Carles Soldevila, inteligente y civilizado
Peces històriques triades per Josep Maria Casasús[...]
Carles Soldevila, que nos deja después de un lapsus de triste silencio debido a su enfermedad, fue un firme colaborador, durante muchos años, en las páginas de Destino. Sus artículos dieron fe de una personalidad liberal, absolutamente civilizada, abierta a todas las ideas, solicitada por las más nobles curiosidades. Carles Soldevila era, entre nosotros, un maestro, un amigo, un ejemplo. Su desaparición nos deja como más solos y desamparados en el momento que más necesitamos no sólo de su obra, sino de su actitud humana, de su civilizadísima e inteligente discreción, de su ética profesional impecable. La personalidad de Carles Soldevila, sus irreprochables maneras, su voz queda, moduladísima, pero a la vez firme al expresar las opiniones, su fortaleza moral y su vigor intelectual, han asistido a la vida pública de este país, durante más de cincuenta años. Novelista, autor teatral y ensayista en catalán, periodista en las dos lenguas, Carles Soldevila ha sido no sólo un animador intelectual de primer orden, sino un barcelonés de una inteligencia lúcida puesta al servicio de la ciudad. […] El gran trabajador que fue Carles Soldevila se revela a través de este medio siglo de contacto directo con el público en las columnas de los periódicos. Como periodista, Carles Soldevila ha sido riguroso, con una sequedad y una sencillez quizá rebuscadas, que traicionaban, sin embargo, un espíritu sensible y un secreto lujo mental: la generosidad lujosa del hombre que pretendía ser ciudadano de un pueblo civilizado. Por esta razón, la contenida melancolía de la prosa de sus últimos tiempos revelaba un profundo desencanto. El mundo de su juventud, la sociedad por la cual luchó en su madurez estaba descomponiéndose y se podía creer acabada. […] Estuvo entre nosotros como ciudadano del país casi desvanecido que él había deseado. En su actitud humana e intelectual no se traicionó jamás. Su obra literaria está acorde con esta actitud insobornable. Su obra novelesca: Fanny, Moment musical, Eva, Valentina, etcétera, quiere ser testimonio de una sociedad nueva, que él quiso contribuir a crear. Quizá la ambición era demasiado grande, porque no se puede crear la vida y a la vez crear una obra en un país donde las letras eran, y son, un lujo para ociosos y una necesidad para muy pocos. […]