Sánchez extiende la mano a Cs a pesar del no a los presupuestos

El presidente español: "Recibimos con los brazos abiertos a los que abandonan el frente del odio"

Meses antes de saber si aprobarían los presupuestos generales del Estado, Pedro Sánchez ya aseguraba que la legislatura sería larga. Ahora que ha atado los apoyos después de los múltiples acuerdos con el bloque de la investidura, el presidente del gobierno español fija la mirada todavía más allá y habla de quinquenios o décadas. "La edad de oro está en el devenir. Lo mejor de nuestra historia está en el futuro", ha proclamado Sánchez para concluir una comparecencia desde la sede de Ferraz en la cual ha enaltecido el papel pasado, presente y futuro del PSOE. El secretario general socialista ha escogido este sábado, después de una semana clave en la que ha recogido los votos necesarios para los "presupuestos de país", para hacer un discurso grandilocuente que intente desactivar un PP que los últimos días se ha dedicado a advertir que cuando vuelva al gobierno revertirá la nueva ley de educación y hará  lo posible para impedir la armonización fiscal prometida por el ejecutivo español.

"Los presupuestos son la mejor vacuna contra el virus del paro y la falta de crecimiento", ha asegurado Sánchez, que ha reiterado que los números incluyen la inversión más grande de la historia. El líder del PSOE no ha hecho referencia explícita a las formaciones que apoyarán a las cuentas –principalmente PNB, Esquerra y EH Bildu– ni tampoco a las que han bajado del tren, como Cs. Ni siquiera ha mencionado al PP, a pesar de los dardos implícitos que ha lanzado cuando ha criticado que la oposición haya pretendido descarrilar el gobierno en un contexto de pandemia como el actual. "Queremos que nuestras derechas sean civiles, europeas, y no silvestres y trumpistas cómo desgraciadamente estamos viendo. Queremos reducir la foto de Colón a la mínima expresión. Recibimos con los brazos abiertos a aquellos que abandonan el frente del odio y la exclusión", ha soltado casi al final de la intervención, en una invitación a contar con Inés Arrimadas a pesar de que no apoya los presupuestos.

La presidenta de la formación naranja orientó la crítica al presidente español el jueves para justificar su posición, y lo ha vuelto a hacer este sábado en una intervención abierta ante los coordinadores autonómicos del partido. Arrimadas ha censurado que Sánchez haya "preferido contentar a Otegi antes de contentar a los trabajadores españoles, y a Junqueras antes de a las pymes de nuestro país". "En lugar de la vía moderada, la vía de favorecer a los presos etarras y a los presos del Procés", ha lamentado. Eso sí, la ex líder de la oposición en Catalunya ha querido dejar claro de entrada que su organización ha hecho y continuará haciendo una "oposición responsable", recogiendo así el guante del presidente español.

Énfasis en las medidas progresistas

A lo largo de su discurso, de unos 45 minutos, Sánchez ha desgranado algunas inversiones que prevén las cuentas. Ha hecho hincapié en la educación y la sanidad públicas como herramientas de igualdad de oportunidades y ha destacado medidas implementadas como la subida del salario mínimo interprofesional, la creación del ingreso mínimo vital o la actualización del sueldo de los funcionarios. "Las legislaturas del PSOE no se cuentan por meses ni por años, sino por los derechos que conquistamos", ha aseverado el líder socialista, que ha remarcado que su organización política "es la que más se asemeja a España". Sánchez ha hecho hincapié en la vertiente más progresista y de izquierdas, en un momento en que el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, ha conseguido apropiarse de triunfos como la regulación del precio del alquiler y el alargamiento de la prohibición de los desahucios. 

"Todas las respuestas significan algo. La economía ofrece varias alternativas y nosotros escogemos la progresista, de acuerdo con nuestros valores. A los socialistas no nos vale volver a una normalidad injusta para los trabajadores, no nos vale un sistema donde las oportunidades se ganan en subasta. Sólo nos vale una salida justa, donde los vulnerables no salgan perdiendo", ha señalado. Sánchez no ha obviado el debate sobre el dumping fiscal madrileño: "Reclamamos similares esfuerzos fiscales para prestar los servicios públicos que queremos prestar. Reconocemos los mismos derechos sociales para todos los españoles, vivan donde vivan. Y por eso los reclamamos los mismos esfuerzos fiscales, vivan donde vivan", ha añadido.

En su comparecencia, ha puesto énfasis en los fondos europeos que irán llegando a España durante los próximos seis años y ha pronosticado que el 2023 acabará con un "crecimiento más sólido, trabajo de más calidad y más justicia social". "Hoy tenemos la oportunidad de romper con aquella inercia inaceptable", ha subrayado en relación a la austeridad que se impuso después de la crisis de hace una década. Sánchez ha reiterado los cuatro gran ejes del nuevo rumbo: la transición ecológica, la digitalización de la economía, el equilibrio territorial y el feminismo.

Esta Navidad, "regalemos seguridad"

Más allá del movimiento en clave política, Sánchez también ha querido lanzar un mensaje desde la perspectiva sanitaria, a pocas semanas de las fiestas navideñas. El dirigente del ejecutivo español ha celebrado que el ritmo de contagios vaya a la baja, pero ha advertido de una tercera etapa "crítica" durante los próximos meses coincidiendo con el inicio de la vacunación. En este sentido, ha remarcado la necesidad de llegar a una incidencia acumulada de 25 casos por 100.000 habitantes, muy por debajo de los más de 300 actuales, de forma que ha hecho un llamamiento a no bajar la guardia. Por eso ha pedido que esta Navidad la ciudadanía "anteponga la precaución sanitaria por delante de cualquier otra cosa". "Regalemos seguridad", ha reclamado Sánchez.

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