Sismología. El terremoto del 19 de noviembre
Peces Històriques Triades Per Josep Maria Casasús[…]
Elterremoto pirenaico del 19 de noviembre [de 1923] fue sentido en toda Cataluña con relativa intensidad. […] El epicentro resulta situado aproximadamente entre Viella y Sort, hacia el pie del macizo de la Maladeta, alcanzando el terremoto en estos puntos una intensidad comprendida entre los grados VII y VIII de la escala Mercalli. En el área epicentral se ha producido el derrumbamiento de algunas casas de mala construcción y el cuarteamiento de otras, sin víctimas personales. […] El trabajo constante de reajuste de la corteza del planeta, en virtud de su lenta contracción por enfriamiento, contracción que afecta casi exclusivamente a los cimientos de los pliegues orogénicos y que modifica incesantemente la isostasia de los mismos, provoca variaciones bruscas de la tensión interna de los vapores y del magma, que se traducen en las percusiones sísmicas que se experimentan en la superficie terrestre. Por lo que he dicho en otras ocasiones, no es posible explicar por hundimientos de origen tectónico el enorme trabajo mecánico desarrollado por los terremotos. Deberíanse, si esto fuese cierto, hacerse muy sensibles las variaciones del nivel del suelo en las regiones sísmicas; y las nivelaciones cuidadosas son completamente negativas en este concepto. Precisamente, ocurre todo lo contrario: en regiones como los Países Bajos, en que el descenso del nivel del suelo ha sido y continúa siendo tal que buena parte más de Holanda estaría ya bajo las aguas del mar, a no ser por los diques y obras de contención, no se conocen los terremotos. En realidad, no existe ninguna diferencia esencial entre los llamados terremotos volcánicos y tectónicos. […] Decía Plinio que donde la tierra ha temblado volverá a temblar. Es ésta una gran verdad y que los hechos han demostrado plenamente. Nada extraño será, pues, que se repitan los temblores en nuestra región, y especialmente los de origen pirenaico. Pero no hay que sentir por ello la menor alarma. El enorme espesor del manto de rocas que gravita sobre esos focos de conmoción próximos nos resguarda de todo peligro. Sólo es aconsejable a los vecinos de las poblaciones pirenaicas que procuren dar la mayor estabilidad a sus casas y demás construcciones, pues en tales sitios cabe la posibilidad de derrumbamientos de paredes y techos de deficiente construcción.