Ofensiva para desmontar las tesis que apuestan por la 'inmunidad de rebaño'

La OMS alerta de que el relajamiento de medidas podría quintuplicar las muertes de mayo y unos 80 científicos afirman en 'The Lancet' que el libre contagio no tiene ninguna evidencia científica

La situación de la pandemia en Europa es de una "gran preocupación" a estas alturas, ha asegurado este jueves por la mañana el director regional para el continente de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Hans Kluge, en conferencia de prensa desde Ginebra. "Aumenta el número de casos diarios, aumentan los ingresos hospitalarios y el covid es ahora la quinta causa principal de muerte", ha dicho. 

Ante este crecimiento, desde la OMS se apuesta por soluciones muy focalizadas. Y cualquier otra "escalada de medidas [los confinamientos totales como los de la primavera] sería el resultado de un fracaso en el cumplimiento de las anteriores", ha asegurado, unas palabras que encajan con precisión con la política tomada por el gobierno de la Generalitat este miércoles de endurecer todavía más las  restricciones en el sector de la hostelería, entre otros, para evitar un futuro confinamiento.

De acuerdo con la información y los datos de la Organización, donde el virus se transmite más fácilmente es "en los hogares y en los interiores de los lugares públicos", en parte porque "se cumplen mal las medidas de autoprotección". "Por lo tanto, tenemos que ser intransigentes a la hora de hacer respetar cualquier política adaptada localmente que exija una mejor autoprotección y restrinja las reuniones [de grupos] más grandes", ha afirmado.

La región europea de la OMS, que integran 53 estados, ha registrado los últimos siete días la incidencia semanal más alta de casos de covid-19 desde el comienzo de la pandemia, con casi 700.000. Los datos también confirman que en solo 10 días, desde principios de octubre, los contagios se han disparado de seis a siete millones. Y durante el fin de semana pasado se lograron registros diarios que por primera vez, tanto el 9 como el 10 de octubre, superaron los 120.000.

¿Vuelta a marzo?

¿Se vive, pues, una situación tan grave como la de mediados del mes de marzo? Los responsables regionales de la OMS creen que no. De momento. "A pesar de que registramos de dos a tres veces más casos diarios en comparación con el pico de abril, todavía observamos cinco veces menos muertes; y el tiempo de duplicación en los ingresos hospitalarios todavía es de dos a tres veces más largo". Con todo, no hay espacio para la complacencia, porque, según Kluge, el "virus no ha cambiado; no se ha vuelto más ni menos peligroso".

Y si bien hay razones técnicas que explican el aumento de casos –como por ejemplo el incremento de la capacidad de detección–, si no se actúa ahora, como de hecho ya se ha empezado a hacer prácticamente en toda Europa, las consecuencias podrían ser nefastas. Las proyecciones matemáticas con las que trabaja la oficina de la OMS para el continente así lo certifican. "Los modelos indican que políticas de relajación prolongadas podrían impulsar, hasta enero de 2021, una mortalidad diaria superior en 4 o 5 veces a la del pico de abril", ha asegurado Kluge.

Los mismos modelos muestran, sin embargo, que medidas sencillas y ya suficientemente conocidas, como el uso sistemático y generalizado de mascarillas, junto con un control más estricto de las reuniones en espacios públicos o privados, "pueden salvar hasta 281.000 vidas desde ahora hasta el 1 de febrero en nuestra región". Según Kluge, por lo tanto, "las proyecciones no hacen nada más que confirmar lo que siempre decíamos: la pandemia no invertirá su curso por sí misma".

Kluge también ha querido responder al debate de sobre si es conveniente volver o no a los confinamientos del mes de marzo, con los cuales la población experimenta una gran fatiga pandémica y no ve, por ahora, la luz al final del túnel. "La pandemia de hoy no es la pandemia de ayer, no solo en cuanto a su dinámica de transmisión sino por las formas con las que ahora estamos equipados para afrontarla. Del mismo modo, lo que decíamos es que el confinamiento de hace seis meses no es el de hoy. En marzo, el cierre fue total, todos los rincones de nuestra sociedad y de la economía se pararon. En marzo, el bloqueo era la única opción posible porque el virus nos cogió con la guardia baja. Hoy el bloqueo significa una cosa muy diferente. Significa una escalada progresiva de medidas proporcionales, dirigidas y limitadas en el tiempo".

Mesures temporales basadas en la evidencia

En Catalunya se han propuesto, de momento, quince días; en las zonas de Francia con toque de queda, seis semanas; en las regiones del Reino Unido en zona de muy alto riesgo, 28 días revisables. Estas medidas, sin embargo, tienen que ir acompañadas de mecanismos "y políticas que minimicen los daños colaterales" en la salud, la economía y la sociedad. 

Por lo tanto, no hacer nada no es una opción, según la OMS. Apostar por soluciones como la inmunidad de rebaño, como sostienen los impulsores de la polémica Declaración de Great Barrington, no es la solución. En este sentido, una carta publicada este jueves en The Lancet sale al paso con una dura crítica contra los impulsores de la mencionada declaración.

"La llegada de una segunda oleada y darse cuenta de los retos del futuro han llevado a un renovado interés por la llamada inmunidad de rebaño, aproximación que sugiere permitir un gran brote incontrolado para la población de bajo riesgo protegiendo a los vulnerables. Se trata de una peligrosa falacia que no se apoya en pruebas científicas", afirman los autores del llamado John Snow Memorandum, nombre tomado de uno de los fundadores de la epidemiología moderna. 

A diferencia de la página web de la Declaración de Great Barrington, donde más allá de los tres impulsores no se puede consultar quiénes son otros de los científicos que la firman (hasta ahora 23.000, pero entre los cuales también están el Doctor Bacterio o Los del Río), John Snow Memorandum sí que lo permite.

Los autores del memorándum acaban con recomendaciones como las habituales de la OMS, y poniendo como ejemplo de control de la pandemia a Japón, el Vietnam o Nueva Zelanda. Estos tres países "han demostrado que con respuestas contundentes de salud pública se puede controlar la transmisión y permitir un regreso a la normalidad". "Las pruebas son muy claras: controlar la difusión comunitaria del covid-19 es la mejor manera de proteger nuestras sociedades y economías".

Mientras no llegan vacunas o tratamientos eficaces, "no nos podemos permitir distracciones para socavar una respuesta eficaz". "Es esencial para nosotros que actuemos basándonos en la evidencia", concluyen.

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