votar", repetía Iceta. En una línea muy similar se expresa en conversación con el ARA Santi Rodríguez, diputado del PP: "Hemos trasladado a la mesa de partidos que salvo que haya una situación de confinamiento total, las elecciones se tienen que poder celebrar". Deja claro que los conservadores defenderán que las elecciones se hagan "con todas las medidas de seguridad y las garantías", pero solo ven con buenos ojos el aplazamiento en caso de que se cerraran, por ejemplo, las escuelas.

Por su parte, desde Ciudadanos Nacho Martín Blanco considera que la decisión sobre el aplazamiento de los comicios tiene que ser "estrictamente sanitaria" y por "consenso de los grupos". "Si las circunstancias sanitarias hacen recomendable aplazar las elecciones nuestra posición será respetuosa con los criterios sanitarios", dice encomendándose a los expertos. A su vez, fuentes de Catalunya en Comú-Podemos se limitan a reclamar que se pueda votar con "todas las garantías sanitarias y democráticas" y a pedir que se escuche a "los expertos".

En un escenario cambiante, los grupos quieren esperar que se acerque el 15 de enero para poder acabar de tomar una decisión. Cuentan con dos precedentes, en los que los gobiernos lo consensuaron con los grupos: la suspensión de las elecciones vascas y gallegas en marzo de 2020. La diferencia es, sin embargo, que en ese momento apenas empezaba la pandemia y ahora el Govern lleva meses preparando este proceso electoral en plena crisis del coronavirus.

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