El covid ya obliga a los hospitales a anular una parte de la actividad ordinaria

Crece la presión en los cuatro grandes centros de Barcelona, que empiezan a recibir a pacientes de todo el país

Los hospitales catalanes ya han empezado a anular y reprogramar algunas intervenciones quirúrgicas no urgentes por la elevada presión que ejerce el covid en las unidades de cuidados intensivos (UCI). El 83% de las camas estructurales de críticos –cerca de un millar– ya están ocupadas, la mitad de las cuales por enfermos de covid, y la consellera de Salud, Alba Vergés, ha admitido que estos porcentajes comprometen el mantenimiento de las cirugías ambulatorias en todo el país, como por ejemplo las operaciones de cataratas y las colocaciones de prótesis.

Concretamente, hay 470 ingresados de coronavirus con un pronóstico grave, el 70% de los cuales intubados y conectados a un respiradero, y en algunos hospitales la ocupación hospitalaria ya se acerca a la lograda durante el pico asistencial de la segunda oleada, entre octubre y noviembre. "Se ha empezado a desprogramar actividad, siempre obedeciendo a criterios clínicos, para tener disponibilidad de profesionales para atender a los pacientes más críticos", ha justificado Vergés este lunes. A partir de entre los 400 y 500 ingresos en las UCI, los hospitales no pueden compatibilizar la actividad ordinaria y la atención del coronavirus, según el Govern.

A pesar de que el sistema sanitario dispone actualmente de un millar de camas de críticos y puede ampliar la capacidad hasta las 1.500 entre la red de hospitales pública y la privada, con la habilitación de espacios no basta. Los centros sanitarios no disponen de suficiente personal ni se pueden permitir destinar todas sus instalaciones a la atención del coronavirus porque sigue habiendo patologías urgentes como los infartos y los ictus. Además, ya tienen 636 respiraderos en uso entre los pacientes de covid y las otras enfermedades. 

Los hospitales temen un alud de pacientes en la UCI la semana que viene

Así, y dado que la epidemia está en pleno crecimiento y que hay predicciones que estiman que a finales de mes se llegará al umbral de las 600 camas ocupadas, los hospitales tienen poco margen de maniobra y ya han empezado a anular una parte de la actividad no imprescindible para liberar tanto espacio como sea posible para los próximos días. Un sacrificio que, de manera general, no se había hecho desde la primera oleada y que los profesionales sanitarios han estado anticipando al ARA como una posibilidad inminente debido al goteo continuo de enfermos que les están llegando los últimos días. "Vienen días críticos", ha reconocido el coordinador de la unidad de seguimiento del coronavirus, Jacobo Mendioroz.

Aplazamientos "puntuales" en Barcelona

Vergés no ha querido concretar qué hospitales ya han tenido que activar los planes de contingencia y reorganización de servicios, así como tampoco qué regiones sanitarias son las más afectadas ahora mismo. Pero sí ha señalado que se están tomando de manera generalizada en todo el país y que la última palabra la tienen los propios centros. Por ejemplo, en tres de los cuatro grandes hospitales de Barcelona, todos ellos grandes receptores de enfermos no solo de su área de influencia sino también de toda Catalunya, han tenido que aplazar puntualmente algunas intervenciones. Es el caso del Hospital del Mar, el Clínic y el de Sant Pau. El Vall d'Hebron, en cambio, todavía no ha tenido que posponer ninguna intervención.

"La tendencia es de aumento: en algunas guardias hemos tenido 15 ingresos y en otras 4"

"El número de pacientes con covid se ha duplicado en unos quince días y la UCI se ha llenado más de lo que correspondería mientras no paran de llegar pacientes a urgencias", advierte el jefe del servicio de enfermedades infecciosas y coordinador del covid-19 en el Hospital del Mar de Barcelona,  Juan Pablo Horcajada. Ahora mismo hay 85 pacientes ingresados en planta y 20 en la UCI, mientras que hace una semana eran 72 y 17, respectivamente. A pesar de que el ritmo de altas también es elevado, este último fin de semana, apunta el facultativo, han ingresado 20 personas más. "Estamos notando el efecto de diciembre y de una parte de Navidad, pero todavía no hemos visto el de Fin de Año ni el de Reyes".

En el Hospital de Sant Pau hay  76 pacientes ingresados en planta y 26 en las UCI, cosa que implica una ocupación de la zona de críticos muy elevada.  "Durante las vacaciones de Navidad se ha hecho menos actividad quirúrgica y, en vista del incremento de ingresos de la semana pasada, algunas cirugías no urgentes se han pospuesto", explica el coordinador del covid-19 en el centro, Pere Domingo, sobre la reprogramación de intervenciones por la presión del covid:  "La tendencia global es de aumento, si bien es cierto que el incremento todavía no ha sido explosivo y es variable: hay días en los que hemos tenido 15 ingresos en una guardia y en otros cuatro". Aún así, prevé que la situación empeorará los próximos días.

A pesar de que ha tenido que desprogramar de manera puntual algunas operaciones, el Hospital Clínic mantiene hoy por hoy casi toda la actividad ordinaria. Hay  en estos momentos unos 150 pacientes ingresados por covid-19, una cifra parecida a la de mediados de noviembre, cuando se llegó al pico de la segunda oleada, según indican fuentes del centro.

Igualada ya deriva pacientes

Los grandes hospitales empiezan a recibir más pacientes de todo el país, como por ejemplo desde la Anoia. El Hospital de Igualada ha derivado a dos pacientes de covid al Hospital de Sant Pau y al Hospital del Mar de Barcelona los últimos días. Además, ha empezado a restringir algunas de las actividades quirúrgicas no relativas al covid y ya programadas –solo harán cirugía urgente o que no requiera ingreso hospitalario– y las consultas externas. 

El director asistencial del Hospital de Igualada, Jordi Monedero, ha anunciado en una entrevista a Ràdio Igualada que el centro ha pasado a fase 4 porque ya hay 82 pacientes de covid hospitalizados, nueve de los cuales en la UCI y tres en la unidad de semicríticos. Este hospital de la Catalunya Central fue uno de los más afectados por el virus en la primera oleada, pero Monedero ha defendido que hay "diferencias sustanciales" entre la situación actual y la de marzo del año pasado, como por ejemplo que actualmente no tienen a tantos profesionales sanitarios de baja por infección o cuarentena como sí les pasó entonces.

Monedero, como otros muchos jefes asistenciales del país, espera que la incidencia de casos de covid en la atención primaria, que ya copa las urgencias, se traduzca esta semana y la que viene en un aumento de los pacientes hospitalizados y en cuidados intensivos. Sobre todo, remarca, porque ahora se están empezando a notar los efectos de Fin de Año: "Calculamos que a finales de semana tendremos unos diez o quince más".

También los hospitales del Consorci Sanitari de l'Alt Penedès i el Garraf ya suman este lunes cien pacientes ingresados por covid-19, el triple de los que había antes de las fiestas de Navidad: entre los tres centros, entonces se registraban 30.

18.000 contagios semanales

La consellera Vergés ha advertido: "Partimos de una ocupación hospitalaria muy elevada, con 350 camas de UCI llenas, y si crecemos igual [que durante la segunda oleada] tendremos una situación muy complicada". Coincidiendo con el retorno escolar y laboral después de Navidad, la consellera ha calificado de "complicada" la evolución de la curva del covid, con 18.000 casos semanales detectados, y ha hecho un llamamiento a teletrabajar "siempre que se pueda" para reducir la interacción social y la movilidad al máximo "en aquellas cosas no imprescindibles".

La curva de la actual oleada del covid-19 está aumentando de manera más lenta que la de octubre, según ha explicado el epidemiólogo Jacobo Mendioroz. "Entonces el día 3 [de octubre] detectamos que crecían los contagios y en solo tres semanas se subió hasta los 6.000 casos. Ahora llevamos cinco semanas de crecimiento con 4.000, y a la velocidad de octubre estaríamos alrededor de los 8.000", ha explicado. Sin embargo, Mendioroz ha advertido que no significa que la situación epidemiológica evolucione mejor: "No nos confiemos, porque la nueva variante británica puede causar un gran crecimiento, como se está viendo en algunos países".